La U estira su racha de triunfos y se pone a la caza del líder

Foto: Agencia Uno.

Los azules se imponen por la cuenta mínima ante Temuco, en la Novena Región. Ya son tres victorias al hilo para los pupilos de Hoyos.


Universidad de Chile está en racha. De victorias, de alegrías, de puntos. Son tres consecutivas, después del trabajado 0-1 ante Deportes Temuco, que se trae de la Novena Región. Un resultado clave para elevar la moral. Más bien para reafirmarla después de varios meses muy oscuros, en los que la palabra crisis amenazó en más de una ocasión al actual proceso.

Parece que Guillermo Hoyos ya le encontró la vuelta correcta a una parte fundamental del juego: la defensa. Se le nota convencido, al menos. Su once comienza con una línea de tres en el fondo. Eso ya es ley. Les tocó cumplir esa tarea a Echeverría (último hombre), Vilches y Jara. Y lo hicieron bastante bien, por lo demás.

Ésa es la medida de la nueva escuadra estudiantil: sobre esa defensa se construye el resto. Y ese resto implica una línea de volantes que mezcla la experiencia de David Pizarro y el despliegue de Lorenzo Reyes. Ellos tiene la misión de llevar los tiempos del fútbol laico. A veces cumplen, otras veces no. Quizás es por eso que la U todavía no alcanza el brillo que se espera de uno de los planteles más estelares del campeonato. Ahí radican los problemas de funcionamiento ofensivo de un elenco que todavía se sostiene en sus individualidades, aunque en menor medida de lo que se exhibía hace tres o cuatro semanas.

La misión de la U era ganar en tierras araucanas. Y saltó con ese ímpetu a la cancha del Germán Becker. Antes de la primera media hora ya acumulaba tres ocasiones de gol, dejando poco aire a los dueños de casa. La pelota se instaló en campo temuquense, especialmente por la banda izquierda del ataque, donde Beausejour se transformaba en el más desequilibrante. Palmatoria, quizás, se está mostrando para ser considerado por Reinaldo Rueda en el nuevo proceso de la Selección. Sea ése y otro el motivo, el zurdo está alcanzando su mejor nivel individual.

A los azules les faltaba únicamente la finura para abrir la cuenta. Arriba, el trío de Soteldo (esta vez más centralizado), Pinilla y Guerra generaba peligro. Lo cierto es que el 0-0 con que terminó el primer tiempo no hizo justicia a lo que ocurrió en la cancha.

Dalcio Giovagnoli, el técnico local, entendió que debía darle otro rumbo al juego. Temuco se vio más osado en los primeros minutos del complemento. Hauché, de hecho, exigió a Herrera con un remate de distancia. El partido se hizo más de ida y vuelta, más atractivo. Y es que la U respondió al desafío de los sureños con una seguidilla de ocasiones claras. Un cabezazo de Pinilla, un remate de Guerra… Gamonal, el arquero albiverde, se lucía.

¿Y Soteldo? Primer tiempo aceptable, diluido en la segunda mitad por su necesidad de mostrarse más gravitante. Un deseo que se traduce muchas veces en hacer la jugada extra, en frenar el juego por su exceso de individualismo. Pizarro se lo ha reprochado en partidos previos. Lo hizo Pinilla.

La clave del compromiso, sin embargo, llegó a los 65’. Sin tenerlo planificado, Hoyos mandó a la cancha a Alejandro Contreras, el defensa que es una especie de talismán azul y que reemplazó al lesionado Franz Schultz. Cuando él juega, a su escuadra le va bien. Entró improvisado, como carrilero derecho. Y en esa función justamente, Contreras se transformó en el héroe del partido al anotar el primer gol. A los 74’, tras un centro de Pinilla, el zaguero empalmó de primera y dejó parado al meta rival. Golazo.

Temuco peleó por llegar al empate, pero sin claridad para complicar realmente a los universitarios. Básicamente con balonazos al área, que la defensa supo despejar. El conjunto del chuncho cerró el duelo y lo hizo bien. Y con eso cosechó su tercera victoria consecutiva, que le permite ser único escolta de la invicta Universidad Católica. El cielo cada vez se aclara más para los azules.

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