Más de una prueba al año y menos contenidos, los cambios que se plantean a la PSU

Jornada de rendición de la prueba de Lenguaje, el pasado 26 de noviembre.

El Demre, encargado del proceso de rendición del test, envió el viernes al Mineduc una propuesta con ocho modificaciones a la Prueba de Selección Universitaria. También se propone reducir el número de preguntas.


La nueva ley de educación superior, que debería ser promulgada en los próximos días, establece la creación de un sistema único de admisión, obligatorio para las instituciones adscritas a la gratuidad y voluntario para el resto de los planteles. En ese contexto, la Prueba de Selección Universitaria (PSU) y de los actuales instrumentos que acompañan el proceso de matrícula están en la mira de los expertos y del Ministerio de Educación (Mineduc).

El Sistema Único de Admisión (SUA), que depende del Consejo de Rectores (Cruch), conformó un comité de expertos -integrado por miembros nacionales y extranjeros- para evaluar los instrumentos del actual modelo de selección para universidades, que considera la PSU y el ranking de notas.

Este comité, que tiene expertos nacionales y extranjeros, comenzó a sesionar la semana pasada y entre las propuestas que revisarán están las que presentó el Departamento de Medición, Registro y Evaluación (Demre) de la U. de Chile, que está a cargo del proceso de rendición de la PSU por encargo del Cruch.

Esas mismas propuestas fueron enviadas al Mineduc la semana pasada con algunos ajustes. El hecho no es casual y se produjo cuatro días después de que el rector de la U. de Chile, Ennio Vivaldi, se reunió con el ministro de Educación, Gerardo Varela. En la cita, uno de los temas abordados fue la necesidad de hacer cambios al test, hecho que el propio Varela mencionó al finalizar la reunión realizada en el ministerio.

El Demre se encarga de preparar las preguntas, tomar las pruebas, revisar las respuestas y calcular los puntajes, y como organismo técnico ha insistido en la necesidad de hacer cambios al proceso de admisión y específicamente a la PSU. En mayo del año pasado, la directora de ese organismo, Leonor Varas, entregó una propuesta con siete iniciativas, entre las que se encuentra la reducción de contenidos para que se puedan evaluar las materias hasta segundo medio, contar con dos test de Matemática (uno general y otro específico) y la reducción de materias de la prueba de Lenguaje.

Separar las pruebas

La directora del Demre ahora apunta a ir más allá y en las últimas reuniones a las que ha asistido con el SUA, el Cruch y entidades técnicas ligadas al proceso de admisión, ha dicho que la rendición de la prueba no debería estar asociada a un proceso inmediato de postulación a las universidades y que deberían existir varias opciones durante el año para que las personas puedan rendir los test y postular posteriormente con más tranquilidad.

“Es importante separar la rendición de la prueba de la selección y eso permitiría, por ejemplo, que haya pruebas en marzo, en septiembre y que uno pueda aplicar la PSU en distintas épocas del año”, afirmó Varas a La Tercera.

¿Por qué la PSU se aplica a final de año? Se pregunta la directora del Demre. Según explica, esto se hace para que estén todas las notas de los alumnos disponibles y cerrado el año para calcular el ranking y postular. “Nosotros proponemos que se separen los dos procesos, para que cualquier persona pueda postular mucho después de rendir la prueba. Esto significaría que los jóvenes tengan tiempo para tomar decisiones y no en tres días como sucede ahora”, afirmó.

El vicepresidente del Cruch y rector de la U. de Valparaíso, Aldo Valle, coincide en la necesidad de hacer cambios y dijo que “a mí me parece que debemos corregir el alto estrés que produce la aplicación de la prueba, de modo que los plazos o las oportunidades de rendimiento, postulación y matrícula no queden rígidamente relacionados. Por ejemplo, que se pueda dar en otro momento del año también, distinto del momento de postulación”.

La directora del SUA, María Elena González, en tanto, indicó que “el tema de rendir la prueba más de una vez en el año es algo que se ha evaluado varias veces en el Consejo de Rectores. Cuando cambiamos de la PAA a la PSU se hizo precisamente para favorecer que el instrumento estuviera alineado con el currículum de manera que fuera más justo para todos los estudiantes. Cuando tienes un instrumento alineado con el currículum es muy difícil que puedas hacerlo en distintas épocas, cuando no ha terminado el año escolar. Esa ha sido principalmente la dificultad para tomar el examen más de una vez en el año y es una de las cosas que hay que evaluar también”.

El rector Valle agregó que “si se hace un ajuste en los contenidos que se medirán en la prueba, y no se mide todo lo que se va a pasar hasta final de cuarto medio, alguien que está en ese curso no tendría que esperar a noviembre para dar la prueba, sino que podría hacerlo meses antes. Todo esto tiene que ser muy bien analizado y decidido con la suficiente anticipación, porque en esto no se pueden hacer cambios de un día para otro”.

Voces de expertos

La semana pasada se realizó un seminario, en Valparaíso, organizado por el SUA, donde distintos expertos analizaron los cambios que podría tener el sistema de admisión. Valle planteó durante el encuentro que “lo importante es que se inició el trabajo de evaluación integral de los instrumentos y factores de selección y esto incluye un diagnóstico y propuestas de cambio”.

Dentro del debate, Soledad Arellano, vicerrectora académica de la U. Adolfo Ibáñez, planteó que en otros países “hay 20 pruebas específicas, lo que facilita la selección y discriminación de los alumnos y esto permite que el alumno se prepare mejor y disminuir el estrés, necesitamos nuevos instrumentos para nuestros procesos de selección”.

Cuestionamientos

Desde los inicios de la PSU, diversos expertos y el mismo Demre han cuestionado que la prueba mida contenidos del currículum hasta cuarto medio, debido a que los estudiantes de los colegios técnico-profesionales (TP) solo reciben las materias hasta segundo medio y luego sus clases se concentran en las especialidades que eligen de acuerdo a las carreras que ofrecen los establecimientos.

Estas diferencias han sido cuestionadas públicamente por expertos e incluso llevaron en 2012 a una alumna egresada de un colegio TP a presentar una demanda ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, instancia que acaba de aceptar a trámite la causa.

Para el creador de la PSU y director de Mide UC, Jorge Manzi, el problema no es de la prueba per se, “sino que de la forma en que se identifica el tipo de preguntas. Tiene que haber un marco de referencia que oriente a los que van a construir las preguntas, para que lo que se construya refleje bien lo que el currículum dice y mida las habilidades cognitivas más avanzadas. Insisto, eso no es un problema del concepto de la PSU, sino que del banco de preguntas que se haya hecho y eso se puede corregir o se debe corregir”.

Manzi agrega que “el otro tema es si el currículum espera o no espera que los estudiantes técnico-profesionales hayan aprendido o no lo mismo que los humanista-científicos, y ese es un problema serio, porque efectivamente hay diferencias curriculares entre ambos grupos y, por lo tanto, la posibilidad de que un estudiante haya recibido una preparación equivalente es relativamente baja”.

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