Prowash Go: El Uber del lavado de autos

Equipo de Prowash: De izquierda a derecha, Juan David Álvarez, CTO; Daniel Gómez, COO; Cristóbal Mardones, CEO; Felipe Cisternas, PO Chile; y Lucas Molina, PO USA.

Si bien la limpieza de automóviles llevaba más de una década como el negocio principal, un viaje a Estados Unidos dio la idea a los fundadores de ProWash. El futuro estaba en las apps. Levantaron capital y crearon una startup, desarrollando una tecnología que permite pedir lavados a domicilio y que ya está dando de qué hablar en Miami y que en noviembre aterriza en Chile. Ya miran otros países de América Latina y Europa.


Hace más de 15 años y mientras estudiaba ingeniería comercial en la Universidad Andrés Bello, Cristóbal Mardones vio una oportunidad de negocio. Con un carrito de lavado fue oficina por oficina ofreciendo limpiar autos de una forma más profesional. Así nació ProWash. Rápidamente comenzó a crecer. Primero en edificios corporativos y después en centros comerciales, llegando a tener cerca del 80% de participación de mercado.

“Nos dimos cuenta que nuestro personal tenía tiempos muertos y nos preguntamos cómo aprovechar eso para ir a lavar autos a las casas de las personas”, recuerda Mardones. Y lanzaron un servicio de reserva de horas en su página web. La agenda se les copó de inmediato. Luego de estudiar un poco el mercado en otros países, se dieron cuenta de que había que pasar al siguiente nivel: crear una app que permitiera, a través del celular, hacer lo mismo. En 2019 salió a la luz la primera versión. “Nos gastamos un platal, debido a nuestra inexperiencia, pero logramos entender más el negocio digital”, reconoce.

Con el olfato de que el futuro iba por ahí, el año pasado Mardones ganó una beca del Cambridge Innovation Center (CIC) para hacer una pasantía en Miami con el objetivo de desarrollar una app para el lavado de automóviles y escalar el negocio fuera de las fronteras chilenas. Se fue con familia y todo por tres meses. Mientras tanto, uno de sus socios, Juan Pablo Restini (exejecutivo de Walmart), organizaba las cosas desde Chile.

“Una de las cosas que más nos sorprendió estando en Miami fue el gran ecosistema de emprendimiento e innovación que existe. Todo el mundo me decía que teníamos un potencial tremendo”, comenta Mardones. Había un tercer factor clave: en este lugar de Estados Unidos hay una importante penetración de automóviles: el caldo de cultivo perfecto para empezar.

Lograron levantar US$ 500.000 de la mano de Felipe Larraín Aninat, uno de los fundadores de Volcom Capital, quien se transformó en el tercer socio. Acto seguido, sumaron al directorio a Edgar Escobar, (quien era el CTO de Alto) y ahora recién, en junio, y luego de un año de desarrollo, lanzaron Prowash Go en Miami, que no sólo es una aplicación, sino una nueva startup y spin-off de la empresa madre. Mardones y su familia decidieron quedarse a vivir en Estados Unidos.

El sistema de funcionamiento es bastante sencillo y lógico. Alguien quiere lavar su vehículo y abre la aplicación en su celular. Indica dónde se encuentra y, al igual que un conductor de Uber, llega una persona de Prowash Go a lavar su auto. El cliente (más bien su vehículo) puede estar en su casa, en la oficina o en un mall. Da lo mismo. El precio aparece antes de la transacción y dependerá de varios factores, principalmente del tipo de automóvil. De hecho, el eslogan de esta empresa es bastante claro: “Tu auto limpio donde estés”. Detrás de este proceso hay una red de lavadores (washers) capacitados. Incluso, muchos de ellos son especialistas que ya se dedicaban a esto antes y ahora tienen a Prowash Go como una especie de socio.

Pero, además, el servicio tiene un valor agregado que está muy acorde con los tiempos. No dejan residuos y utilizan -según indican- solo 1 litro de agua, a diferencia de los 300 litros que se gastan en un auto con los sistemas de lavado tradicional. Todo, gracias a equipos especializados de lavado en seco. “Este es un tema no menor, especialmente en el mercado norteamericano. Y no solo porque promueve una forma de trabajo más sustentable. También influye mucho el hecho de que el lugar donde se lava el vehículo no queda con agua sucia, detergente u otro tipo de residuos en el piso. Los clientes agradecen harto eso y ha sido un verdadero ‘abre puertas’ en los administradores de edificios”, explica Mardones. “Y otra cosa que también nos hemos dado cuenta que les gusta mucho es que las máquinas de lavado no se conectan a la red eléctrica. O sea, les interesa mucho que no se use ni agua ni energía de los gastos comunes”.

En la otra cara de la moneda, Mardones explica que han tenido un recibimiento inesperado de los washers. “En el fondo, lo que hacemos es democratizar el lavado de autos. Se nos acercan muchas personas que se dedican a esto y se dan cuenta que les es más rentable trabajar con nuestra marca, porque podemos geolocalizar los pedidos o programarlos para una hora determinada y así optimizan sus tiempos”. Prowash Go se lleva el 30% y el resto, el washer. El ticket promedio en Miami es de US$ 51 por auto. Los servicios en Chile van desde $ 15 mil para un lavado exterior y encerado en un auto pequeño hasta $ 80 mil para un servicio completo a un vehículo de gran tamaño.

Si bien prefiere no develar el crecimiento que tienen en Miami por razones estratégicas, afirma que se están duplicando por mes y que ya los han contactado de otros estados. En noviembre de 2022 lanzarán la nueva versión de la app en Chile, donde esperan llegar a 30 mil lavados de autos al mes por medio de este sistema a nivel local. “También ya tenemos interesados en llevar la tecnología a Panamá, Perú y Francia (Lyon), por lo que posibilidades de seguir creciendo, hay”, indica Mardones.

Para lograr esto, en octubre tienen planificada levantar una ronda de inversión de US$ 2 millones, la cual en gran parte ya está cerrada a través de Necdot, una empresa fundada en Miami por los chilenos Pedro Mingo y Germán Rocca, quien hasta marzo de 2022 era el encargado de ProChile en Estados Unidos.

Comenta

Los comentarios en esta sección son exclusivos para suscriptores. Suscríbase aquí.

Quay Quarter Tower, un edificio de 59 pisos, fue construido sobre otro edificio de la década de los 70, manteniendo el 90% del núcleo y un 65% de la estructura.