Charles Scicluna, el arzobispo de Malta que llegará a Chile para investigar las acusaciones contra el obispo Barros

Autor: D. Silva

El arzobispo estudió simultáneamente Derecho Civil y Teología Sagrada, estuvo encargado de la investigación de Marcial Maciel y expandió las categoría de crímenes eclesiásticos, entre otras cosas. Revisa su historia.


Esta mañana, el Vaticano dio a conocer que tras su visita a Chile, el Papa Francisco ordenó investigar los supuestos casos de encubrimiento de los que se acusa al obispo de Osorno, Juan Barros. Para esto designó al arzobispo Charles Scicluna, experto en la materia que en su momento fue designado por el ex Papa Benedicto XVI para investigar las acusaciones de abuso sexual en contra Marcial Maciel, fundador de los Legionarios de Cristo.

Scicluna, de 58 años, nació de padres malteses en Toronto (Canadá) en 1959. Cuando tenía 11 meses de edad su familia se trasladó a Quormi, en Malta. Después de completar su educación secundaria ingresó a la Facultad de Derecho, y a la edad de 19 años decidió seguir su vocación sacerdotal, por lo que se matriculó en el seminario de la misma ciudad. Tras esto obtuvo un título en Derecho Civil y una licencia en Teología Sagrada en la Universidad de Malta en 1984.

El 11 de julio de 1986 fue ordenado sacerdote por el arzobispo Joseph Mercieca para la Arquidiócesis de Malta.

Debido a sus conocimientos, desde 1990 fue Promotor de Justicia de la Corte Metropolitana de Malta, profesor de Teología Pastoral y de Ley Canónica en la Facultar de Teología, y Vicerrector de seminario en la Diócesis.

Tras cinco años en estos cargos, llegó al Vaticano como Promotor de Justicia suplente  en el Tribunal Supremo y luego finalmente como Promotor de Justicia en la congregación.

En el 2005, designado por el ex Papa Benedicto XVI, se dedicó a investigar las acusaciones de abuso sexual en contra Marcial Maciel, fundador de los Legionarios de Cristo.

Y ya en el año 2010, estuvo a cargo de construir las normas universales que extendieron el estatuto de limitación de la Iglesia para reportar casos de abusos sexuales, y expandió las categoría de crímenes eclesiásticos para incluir la conducta sexual inapropiada con adultos discapacitados y posesión de pornografía infantil.

De acuerdo a una entrevista realizada acerca de los casos de abuso sexual por parte de la Iglesia que dio en el año 2010, el arzobispo indicó que en los últimos nueve años – es decir, entre los años 2001 a 2010 – le tocó evaluar las acusaciones de 3 mil casos de sacerdotes diocesanos y religiones que remiten a delitos cometidos en los últimos 50 años.

De las denuncias de abuso que ha analizado, indicó en ese momento, no todos correspondían a “sacerdotes pedófilos”.

“No es correcto definirlo así. Podemos decir que ‘grosso modo’ en el 60% de esos casos se trata más que nada de actos de ‘efebofilia’, o sea debidos a la atracción sexual por adolescentes del mismo sexo, en otro 30% de relaciones heterosexuales y en el 10% de verdaderos y auténticos actos de pedofilia, esto es, determinados por la atracción sexual hacia niños impúberes. Los casos de sacerdotes acusados de verdadera y auténtica pedofilia son, entonces, unos trescientos en nueve años. Son siempre demasiados casos, es indudable, pero hay que reconocer que el fenómeno no está tan difundido como se pretende hacer creer”, expresó en la entrevista.

El 27 de febrero de 2015 el Papa Francisco lo nombró Arzobispo de la Metropolitano de Malta.

 

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