El incierto camino de articulación de la oposición venezolana

Manifestación de opositores venezolanos frente al consulado de su país, en Miami, ayer.

Tras haberse restado de los comicios y ante una evidente división interna, a partir de hoy la oposición enfrenta una encrucijada sin una hoja de ruta clara de cómo continuar su lucha contra el chavismo. Estando en el peor escenario para sus intereses, a los dirigentes opositores les cuesta disimular su resignación ante el actuar de la comunidad internacional.


Más allá de los resultados y las altas cifras de abstención que se divulgaban anoche tras los comicios en Venezuela, el bloque opositor enfrenta a partir de ahora un escenario aún más incierto sobre cómo lidiar con el nuevo escenario político que se abre en el país. Según los analistas, los comicios no solo marcan el nuevo intento del chavismo de perpetuarse a toda costa en el poder, sino también revelan la evidente desarticulación de la oposición, sin una hoja de ruta clara para continuar su lucha hacia la “transición”.

Estando en uno de los peores escenarios para sus intereses, el bloque quedó reducido entre los que se encuentran en el exilio, quienes están atados de manos en Venezuela, y unos pocos que persisten su propia batalla, sin una señal clara de unidad. Ello, a pesar de que el llamado a la abstención realizado por la oposición habría surtido efecto.

Los expertos han destacado la incapacidad de la oposición de cuadrarse bajo una misma estrategia o un liderazgo único, lo que dificulta cualquier tipo de cambio en una Venezuela que día a día se hunde en una crisis que traspasa fronteras. Además, no hay ningún canal de negociación abierto con el gobierno de Nicolás Maduro.

“El día después tenemos que recomponer el liderazgo opositor, debemos tener una reestructuración para esta nueva fase de lucha en la que estamos, donde la dictadura se cierra y arrecia más”, dijo a La Tercera Armando Armas, diputado de Voluntad Popular, el partido de figuras como Leopoldo López, quien se encuentra bajo arresto domiciliario, y el excandidato presidencial Henrique Capriles, inhabilitado por la justicia para participar de los comicios.

Para Armas la oposición no está dividida, porque a su juicio quienes participaron de la “farsa”, aludiendo a las elecciones celebradas ayer, pertenecen al sistema. “Las conversaciones están, pero esto tiene que ser una conversación democrática”, indicó, y agregó que “habiendo separado el trigo de la paja, tenemos que elegir los liderazgos de la oposición real”.

¿Resignación?

“Lo que hace la oposición es no estorbar, no molestar, no interferir con el esfuerzo internacional que se está haciendo y que debe ser punta de lanza y única esperanza real de salir de esta pesadilla tiránica”, comentó el investigador y académico venezolano, Erik del Búfalo, aludiendo a las acciones que podrían tomar actores como EE.UU., la Unión Europea o el Grupo de Lima, que previo a la realización de los comicios lanzó un ultimátum al gobierno de Maduro.

Desde ahora, son muchos los que piensan que Henri Falcón podría intentar capitalizar la disidencia y transformarse en el nuevo líder de la oposición, pero el exmilitar y exchavista no cuenta con el aparato partidista al haber roto relaciones con la Mesa de Unidad Democrática (MUD) meses antes de los comicios.

En otra vereda está María Corina Machado, una de las más radicales y fundadora de Vente Venezuela, fracción que también integran figuras como el exalcalde de Caracas ahora en el exilio Antonio Ledezma, quien desde el primer minuto se desmarcó de cualquier tipo de negociación con el Ejecutivo y también podría emerger como líder.

“La oposición jamás había estado tan desarticulada”, señaló el experto venezolano Pedro Leal, y agregó: “ por mucho que insistan los voceros agrupados en la MUD o en el Frente Amplio, que es la misma cosa, en que se están reuniendo, no hay ruta clara de este lado”.

Con todo, las próximas horas pueden ser cruciales ante las promesas de acción de la comunidad internacional, que ha dicho que no reconocerá los resultados de los comicios. En ese caso las presiones podrían marcar un punto de inflexión, motivando la esperanza de cambio de la oposición. En ese sentido, distintas corrientes opositoras han llamado a persistir en la “desobediencia”, esa misma que se demostró en la baja concurrencia a las urnas. Sin embargo, otros dirigentes no disimulan su desilusión porque la presión de la región no ha surtido el efecto esperado.

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