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Actualizado el 20/12/2016
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El disparo que altera a La Araucanía

Autor: Pedro Cayuqueo

La fiscalía investiga el incidente ocurrido el domingo en Collipulli, entre Carabineros y un adolescente que quedó herido de gravedad.

El disparo que altera a La Araucanía

En la llegada a la ciudad de Collipulli al menos dos cosas sorprenden al visitante informado. Por un lado, el imponente monumento a Cornelio Saavedra, responsable militar de la ocupación del territorio mapuche, ubicado en su plaza principal. No está solo. Flanquean al oficial dos cañones, donde niños mapuche se encaraman y juegan.

Lo otro que destaca es el fuerte contingente policial apostado en la zona, prueba más que evidente de lo inconclusa de la tarea de Saavedra y sus tropas. No es la ciudad misma, donde su presencia, como denuncian autoridades comunales, más bien es escasa. Es más bien la Ruta 5 Sur, los cruces carreteros y sobre todo en los caminos interiores que conectan comunidades mapuche y fundos forestales.

Allí, relatan los pobladores, los controles de identidad son cotidianos y a cualquier hora del día. También los operativos del Gope y las fuerzas especiales de Carabineros, que resguardan faenas de explotación maderera y predios agrícolas. La zona, aseguran, es desde hace años un polvorín a punto de estallar. Fue lo que aconteció el domingo.

“Esa mañana yo estaba con mis dos nietos en el sitio de la casa y vimos harto movimiento policial en el camino”, relata Guillermo Hernández (62 años) a La Tercera. Es el abuelo de Brandon, el adolescente que el domingo recibió un disparo de perdigones a metros de su casa, en la ruta asfaltada que une Collipulli con las Termas de Pemehue en la precordillera.

“El primero en ir a mirar fue mi nieto más pequeño, de 13 años. A él lo tomaron y comenzó a gritar por ayuda. Brandon tomó su bicicleta y fue a ver a su hermano y lo tomaron rapidito. Cuando yo llegué al camino los tenían a los dos tirados en el suelo, boca abajo”, agrega.

Todo sucedió en el kilómetro nueve, muy cerca del poblado de Curaco, en la Villa Las Águilas. Hasta allí llegaron, en los 90’, una docena de familias mapuche urbanas de Santiago, evangélicos en su mayoría. La familia de Brandon, una de ellas. “Mi sobrino tenía 2 años cuando llegaron las familias a vivir acá. Seguimos a nuestro pastor y dejamos la capital. Acá compramos estos terrenos y creamos la Villa. Somos gente humilde, de trabajo y la mayoría cristianos”, cuenta Odette Saravia, tía de Brandon.

Fue un regreso a la tierra. Y a una cultura hasta entonces negada. “En 2012 nos organizamos y creamos la comunidad Inkayain Tañi Mapu, para recuperar lo nuestro”, cuenta Odette. “Tenemos también reivindicación de tierras, pero eso lo vemos en Conadi. No nos organizamos para pelear, lo hicimos para aprender”, subraya.

Villa de diez casas

Diez casas componen Villa Las Aguilas. Diez casas y un templo evangélico. Allí se encontraban la mayoría de ellos el domingo, ya finalizando el culto, cuando sintieron el disparo en la carretera. Lo segundo fue ver al padre de Brandon corriendo, pidiendo ayuda a gritos al pastor. Su hijo de 17 años se desangraba a un costado de la ruta. Todos acudieron.

“A mi nieto lo tenían botado en el camino, boca abajo y le dispararon a quemarropa. Dicen que se les escapó el tiro, que fue un accidente. Pero no hay justificación. Los tomaron como si fueran delincuentes y son niños, una maldad muy grande hicieron”, relata Hernández.

Carabineros habló de un “forcejeo” entre el joven y el efectivo policial que disparó su escopeta antimotines. Todo ello sería negado por los testigos del incidente, quienes insisten en que Brandon jamás se habría resistido al arresto.

Investigación de la fiscalía

Corresponderá al fiscal Carlos Bustos establecer la responsabilidad del sargento segundo de Carabineros, Cristián Rivera. Hoy se encuentra en libertad y con fijación de domicilio. La institución inició además un sumario administrativo a cargo de la Fiscalía Administrativa de la Zona de Control de Orden Público de Malleco. Rivera es dotación de la base policial de Pailahueque, un ex liceo intercultural cerrado hace un par de años. Desde allí operan los helicópteros de la Sección Aérea y los efectivos del Gope.

Para la concejal mapuche de Collipulli, Alejandra Malian, cercana a la familia del joven baleado, “hoy en la comuna tenemos más tanquetas que ambulancias. Yo a diario recibo denuncias de abuso policial. Es lo que pasó ahora”.

Según la fiscalía, las primeras pericias de la PDI no permitirían imputar responsabilidad al uniformado. Pero la investigación contínua.

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