Brian Fernández: “Para llegar a Colo Colo tengo que seguir rompiéndola”

Foto: Dedvi Missene.

Coincidiendo con la visita de Unión La Calera al feudo del líder, La Tercera conversa largo y tendido con uno de las revelaciones del torneo, Brian Fernández, el redimido e implacable goleador cementero.


Es el máximo realizador de La Calera en el presente torneo (cuatro). También el único. Tiene hambre y se le nota. Es el estilete en cancha del equipo, el DJ oficial del camarín y el ídolo del pueblo cementero. Y todo en apenas tres encuentros. “Ya pedí la jineta, pero no me la pasan”, bromea. Y es que Brian Fernández (23) no ha venido a Chile a perder el tiempo. Seis años después de su precoz y rutilante debut en Defensa y Justicia y 12 meses de su regreso a las canchas (tras cumplir un año y medio de sanción por dopaje y someterse a un largo proceso de rehabilitación para superar sus adicciones), el atacante dialoga con La Tercera. Sobre el cielo y el infierno. Lo hace en las instalaciones del Complejo Deportivo Sopraval de La Calera, su nueva patria conquistada a punta de goles. Hoy visita San Carlos.

¿23 años y ningún apodo?

Tano, me dicen.

¿Por qué?

A mi mamá le dicen Tana; así que a mí, Tano.

Es la gran sorpresa de este arranque de torneo. ¿Sorprendido también?

Sí, la verdad que sí. Me sorprende mucho el nivel que estoy agarrando. Pero bueno, es el que estoy acostumbrado a tener. Y voy a ir por mucho más, tratando de dejar lo mejor en cada entrenamiento.

Cuatro goles en tres fechas; más que todo el plantel de Curicó, UdeC, Temuco y San Luis, y los mismos que Iquique y Everton. Arrollador.

Sí, y me lo remarcan siempre. Pero no le doy bolilla a eso y trato de centrarme en ayudar al equipo.

Todos los goles de su equipo han llevado también su firma. ¿Ídolo local ya?

Bueno, los goles de La Calera los he hecho yo porque no ha podido convertir otro compañero, pero es cuestión de tiempo. La hinchada siempre me apoya, la otra vez contra Antofagasta escuchaba mucho mi nombre dentro del campo y eso me daba más ganas de seguir corriendo y seguir marcando. Ojalá pueda darle al club mucho más de lo que le estoy dando.

Paredes también hizo todos los goles de Colo Colo y suma seis. Un duelo apasionante…

Sí. Es un jugador muy bueno que siempre está ahí, donde tiene que estar, para hacer los goles. Voy detrás, pero ojalá pueda alcanzarlo y pasarlo.

¿Su meta es ser el máximo goleador del campeonato?

Claro, salir goleador. Voy por buen camino. Quedan muchas fechas y voy a seguir así.

¿Se atreve con una cifra?

No, prefiero no decir porque no sé qué puede llegar a pasar. Siempre trato de hacer, aunque sea, uno por partido. Sí o sí.

En el año del retorno a Primera, el equipo marcha quinto. ¿Cuáles son los objetivos?

El objetivo es mantener la categoría. Entrar a una copa internacional sería ya el sueño del club y un premio muy grande para el grupo.

Y ahora visita la cancha de la UC, el líder. ¿También el favorito, el más fuerte?

No, yo no tomo como favorito a nadie y como líder a ninguno. Si seguimos trabajando como lo venimos haciendo, podemos ganarle. Y ser líderes nosotros. Confío en mis equipos; no voy a dar como el más fuerte a otro que no sea el mío.

De momento es el único con rendimiento perfecto…

Tienen jugadores de jerarquía, con nombre. Es un equipo en el que todos juegan bien. Ésa es la realidad y por eso están donde están.

El rendimiento de La Calera de visita también es inmaculado. Dos salidas, dos triunfos. ¿A qué se debe?

