La crisis de las empresas estatales

TVN, Enami y Enap son las empresas públicas que mantienen un mal desempeño financiero. La situación tiene en alerta al gobierno, no solo por la salida de Francisco Orrego de la presidencia del canal público y de André Sougarret de la minera estatal, sino también porque están en pleno proceso de diseño de sus planes estratégicos necesarios para enfrentar la crisis y dejar de ser un peso para el Estado.


No uno, sino varios días se le echaron a perder a Sebastián Piñera en estas últimas semanas. No solo la mañana del 28 de noviembre, luego de conocer la sorpresiva renuncia de Francisco Orrego a la presidencia de TVN -donde el Mandatario respondió al ser consultado “no me eche a perder el día”-, sino que también el lunes pasado, cuando se conoció la sorpresiva salida de André Sougarret de la vicepresidencia ejecutiva de la Enami, tras aceptar un cargo en una empresa minera internacional.

Se trata de dos empresas que hoy están en pleno proceso de elaboración de sus respectivos planes estratégicos, diseñados para cambiar su historia y dejar de ser “un lastre” para el Estado. Ambos cargos, además, son de absoluta confianza del Presidente de la República y se suman también a la polémica salida de Gonzalo de la Carrera al directorio de Enap, renuncia que se gatilló en plena crisis ambiental de Quintero y con duras críticas contra el gobierno.

Todas estas salidas dan cuenta de la magnitud de la crisis interna que están viviendo actualmente las empresas públicas. Las mismas que durante los primeros nueve meses del año registran una caída de 28,7% en sus ganancias, comparado con igual período de 2017. Rebaja que se explica por el crecimiento de 20,17% de sus costos, lo que lleva a estas empresas a disminuir en un 4,35% la ganancia bruta de las compañías (ver infografía).

Esta situación genera que estas firmas obtengan un margen operacional de solo 16,25%, cifra menor si se compara con la performance de las empresas Ipsa, cuyo margen operacional promedia 26,25% al mismo período.

Y en los primeros nueve meses del año, Enap, TVN, Enami, EFE y Metro (por tema contable) están en números rojos. En tanto, BancoEstado y Codelco se desmarcan. De hecho, la minera estatal -en el período- registró excedentes por US$ 1.400 millones, un 12% menor que en igual período de 2017.

Pero este escenario crítico fue el que gatilló que el mandato que Piñera entregó a los líderes de estas compañías sea “rentabilizar” a las empresas públicas, o bien, que disminuyan sus pérdidas. Es decir, que se sacrifiquen sus dividendos en pos de mejorar sus números. El mismo Piñera lo señaló en el programa Les llegó su hora, donde indicó que “una preocupación del Presidente es que las empresas públicas se administren bien”.

Un cercano a Palacio indica que “el énfasis de este gobierno es que ojalá las empresas públicas no le cuesten un peso más al Estado. Se puede sacrificar la entrega de dividendos, pero que les vaya bien”.

Y es el camino que ha seguido, por ejemplo Enap, empresa que tiene impuestos diferidos por US$ 1.000 millones ocasionados por pérdidas en su operación y una deuda de US$ 5.000 millones y que hoy se encuentra diseñando un nuevo plan, esto luego de que la nueva administración, que lidera Andrés Roccatagliata, repensara el modelo de negocio y se diera cuenta de que el actual está obsoleto.

De hecho, en entrevista con este medio, la semana pasada, Roccatagliata reconocía que Enap no podía ser una carga para el Estado. Por eso, dijo, “se nos pidió hacer cambios para que Enap sea eficiente, fuerte y rentable”. Añadió que, además, se realizó una “exhaustiva” revisión de los gastos y de las inversiones, de modo de recuperar los números azules y bajar la deuda.

Es que a juicio de Roccatagliata, “Enap atraviesa una compleja situación financiera producto de un sostenido nivel de endeudamiento, superior a su capacidad generadora de recursos, con gastos fijos crecientes e inversiones que no han rentado en función de lo esperado. (…) Por lo tanto, es necesario repensar estratégicamente el modelo de negocios de Enap, dado que el actual, basado originalmente en una producción de petróleo interno, que cubría más del 50% del consumo nacional, se encuentra obsoleto”.

En el caso Enami y TVN, ambas firmas vienen acumulando cinco años de cifras rojas. La realidad del canal público fue un tema que tocó Sebastián Piñera en una entrevista en Radio Biobío, cuando indicó que “un canal como TVN puede acumular cinco años de pérdidas y no pasa nada”.

