Industria del plástico se opone a prohibición total de bolsas en Chile

Gremio afirmó que unas 2.500 familias que dependen de esta actividad se verán afectadas con la decisión del gobierno y propone una regulación alternativa.


“Me parece genial que esta medida se tome ahora a nivel nacional. Ahora será una obligación, y a nosotros nos ayuda a reforzar a esos locales que aún no están adheridos. Teníamos un 85%, ahora será un 100%”, dice Evelyn Silva, directora de Aseo, Ornato y Medio Ambiente de Pucón, sobre el anuncio del gobierno de prohibir en todo Chile las bolsas plásticas que se entregan en el comercio para el transporte de mercaderías y que son fabricadas de polímeros derivados del petróleo: polietileno y polipropileno, las que pueden tardar hasta 400 años en degradarse.

La ministra de Medio Ambiente, Marcela Cubillos, anticipó hoy a La Tercera que enviarán una indicación sustitutiva al Congreso para materializar la propuesta. Sin embargo, la Asociación Gremial de Industriales del Plástico (Asipla) emitió un comunicado en el que “lamentó profundamente” el anuncio realizado por la secretaria de Estado, el que también involucra a las denominadas bolsas biodegradables, ya que no existe una norma técnica que permita certificar su biodegradabilidad.

“La experiencia comparada revela que, a nivel mundial, la medida de prohibición total de bolsas plásticas solo se ha adoptado en países subdesarrollados, los que han optado por esta vía por razones prácticas de colapsos de alcantarillado y no por motivaciones medioambientales”, dice Asipla.

Para la industria el camino no es la prohibición sino que regular a través de otras vías. “Seguimos defendiendo el hecho de que una regulación -ya sea a través de reducción o cobro- es medioambientalmente más eficiente que su prohibición total”, agregan.

El gremio advirtió además que la prohibición tendrá un impacto ambiental profundo y potenciales riesgos sanitarios, porque el 94% de las personas dice usar la bolsa de supermercado como bolsa de basura. Asimismo, señalan que la medida tendrá efectos económicos, ya que afectaría a más de 2.500 familias por la pérdida de empleos que conllevará el término de este subsector de la industria plástica.

Sobre las declaraciones de Asipla, la ministra Marcela Cubillos indicó que escucharán al gremio, así como a todos quienes han solicitado plantear sus inquietudes, en el contexto del debate parlamentario.

Vivir sin bolsas

La comuna de Pucón fue pionera en la restricción voluntaria de bolsas en el país, ya que no puede ser obligatoria mientras no exista una ley. Evelyn Silva recuerda que este trabajo se inició en 2013, y han sobrevivido sin ellas. “La gente se lleva las cosas en cajas de cartón y distintos tipos de bolsas, como de género, de papel o de yute. En un principio regalamos más de 20 mil bolsas. Muchas veces la gente también lleva las cosas directo del carro al auto, también en mochilas. La gente se acostumbró”, dice.

Según explican en el Ministerio de Medio Ambiente, al menos 55 comunas han establecido algún tipo de restricción. Sin embargo, las grandes empresas del retail también han tomado decisiones en la misma línea.

Pablo Urbina, subgerente de Sostenibilidad Sodimac, explica que a partir del 1 de abril tomaron la decisión de no ocupar más bolsas plásticas y que es resultado de una política que se inició en 2010, año en que utilizaban 80 millones de unidades anuales, cifra que se redujo a 46 millones en 2017.

Urbina agrega que a sus clientes los invitan a comprar con bolsas reutilizables, también pueden ingresar con sus propios carros y ocupar cajas. “Los clientes han apoyado la medida”, plantea el ejecutivo.

Desde el mundo de las ONG valoraron la prohibición total propuesta por el gobierno, que aseguran es la puerta de entrada para seguir avanzando en otras restricciones. “Creemos que el anuncio responde a lo que Chile necesita hoy, considerando la evidencia respecto al impacto negativo de la contaminación por plásticos en el mundo y también en el país, y no solo con efectos en la naturaleza sino que también sobre la propia salud humana. El fin de las bolsas plásticas debe ser un primer paso que permita avanzar en la reducción de otros productos que son fácilmente reemplazables, tales como las bombillas para refrescos, y además esperamos que mueva a las empresas a reducir el uso de plásticos, por ejemplo en embalajes”, señala Susan Díaz, coordinadora de la campaña Reduce + de la WWF Chile.

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