La verdad que no sé. Los partidos se van dando así y ojalá podamos seguir en esa línea fuera de casa. Tenemos que estar muy atentos, porque Católica es uno de los más grandes de Chile y no podemos pestañear: nos pueden convertir en cualquier momento. Nosotros somos un equipo chico, pero vamos a pelear para tratar de traer algunos puntos. Y en lo personal, San Carlos es una vidriera muy grande para hacer un buen partido y demostrar que puedo jugar en cualquier club. Porque eso es lo que quiero, jugar algún día en un grande de Chile.

¿Por qué prefirió fichar por La Calera y no por la UC?

No, no, no. Me llegaron muchos mensajes por el interés de la UC, algo me dijeron, pero no hubo nada. Yo tenía además que seguir en este camino. Me tocó vivir una mala experiencia en Francia, que me llevaron unos dirigentes, unos representantes, y el técnico no me quiso, así que decidí volverme. Y accedí acá porque Víctor Rivero me llamó, me dio su confianza y llegué a un club humilde, lindo, hermoso, que me gusta y en el que me siento cómodo.

¿Conocía La Calera antes de iniciar las negociaciones?

No, no conocía, pero me plantearon que era esto, que era así, así y así, y agarré el día 8 y el 9 ya empecé a entrenar.

¿Cómo es su vida en la Quinta Región? Muy distinto a Buenos Aires…

Obvio que es distinto, pero acá lo único que hago es entrenar, ir a mi casa, estar con mi novia, disfrutar de su embarazo, salir a comer con unos amigos, con mis compañeros y, si puedo, voy a la playa. Una vida normal y tranquila.

Es santafesino, cuna de grandes delanteros. ¿Cuáles son sus referentes en el fútbol?

Sólo tengo un referente, mi ídolo, Esteban Fuertes, que acaba de agarrar un equipo en Chile [Fernández Vial]. Somos muy distintos en la cancha, pero me encanta cómo fue como jugador.

¿Y del torneo chileno quién le gusta particularmente?

Me gusta Paredes. Se mueve muy bien, sabe lo que hace con la pelota y sabe definir.

¿Es muy inferior el nivel del campeonato comparado con el argentino?

Sí, y eso me favorece mucho. Así que voy a a tratar de aprovecharlo al máximo.

Hábleme de sus orígenes. Tiene dos hermanos jugando en el fútbol profesional…

Así es, tengo un hermano campeón de la Sudamericana que esta semana jugó la Recopa contra Gremio, se llama Leandro Fernández. Y tengo a mi hermanito Nicolás, que se encuentra en Defensa y Justicia, en la Superliga argentina, y lleva ocho tantos, casi alcanzando a Benedetto, de Boca, el máximo goleador. Y tengo dos hermanos más que están en inferiores. Uno en reserva y otro escalando ya para eso. Cinco hermanos jugando al fútbol y diez en total.

¿Cómo fue su infancia?

Yo vengo de una provincia chiquitita, Santa Fe, y de un barrio muy humilde que se llama Yapeyú. Vengo de sufrir de chico, de pasar las mil y una. Tengo un hermano que falleció y la vida me golpeó muchísimo. Pero uno está así de pie y voy a seguir de pie siempre.

¿Qué golpes le dio la vida?

Muchas cosas. Sufrí mucho cuando era chiquito, no tenía para comer y pasaron ciertas cosas. Hoy día, de un pedacito de pan, de una masita, disfruto mucho. Son cosas que antes no tenía. El fútbol me ayudó a salir de ésa, pero tengo también un hermano que perdí, perdí a mis abuelos y fueron cosas muy seguidas. Traté de seguir en pie con mi familia ahora, con mis amigos que me acompañan, con el club, con mi representante y con mi hija. Apoyándome mucho en ellos, que antes no los utilizaba para nada, porque pensaba que podía solo y no podía. Pero gracias a Dios y gracias a ellos hoy estoy jugando al fútbol, te puedo dar una nota y la gente puede saber que futbolísticamente y estando tranquilo puedo ser el que soy hoy en día. Porque confío en mis condiciones y confío en mí.

