Alicia Palacios (73), la estrecha colaboradora de Bielsa que hoy demanda a la ANFP

Autor: Ivonne Toro

Alicia Palacios junto a Claudio Bravo

La mujer de 73 años asegura que trabajó desde los '80 de forma irregular en la cocina de Pinto Durán y que su contrato recién se firmó en los '90. Trabajó con Marcelo Bielsa a quien recuerda con cariño y quien al partir le donó $10 millones.


El viernes 4 de febrero del año 2011, el Director Técnico Marcelo Alberto Bielsa anunció en una conferencia de prensa que había decidido renunciar al mando de la selección chilena luego de que asumiera como presidente de la Asociación Nacional de Fútbol Sergio Jadue Jadue.

En su presentación ante los medios, Bielsa informó sobre los detalles de su partida y las razones que lo llevaron a desconfiar del dirigente, que hoy se encuentra en Miami a la espera de su sentencia por haber sido parte de la trama de corrupción de la Fifa. En su adiós mencionó a las personas a las que les agradecía, en especial a los futbolistas y los trabajadores que le habían permitido desarrollar su actividad en el país. “Yo aprendí a amar la vida también estando aquí”, dijo.

Horas antes, en privado en el centro de entrenamientos de Juan Pinto Durán, Alicia Palacios Ascencio (73), ayudante de cocina en el recinto, había escuchado ya la decisión del entrenador de partir. Previo a su dimisión pública, Bielsa se había reunido con ellos y les había explicado que se marchaba y cuánto les agradecía el tiempo compartido.

No se quedó en palabras. Cuando Bielsa ya estaba fuera del país, Alicia recibió un presente inesperado: $10 millones de pesos de parte del Director Técnico que le sirvieron para concretar uno de sus sueños: arreglar su dentadura.

Llamó, cuenta Alicia, al número de teléfono que le dejó el rosarino en una tarjeta escrita con su puño y letra en la que le dice que si alguna vez necesita trabajo, lo contacte. La línea es de la casa del entrenador. “Me atendió su hija menor, Mercedes. Él ya no estaba en Argentina. No supe cómo decirle que era plata lo que me había dado. Le dije nomás que le contara que estaba todo bien”, relata. Hoy la respuesta, al marcar el número, es la misma: “Marcelo no se encuentra en el país, pero el número es suyo”.

La generosidad de Bielsa contrasta con lo que debió enfrentar Alicia el 29 de diciembre del año pasado cuando la Asociación Nacional de Fútbol Profesional la despidió tras, asegura, más de 30 años de servicios con una propuesta de indemnización que bordearía los $8 millones. No hubo, afirma, ni un “muchas gracias”. En marzo presentó una demanda contra la entidad.

Los niños

“Los primeros niños que atendí fueron, por nombrarle a algunos, Elías Figueroa, Carlos Caszeli, Alberto Quintano, Carlos Rivas, Chano Garrido, otro niño que ahora está en Colo-Colo. Los últimos con los que trabajé fueron Claudio Bravo, El Niño Maravilla, Arturo Vidal. Yo trabajaba en la cocina con un compañero que se retiró hace como diez años y que ahora estamos en contacto para que vaya el juicio. Del ’80 al ’90 me pagaban en efectivo, ni con cheque, ni con cuenta bancaria. Pero yo trabajé allí y se puede comprobar. No los quiero molestar, pero yo sé que se pueden acordar de mí”, asegura Alicia al comentar las razones que la llevaron a presentar el 16 de marzo la demanda por despido injustificado, nulidad del despido y prestaciones contra la ANFP.

