Histórico

El atropello de San Luis

Mora se bajó ayer de la Roja, pero su lesión se produjo 13 días antes. Se remonta a una entrada de Vicencio en el cruce entre la U y San Luis que cerró el título, rematada con un pisotón posterior de Gómez. El goleador culpa al primero y disculpa al segundo. Los dos canarios se defienden.

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20 de mayo. Estadio Nacional. La U recibe a San Luis con el título en juego. Va ganando 1-0, gol de Mora. Llega el minuto 62. El goleador de moda encara el arco. Daniel Vicencio se interpone en su camino, se lanza al suelo y lo derriba. Apunta a su pierna de apoyo. Moravilla se retuerce de dolor. Los fisioterapeutas acuden a socorrerlo. Los azules reclaman la amarilla. Polic se la muestra al quillotano. El goleador del Clausura continúa en el campo.

Siete minutos después. Moravilla acude a la disputa de un balón dividido en mitad de campo. Juan Pablo Gómez va también a por la pelota. Llega más tarde que el delantero y lo pisa en el pie derecho con su bota izquierda. Mora va otra vez al suelo. Se retuerce otra vez de dolor, llora y se levanta en busca de su agresor. Pero no de Gómez, sino de Vicencio, el de la primera entrada. No le alcanza. Lo detienen a tiempos compañeros y rivales. Ya no puede más. Abandona la cancha con conmovedoras lágrimas en los ojos.

Ayer, 13 días después, tras intentar fingir normalidad sin éxito en los entrenamientos de la Selección, el futbolista de la U fue dado de baja. Se pierde la Copa Confederaciones. El atropello de San Luis, la jugada que lo mandó a la lona, vuelve a cobrar actualidad.

"Voy fuerte a la pelota", admite a La Tercera Vicencio; "traté de bajarlo, pero nunca con mala intención. Entiendo su reacción y que haya salido molesto. Sólo me queda pedir disculpas y decir que nunca hubo mala intención. Me insultó porque estaba caliente por la falta. Es normal su reacción, pero queda en la cancha. De hecho, los jugadores de la U me dijeron que estuviera tranquilo".

Sobre su jugada, la que terminó por mandar a Mora a la ducha, dice: "Fue un balón dividido que trancamos. El pinchó antes y yo llegué un poco tarde. Lo pisé, pero no hubo juego desmedido y no tuvo nada que ver con la rodilla. De hecho, Mora sale corriendo a encarar a mi compañero por la falta anterior".

Gómez insiste en que su versión de los hechos coincide con la de la víctima. Y para demostrarlo aporta una conversación entre ambos la misma noche del partido en la que Pipe Mora, como le tiene registrado en su celular, lo exculpa. "Apenas terminó el partido le mandé un mensaje a Mora y él me dijo que no me preocupara, ya que había sido en la primera falta cuando ocurrió la lesión. Ahora le volví a escribir, pero no me ha respondido. Debe estar en otra".

Juan Pablo Gómez está asustado. Teme que las consecuencias que ha sufrido Mora dañen su reputación como futbolista. "Pero nunca había pasado por una situación similar, no estoy ni cerca de ser un jugador mala leche".

Mientras, Felipe Mora apareció en su cuenta de Instagram en tono conciliador: "Gracias a todos por sus mensajes de apoyo y buenos deseos. Acá estamos con todo el optimismo de recuperarme al mil y poder ganarme una nueva oportunidad". 13 días le duró a Felipe Mora su sueño de debutar con la Roja. Ahora tendrá que descansar y recuperarse.

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