Fiscalía Económica demanda a la ANFP

La FNE exige que la Asociación cese el cobro de la cuota de incorporación al club que asciende a la Primera B. Además, que se multe a Quilín por US$ 4,7 millones.


Durante la tarde de ayer, la Fiscalía Nacional Económica (FNE) interpuso un requerimiento en contra de la ANFP en el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia (TDLC). ¿La razón? Restringir la competitividad dentro del campeonato de la Primera B, a raíz de la millonaria cuota de incorporación que se les cobra a las instituciones que ascienden a dicha categoría desde la Segunda División.

En un documento de 32 páginas, presentado por el fiscal nacional económico Felipe Irarrázabal, el ente persecutor solicitó al TDLC que ordene al organismo presidido por Arturo Salah el cese de la conducta imputada y le imponga una multa a beneficio fiscal de 5.000 UTA (Unidad Tributaria Anual), lo que equivale aproximadamente a US$ 4,7 millones.

“La FNE plantea que la exigencia de la cuota afecta la capacidad competitiva del club que asciende a la Primera B, porque lo obliga a comprometer sus ingresos futuros por un período de tiempo considerable, impidiéndole invertir en el plantel en condiciones similares al resto de los clubes de la categoría”, aseguró la Fiscalía en un comunicado. Según los argumentos presentados al Tribunal, en Quilín se ha infringido el artículo 3 inciso primero del DL 211.

Actualmente, la ANFP exige como cuota de incorporación la suma de 24 mil UF. Eso sí, esta cifra se redujo en noviembre de 2017, debido, justamente, a las dificultades que tenían los clubes para pagar las 50 mil UF establecidas como requisito para jugar en dicha división.

Para la Fiscalía, esta cantidad “impide, restringe y entorpece la libre competencia en el mercado de los espectáculos deportivos generados en base a los partidos del respectivo campeonato” a partir del año 2011 (cuando se fijó el pago bajo la presidencia de Sergio Jadue). “Tal práctica es una barrera artificial al ingreso de nuevos competidores al mismo y afecta significativamente la capacidad competitiva de los clubes entrantes, en detrimento de la intensidad competitiva en el mercado”, sostuvo la FNE.

La Fiscalía agregó que comenzó a investigar esta situación el 15 de diciembre de 2016, luego de recibir cuatro denuncias relacionadas con la cuota de incorporación de Deportes Valdivia ese año. “En su indagatoria, la Fiscalía logró determinar que, considerando sus ingresos y patrimonio, y el difícil acceso al crédito de los clubes de Segunda División, la cuota constituye una verdadera barrera a la entrada al mercado de los espectáculos deportivos generados en base al torneo de Primera B”, sentenció la FNE.

Anualmente, el campeón del torneo de Tercera División obtenía el derecho de ascender al profesionalismo. Para ello debía cumplir con una serie de requisitos. En particular, debía contar con el respaldo y solvencia económica. Adicionalmente, el club campeón de Tercera debía pagar una cuota de incorporación de 1.000 UF para ingresar a la asociación y competir en la B.

Sin embargo, en sesión del Consejo de Presidentes del 30 de septiembre de 2011, el presidente del Directorio señaló que 1.000 UF era una cuota de incorporación demasiado baja. Posteriormente el ente rector del fútbol resolvió elevar la cuota a 50.000 UF.

La FNE aclara que para esta investigación tuvo acceso a las actas de varios consejos en donde trataron puntos sobre la cuota de incorporación. Y recalca, en ese sentido, distintas exposiciones de presidentes de clubes donde quedan de manifiesto las restricciones ilegales de esta norma de la ANFP. El escrito del fiscal Irarrázabal incluye gráficos de ganancias, sueldos y movimientos de los clubes en la industria del fútbol profesional. Así también, aporta un informe solicitado a Andrés Hernando, Doctor en Economía de la Universidad de Harvard, el cual devela las irregularidades de esta exigencia a equipos que se ganaron su ascenso en la cancha.

La respuesta de Quilín

A través de un comunicado, la ANFP se pronunció respecto a este complejo asunto. “La institución manifiesta que se encuentra estudiando el requerimiento para presentar una respuesta y seguir colaborando con las autoridades de libre competencia. En todo caso, la existencia de la cuota de incorporación no ha impedido, restringido ni entorpecido la competencia entre los clubes. En efecto, todos los clubes que han ascendido deportivamente a Primera B han participado en esta categoría”, respondió la entidad, donde se defienden señalando que las 24 mil UF sólo operan como una garantía, pues se devuelven al club si éste desciende.

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