Una tortura para Pizzi: el triste, pero intenso debut del ex técnico de Chile

El ex técnico de la Roja se estrenó con una dura derrota de Arabia Saudita.


Juan Antonio Pizzi fue al Mundial. No con Chile, como era su obligación original. Después de la eliminación de la Roja, fue Arabia Saudita la que confió en el ex técnico de la Selección para guiarlos en Rusia 2018. Apenas se supo, se desató un intenso debate respecto de la validez de su decisión. Al margen de ella, lo concreto es que el santafesino no verá el evento por televisión. Es uno de sus protagonistas, por más que en el debut haya terminado lamentando el 5-0 que le endosó el anfitrión, Rusia.

En esa condición, Macanudo vivió el estreno con intensidad. Casi siempre al borde de la cancha, intentando mantener el orden en un equipo que tiene muy poco como para involucrarse en la discusión. Incluso cuando por accidente le llegó un balón, se remontó a sus tiempos como futbolista y lo sacó de la cancha con el pie derecho.

Vestido con un traje gris, con su tradicional corte de pelo largo y fijado y unos llamativos anteojos estilo hipster de color negro, durante los noventa minutos Pizzi alternó su ubicación entre la zona técnica y la banca. En ese orden. Cada cierto rato, concurría al habitáculo para dialogar con sus asistentes más cercanos, los ayudantes Manuel Suárez y Rolando Carlen. Luego, volvió a lo de siempre: el límite del lugar permitido para transitar durante los partidos para intentar repartir órdenes que, seguramente, poco le entendían.

Los tres goles rusos no lo sacaron de su compostura. Al menos de la aparente. No fue demasiado enérgico y no se le vio perder la calma. Quizás porque, internamente, asumía que la tarea era demasiado compleja. Al final, terminó dándose un desganado abrazo con su colega ruso  Stanislav Cherchésov, reconociendo la abismante superioridad de su rival.

Después del partido, se mostró enojado. Sobre todo después de que le preguntaron si seguiría en el cargo después de la derrota inicial. “Buscamos sacarnos esta sensación de vergüenza que tenemos todos y empezar a pensar en el próximo partido”, sostuvo.  Pese a la abultada caída, intentó rescatar algo. “Vi una evolución desde que estamos trabajando con este equipo. No puedo tomar como referencia el partido de hoy. No hemos estado ni siquiera cerca de lo que queremos hacer. Hemos visto aspectos que tienen que ser mejorados. La cercanía del próximo partido, nos hace retomar ese optimismo”, agregó.

Y luego intentó mantener un dosis de optimismo. “Tengo una filosofía: hacerlo lo mejor posible, transmitirlo de la mejor manera posible. Decisiones que no están en mis manos son eso. Confío en lo que hemos hecho hasta ahora, en los futbolistas y en que vamos a tener un mejor performance en el próximo partido”, cerró.

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