El Mandatario tuvo que enfrentar la situación crítica del canal público. Es que la salida de Francisco Orrego remeció a La Moneda, porque vino de la mano de una acusación respecto de la poca potestad que tiene el directorio para remover, con mayoría simple, al director ejecutivo (Jaime de Aguirre) e indicó que en la mesa existe una “inamovilidad de hecho”, situación que se mantendrá “si la gestión de TVN sigue en manos de las mismas personas que la llevaron a su actual crisis”, indicó en una misiva publicada en El Mercurio.

Y pese a que en Palacio molestó la forma en que el exsubsecretario de Minería del primer gobierno de Piñera salió de TVN, el Mandatario le dio la razón y tomó medidas: días más tarde se anunció un proyecto de ley para dotar de más poder al directorio del canal público y Jaime de Aguirre presentó su renuncia al cargo el jueves pasado.

Los rumores de pasillo indican que De Aguirre decidió dar un paso al costado al darse cuenta de que ya no solo no tendría el apoyo del gobierno, sino también de los integrantes de la mesa que son de oposición. “Analizó en qué sentido venía el viento”, indica un cercano a la mesa del canal público.

La salida de De Aguirre, además, indican fuentes que conocen el proceso de TVN, viene de la mano con el anuncio de la nueva ley que comunicó Piñera, pues “el Mandatario necesita el apoyo para que la “Ley Orrego” salga bien”, dice. Y con Aguirre en el canal, era difícil que sobreviviera.

TVN: nuevo modelo de TV

Desde el año 2014 que TVN no repunta. Según la información que los trabajadores presentaron en octubre pasado a la comisión investigadora de la Cámara de Diputados, todos los canales, excepto Mega, presentan resultados económicos negativos desde ese año. Pero en ese período, TVN acumula pérdidas por $ 56.409 millones. Desde esa fecha, además, el canal público se encuentra en el cuarto lugar del rating y mantiene una deuda que supera los $ 40.000 millones. Destacaron también que al 31 de diciembre de 2014, la caja del canal llegaba -en efectivo- a $ 34.670 millones y que solo en 12 meses la cifra disminuyó a $ 8.600 millones. “Ese pozo de dinero se gastó íntegramente en cubrir el déficit del año 2015, que superó los $ 25.000 millones en pérdidas. Eso tuvo como consecuencia directa el despido de 400 trabajadores”, indicaron los trabajadores del canal en la comisión. Y los despidos continuaron, pues este año ya salieron cerca de 200 trabajadores más.

Francisco Orrego, por su parte, indicó en la misma comisión que cuando llegaron a TVN se encontraron con un canal “con una deteriorada situación económica y financiera” y que la misión de la nueva mesa, que asumió en junio pasado, se ha centrado en enfrentar la crítica situación. Y esa misma sesión fue cuando describió el plan de negocios en el que se ha estado trabajando, el que está pensado a tres años y que contempla, además de la capitalización, la renegociación de los pasivos, para lo cual el directorio del canal contrató a un asesor externo para manejar la deuda de corto y mediano plazo.

En relación al plan, indicó que la nueva hoja de ruta busca aumentar y diversificar los ingresos de TVN y al mismo tiempo reducir sus costos y rentabilizar los activos.

Lo que se está discutiendo en la mesa del canal público es cómo “monetizar” los activos del canal, como sus inmuebles, como sucede hoy con al arriendo de las dependencias a FOX y también de sus instalaciones, como el arriendo de la plaza central para eventos, como sucedió con el cambio de imagen de Polpaico, hace unos días.

También se está analizando rentabilizar la actual infraestructura en telecomunicaciones que tiene el canal e incluso la venta o arriendo de parte del terreno para fines inmobiliarios. “TVN está sentado arriba de un pozo de plata, en relación al valor inmobiliario que tiene, y no tiene sentido que hoy el canal esté sin ocupar ese valor. Hoy día TVN es un elefante blanco: uno pasa por los pasillos y no hay nadie, entonces, se puede achicar y arrendar o vender el terreno”, explica un exejecutivo del canal estatal.