En el texto, Alicia consigna que su última remuneración para efectos indemnizatorios ascendía a la suma de $615.922 y agrega que la relación laboral se prolongó por más de 37 años: “cuando llegué eI año 1980, mi jefe era don Florencio Ceballos, hasta 1990, quien vivía con su señora en dependencias de Juan Pinto Durán. En este tiempo era Presidente de la institución don Abel Alonso luego en el año 1990 fue mi jefe don Enrique Galaz, quien todavía trabaja en la ANFP y también tuve en esos años como Jefe a don Oscar Lihn. También recuerdo que después de don Abel asumió don Rolando Molina la Presidencia entre 1983 y 1984 y luego don Antonio Martínez, posteriormente, estuvo don Ricardo Abumohor, don Miguel Nasur, don Manuel Córdova, Sergio Stoppel, Guillermo Weinstein, Abel Alonso en aquellos años que me desempeñé sin escriturar el contrato de trabajo y en los inicios de mi relación con suscripción de éste. Desgraciadamente, y debo decir muy a mi pesar, que por ignorancia y falta de asesoría en su momento, el día 1 de octubre de 1990 se escritura mi contrato de trabajo, sin reconocer mi antigüedad en la empresa, lo que hoy me ha traído problemas, en especial pensando en la jubilación”, plantea.

Asegura que su rol en Pinto Durán era tan conocido que incluso “inspiré un personaje en la serie ‘12 días que estremecieron Chile: La renuncia de Bielsa’, de Chilevisión, instancia en la cual la actriz Ximena Rivas”.
Su solicitud, en lo específico, es que se condene a la ANFP a pagar, por concepto de indemnización $16.629.394 que no se incluyeron en la oferta irrevocable de pago que solo comprendió 11 años de servicio y que se haga un recargo de $7.021.511 por despido injustificado.

En su contestación, la ANFP reclama que la desvinculación es legítima, que ha cumplido con las leyes y que hay jurisprudencia en cambios estructurales de este tipo cuando disminuyen los ingresos de las compañías. Citan, por ejemplo, un caso visto ante la justicia en que se señala “la empresa ha disminuido lo que denomina sus ‘ventas’, por la pérdida de clientes a los que prestaban servicios, dentro de ellos, Ripley, Lider y Unimarc. Dicha situación constituye una circunstancia objetiva que afecta la actividad de la demandada mermándola”.

Toda la vida

Además de la situación monetaria, lo que reclama Alicia es la forma en que la echaron. “Pedí entrevista con don Arturo (Salah), que fue mi patrón en los ’90, para la Copa América. Le quería decir que yo necesitaba que reconocieran mis años de servicio y que me dejaran trabajar unos dos años más para terminar de pagar mi departamentito. Me lo negaron”, sostiene.

Desde comunicaciones de la ANFP, no contestaron si tal solicitud fue efectiva y si Salah estuvo al tanto de la situación. Sólo precisaron que su posición al respecto está reflejada en tribunales y que “este caso es estrictamente laboral, producto de lo cual, como en toda institución, fue decidido y analizado por la administración”.

Alicia es más expresiva. Narra que desde que está fuera de su trabajo, la incertidumbre respecto de qué puede pasar con ella es algo que la angustia, en especial porque mientras no se resuelva la acción judicial, está sin salario, sin finiquito y sin pensión: “Yo, que he trabajado mi vida entera, tuve que ir a la Municipalidad para ver qué hago porque estoy sin pensión. No es justo, por algo me saqué la mugre. El 91 terminaba la cocina, de hervir los paños, a las 2.30 de la madruga y me venía caminando a mi casa. 21 días estuve así, los días de la Copa América”.

Luego vuelve a recordar los buenos días con Bielsa. “Me retiré de la cocina, porque don Marcelo (Bielsa) se fue a vivir a Pinto Durán y yo me fui a trabajar para él. Yo hasta el día de hoy lo recuerdo. Si había un chocolate, lo repartía, así era. Él quedó con muchos amigos acá que yo creo que le van a contar que en la ANFP me trataron como cualquier cosa, que no me merecía este trato”, comenta.

Su juicio sobre su situación es lapidario: “¿Don Marcelo me mandó de regalo $10 millones y ellos, a los que les di la vida, me quieren pagar $8 millones? Bielsa me regaló $10 millones y ellos no me quieran pagar casi 40 años de trabajo. Me quieren pagan 11 años y un mes de aviso. ¿Qué hago yo con $8 millones si del departamento debo más que eso? ¿A dónde voy a trabajar con 73 años?”.

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