China deja caer el yuan a mínimos desde 2008 en respuesta a nueva barrera arancelaria de EEUU

Chinese Yuan

El gigante asiático respondió con fuerza al incremento de aranceles que la semana pasada anunció Donald Trump, pues el tema cambiario es particularmente sensible a EEUU. La medida escaló el conflicto y se aleja, por ahora, una solución. Los mercados cerraron en rojo y en Chile el dólar subió $7,5 a $720,80.


Un nuevo capítulo de la guerra comercial se escribió ayer. China en represalia a la nueva decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de imponer aranceles adicionales de 10% sobre importaciones chinas valoradas en US$300 mil millones a partir del 1 de septiembre, respondió con un as bajo la manga, y uno que sabe molesta al mandatario: el yuan.

Su estrategia apuntó a dejar que su divisa cayera a 7 yuanes por cada dólar. El desplome del 1,4% ocurrió ayer y marcó una cifra récord en los valores registrados desde hace más de una década.

Esta medida tuvo efectos inmediatos en el resto del mundo, puesto que las principales bolsas comenzaron y finalizaron la jornada en rojo.

En Chile no fue la excepción: el dólar subió $ 7,5 en relación al viernes para cerrar en $ 720,80 su nivel más alto desde el 25 de enero de 2016. A su vez, el cobre cayó 2,11% y llegó a los US$2,56.

Las razones

Los analistas estiman que el Banco Popular de China ha dejado caer conscientemente el valor de la moneda, sin intervenir para frenarlo como en ocasiones anteriores.

A través de un comunicado emitido por el Banco Popular de China (PBOC, por sus siglas en inglés) en su página web, el gobernador Yi Gang rechazó que la nación use su moneda como herramienta para afrontar turbulencias externas como la guerra comercial, y adelantó que no se involucraría en una devaluación competitiva. "El PBOC tiene la experiencia, la confianza y la capacidad necesarias para mantener el tipo de cambio del yuan básicamente estable a un nivel razonable y equilibrado", apuntó la declaración oficial.

¿En qué afecta?

Un yuan más débil significa que una cantidad sustancial de los bienes y servicios que exporta China son más baratos y pueden abaratarse aún más, lo que aumenta la competitividad de los productos manufacturados en sus fábricas.

Una de las principales quejas del gobierno estadounidense en el marco del conflicto comercial, incluso de antes, es la denuncia de que Beijing supuestamente manipula su divisa para evitar que se aprecie en demasía y que, por tanto, sus exportaciones pierdan competitividad. Es decir, que lo mantendría artificialmente bajo.

El hecho de que el Banco Central haya vinculado la depreciación con los aranceles muestra que han "convertido la tasa de cambio" en un arma, según Julian Evans-Pritchard, analista de la consultora Capital Economics. "Casi han abandonado las esperanzas de un acuerdo comercial con Estados Unidos", añade.

"China desplomó el precio de su moneda a un mínimo casi histórico. Eso de se llama 'manipulación cambiaria'. ¿Está escuchando la Reserva Federal? ¡Es una gran violación que debilitará mucho a China con el tiempo!", tuiteó Trump. Más tarde EEUU declaró oficialmente a China como país manipulador de su moneda.

Además, el gobierno de Xi Jinping pidió a las empresas estatales que suspendan las importaciones de productos agrícolas estadounidenses, según confirmaron fuentes relacionadas a Bloomberg. Esta interrupción podría incrementar aún más las tensiones con Trump, quien acusa al gigante asiático de administrar su moneda de manera injusta y no cumplir las promesas de comprar más cultivos estadounidenses.

El economista Julio Gambina, de la Universidad Nacional de Rosario, declaró que la respuesta de Beijing "es un juego en el marco de las negociaciones que se están dando entre EEUU y China" y señaló que la medida complica "la economía mundial". Gambina prevé que las empresas y los consumidores estadounidenses serán los "principales perjudicados", considerando que China tiene mayores mecanismos de defensa producto de la sociedad entre empresarios y el plan de política económica vigente, a diferencia de la situación de su adversario norteamericano.

Louis Kujis, jefe de Oxford Economics para Asia, cree que "un mayor debilitamiento del yuan, podría ser la consecuencia de un dólar al alza... el movimiento de hoy ( ayer) recalca que los mercados globales y las instituciones tendrán que acostumbrarse a un yuan que se regirá más por las fuerzas del mercado y la mayor volatilidad que ello conlleva".

¿Guerra de divisas?

A nivel de analista está el temor de que esto desate una guerra de divisas. "El rechazo a permitir una depreciación más intensa se debe, en gran parte, al miedo de desatar una mayor salida de capitales. También China es consciente de que el gobierno de EEUU está mirando con lupa al tipo de cambio, con un presidente Trump que no para de quejarse sobre la fortaleza del dólar", asegura el experto de Oxford Economics. Si Trump y la Fed intentan debilitar el dólar se puede desatar una guerra de divisas global.

Hao Zhou, analista de divisas de Commerzbank, puntualiza que "las implicaciones de que se haya sobrepasado la zona de los siete yuanes por cada dólar son tremendas. Veremos una nueva oleada de depreciaciones en las divisas asiáticas y el sentimiento risk-off (aversión al riesgo) podría ir más allá en los mercados globales. En conclusión, estamos ante un lío en los mercados".

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