“Con este conjunto de medidas -capitalización, renegociación de deuda y plan de negocios- esperamos poder exhibir una mejora sustancial en los resultados de TVN hacia fines del año 2019, en la medida, claro está, en que la administración sea capaz de ejecutar e implementar esta batería de medidas de forma eficiente y eficaz”, indicó Francisco Orrego en su exposición en la comisión.

Orrego y el gobierno estaban, además, diseñando un nuevo modelo de TV para TVN, donde la lucha por el rating no es lo central. De hecho, el canal estatal representa solo un 11% del total de la inversión publicitaria, participación que es muy inferior a los principales canales de la TV abierta.

“En el caso de TVN, el modelo de ir compitiendo como una más del mercado por la parrilla publicitaria quedó obsoleto. El canal debe ir migrando hacia un sistema de financiamiento mixto, donde el Estado se compromete con ciertos ingresos todos los años, en un plan plurianual, pero esos recursos se destinan solo a hacer una televisión de calidad. Y con eso, el canal no se somete a las normas del mercado, porque ya no estará compitiendo por el rating”, cuenta un cercano a TVN que conoce los planes del gobierno.

Piñera también habló de su modelo de televisión para TVN. “Soy partidario de la televisión pública no gubernamental. Tiene que ser un proyecto sustentable. Definir el rol, cuál es el esquema de financiamiento y gobernanza de su directorio”, expresó Piñera en Les llegó la hora.

En el fondo, es ir hacia el modelo de TV europeo, como el que se implementó en España con Televisión Española, donde el canal renunció a la torta publicitaria y se financia con los aportes estatales.

Otro modelo es el de BBC, donde existe un canon que es un contrato entre el gobierno en nombre de los contribuyentes y el canal para proporcionar un servicio a un precio concreto y donde el Ministerio de Cultura es el que determina el precio. Un modelo parecido tiene la RAI en Italia.

Mientras eso se define, en TVN siguen trabajando. La directora de prensa del canal, Marcela Abusleme, tiene diseñado un nuevo proyecto, donde se está buscando optimizar las sinergias en las tres plataformas de noticias: señal abierta, cable e internet.

Para eso habló con la periodista Silvia Carrasco, quien también ha asesorado a la TV china y a Antena 3. Ella vino a Chile por una semana y media y le ayudó a realizar un diagnóstico de las plataformas que tiene TVN.

Y una de las opciones que también se están evaluando es abrir el uso de las multiplataformas e incorporar una alianza con una radio, donde TVN ya tiene experiencia, pues su programa Estado Nacional se escucha también por ADN Radio.

Monetizar pertenencias mineras

En Enami también se está diseñando un plan estratégico, el que debería quedar listo durante este mes y ser votado en el directorio de fin de año, indican cercanos a la estatal. Es que el trabajo en Enami continúa, pues a diferencia de Orrego, Sougarret solo se va por una mejor oferta laboral. De hecho, la labor del ingeniero está bien evaluada, por eso la sorpresa de su salida, recalcan fuentes de la minera.

La Enami terminó el 2017 con pérdidas por US$ 50 millones y durante el primer semestre del año la cifra roja llegó a US$ 15 millones.

“Lo que andamos buscando, y es parte de lo que he hecho en estos seis meses, es cambiar los números y mejorarlos año a año para equilibrar las cifras de la Enami”, recalcó Sougarret en una reciente entrevista con este medio.

El plan de la Enami es monetizar sus pertenencias mineras y para eso la fórmula que estaba diseñando en la firma era licitarlas. Esto se podría materializar por la vía contratos con medianos mineros, cuyas instalaciones colinden con las de Enami, o bien buscar una sociedad similar a la que hoy tiene con Teck para el 55% de las pertenencias mineras que Enami posee en la alta cordillera.

Ahora será su sucesor el que avance en este plan, perfil que podría variar y buscar un nuevo vicepresidente no tan técnico. Es que pese al buen desempeño que la mesa tenía de la labor del ingeniero y exejecutivo de Codelco y Antofagasta Minerals, sí se le reconocía su falencia política, necesaria también para el cargo de vicepresidente ejecutivo, dado el rol de fomento que tiene la Enami y la relación de la compañía con las regiones mineras.

Por eso, el directorio, con ese diagnóstico, estaba en la búsqueda de una nueva figura que buscaba apoyar a Sougarret y apuntalarlo en el tema político, cuenta un cercano a Enami. La fuente aclara, eso sí, que esa preocupación de la mesa no tiene vinculación con su salida.

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