¿Su hermano fallecido era un apoyo importante?

Sí, siempre, era mi amigo, mi compañero… Seguramente estará contento por el momento que estoy pasando. Se disparó, pero son cosas que no me gusta hablarlas tanto.

Su debut en Defensa y Justicia fue precoz. En su segunda temporada consiguió hacer 13 goles, incluido el que le dio el ascenso al equipo. ¿Fue aquel su punto más alto?

Sí, bueno, tuve un nivel muy grande en ese momento. Después, en Racing, también: entraba y siempre convertía. Y en Sarmiento me tocó también convertir. Pero en Francia no jugué y por eso tomé la decisión de volverme a Argentina. Y bueno, acá estoy, haciendo las cosas como se debe.

Su positivo por cocaína en mayo de 2015 dio al traste con su proyección. ¿Qué sucedió?

Bueno, aquello me complicó muchísimo en el fútbol, pero gracias a Dios acá estoy. Hoy me quieren muchos equipos y lo que yo quiero, en este momento, es estar acá.

¿Pensó en abandonar cuando supo que estaría suspendido un año y medio?

Sí, ya no quería ir. Pero después me hice una rehabilitación en México, volví, seguí haciéndola en Buenos Aires, y bueno, después me tocó irme a Francia, y aunque nadie me decía nada, hice bien las cosas.

¿Uno puede sacar un aprendizaje de una situación así, salir reforzado del infierno?

Fueron momentos muy difíciles en mi vida, pero hoy quizás lo disfruto un poco más. Y lo que pasó es algo que hoy me sirve bastante. Me las pasé seis meses encerrado, casi siete, luego volví e hice seis más. Y no es fácil encerrarte sin poder ver a tu familia, sin poder ver a tu hija y a tus seres queridos por un error, por algo que no era necesario. Pero no sé. Si no llega a pasar eso, capaz que no estaría hoy acá jugando a la pelota, sentado contigo.

Decía Maradona, en una de sus frases más célebres, que “la pelota no se mancha”. ¿La mancha que deja el dopaje se puede llegar a limpiar?

Es que ya no me interesa lo que digan. Porque es así, como lo dijo él, la pelota nunca se mancha. Yo también me equivoqué y pagué. Él se equivocó y pagó. Pero él es Dios, es único para mí, como Messi.

Reiteraba al principio que su meta era jugar en un grande de Chile.

Claro, ésa es la meta. Me gustaría estar en un club grande de Chile. Me llegan miles de mensajes de afuera, del exterior, de Argentina y también hay algunos en Europa que me quieren, pero yo ahora sólo pienso en estar aquí y ya se verá qué pasa cuando termine el torneo.

¿Alguna preferencia?

Me encanta Colo Colo, me gustaría, pero para eso tengo que seguir trabajando y dando buena imagen. Para que vean que estoy bien, tranquilo, con ganas de estar en un equipo grande. Y romperla como la estoy rompiendo.

¿Afronta esta etapa como una revancha personal?

No sé si decirle revancha, pero sí que me lo tomo con un compromiso muy grande.

¿Cuál es su situación contractual?

Mi contrato es hasta que termine el torneo. Si hay alguna cosa que me lleva a quedarme, me quedaré, si tengo alguna opción, lo hablaré con el club, y aunque tengo salida cuando termine el torneo, no pienso todavía en marcharme. El pase le sigue perteneciendo a Racing, pero mi idea no está en volver a Argentina. No es a Racing, sino a Argentina, no quiero en este momento.

¿Y dónde se ve jugando en un par de años?

Ojalá en la Liga Española, me gustaría mucho, pero para eso tengo que seguir así, rompiéndola.

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