La última canción de Katy Winter

La despedida de Katy en la Iglesia Alianza Cristiana y Misionera.

La Alumna del Colegio Nido de Águilas tenía 16 años y una incipiente carrera como cantante. Como muchos jóvenes, era activa usuaria de redes sociales, donde promocionaba sus composiciones. Katherine terminó con su vida el martes, y pese a que su madre dijo que no buscaría culpables, todo apunta al bullying que sufría.


Una carta de despedida en inglés. Eso fue lo que encontró Emanuel Pacheco en la pieza de su hijastra, Katherine Winter Zamorano, el martes pasado, tras recibir un llamado telefónico de su esposa, en el que lo alertaba que la joven, de 16 años, no había ingresado esa mañana al Colegio Nido de Águilas y se encontraba desaparecida. En la carta, la joven pedía disculpas por la decisión que había tomado.

Pero el parte policial era aún más duro y relataba lo que estaba viviendo la joven días antes de quitarse la vida. En él se describía que la alumna, que cursaba noveno año -el equivalente a primero medio- habría sido víctima de bullying y, según el texto, era insultada a través de un grupo de Facebook cerrado, situación que se habría generado tras asistir a una fiesta el fin de semana pasado.

Según indica el parte, un amigo del hermano de Katherine llevó a la joven al colegio la mañana del martes. Tras encontrarse con una amiga en la entrada, la alumna le señaló que había olvidado algo en el auto y que regresaría a buscarlo, pero nunca volvió. Fue ahí cuando los mismos estudiantes alertaron a la dirección y comenzó la busqueda, que culminó alrededor de las 17.00, luego de que los trabajadores de una cafetería Starbucks de Providencia la hallaran en el baño del local, sin vida.

Actualmente, la carta que dejó la joven es periciada por la Policía de Investigaciones (PDI) y el caso está a cargo del fiscal de flagrancia, Ernesto Navarro. Sin embargo, al no existir una denuncia formal, por ahora, que indique que la joven hubiera sido víctima, por ejemplo, de amenazas o agresiones, no se puede formalizar una investigación.

Una joven talentosa

Antes de ingresar al Colegio Nido de Águilas en 2013, Katy asistió hasta los 11 años a La Maisonnette. Sus padres estaban emocionados cuando aprobó las pruebas de admisión. En el colegio la describieron como una joven valorada por la comunidad.

A Katy, como le decían sus amigos y familia, le gustaba jugar hockey en el club del colegio y quienes la conocían cuentan que era una muchacha con energía, alegre y creativa. Lo que más disfrutaba era componer música y cantar.

Las cuatro canciones que había grabado las compartía en la red social Soundcloud, donde su trabajo acumula hasta hoy 220 “me gusta” y comentarios elogiando sus composiciones. Sus canciones cuentan con 114 mil reproducciones.

“Nunca pensé que serías tú a quien vería partir”. Esa frase es parte de la letra de Goodbye, la última canción que escribió la alumna antes de morir.

“Esta canción es sobre un amigo que me gustaba. Se iba a ir a vivir a Londres, y no quería que se fuera sin saber lo que sentía. Escribí Goodbye esperando que alguna vez me recordara”, explicaba la joven en la descripción de la melodía, publicada en abril pasado y que este martes fue escuchada como homenaje en la despedida que le organizaron sus familiares y amigos en la iglesia evangélica Alianza Cristiana y Misionera, hasta donde llegaron más de 100 personas.

“Lo que le pasó a Katy era evitable, pero para qué vamos a buscar culpables. Fui una mamá que dio todo lo que pudo dar”, decía con voz tranquila la madre de Katherine, Evanyely Zamorano, durante la despedida.

“Ella admiraba a su hermano, por tener tantos amigos. A ella le costaba tener amigas”, dijo en la ceremonia su abuela.

Pese a que el colegio indicó que no habían recibido ninguna denuncia por bullying, podría ser una de las causas de su decisión.

El superintendente de Educación, Sebastián Izquierdo, hizo un llamado “a abordar en comunidad distintas temáticas que aquejan a los establecimientos, a contar con reglamentos internos y protocolos de actuación vigentes y conocidos por todos los miembros de la comunidad educativa.”

La despedida

El ambiente en la ceremonia era tranquilo. Ambos padres, sentados en las escaleras del escenario, rodeado de fotos de Katherine, recibían abrazos de los asistentes y agradecían los aprendizajes que les dio su hija en sus 16 años.

“¡Así quiero recordarte siempre! Como la que me obligabas a hacer cosas totalmente fuera de mi zona de confort, te amo infinitamente”, señalaba su padrastro, Emanuel Pacheco, en la última foto que compartió de la joven, en la que ambos aparecían posando con disfraces de unicornio.

Al final de la ceremonia intervino el hermano. Tras pedirles a los asistentes que no querían un adiós con “caras largas”, todos los asistentes gritaron juntos: “¡Gracias, Katy!”.

“¿Se puede decir adiós de una manera alegre? Sí, ella lo logró”, señalaba la mamá de Katherine el pasado 12 de abril en los comentarios de la canción Goodbye.

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