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Actualizado el 16/07/2017
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Subsidios del CAE suman $ 55.000 millones en últimos cuatro años

Autor: F. Guzmán y M. Bustos Santiago

Desde que se creó la rebaja de la tasa de interés y de la cuota mensual a pagar, 560 mil alumnos han sido beneficiados. Diputados oficialistas dicen que se debe generar un préstamo que sea contingente a la renta y administrado por el Estado.

Subsidios del CAE suman $ 55.000 millones en últimos cuatro años

Cuando se implementó el Crédito con Aval del Estado (CAE), en 2006, la tasa de interés del préstamo llegaba al 6%. Muchos de quienes fueron beneficiarios reclamaban por el alto nivel de endeudamiento y apuntaban directamente a la tasa como una de las culpables.

Por esto, en el gobierno de Sebastián Piñera se hicieron modificaciones para evitar el sobreendeudamiento de quienes tenían el CAE.

Así, desde 2013 el Estado otorga dos tipos de subsidios a los deudores del préstamo: una rebaja de la cuota al 10% del ingreso y una rebaja del interés al 2%. Con esto, se buscaba alivianar la carga de los endeudados y asemejarlas al Fondo Solidario de Crédito Universitario (FSCU).

Desde esa fecha a la actualidad han sido beneficiadas más de 560.000 personas con estos subsidios. En total, el Estado ha invertido $ 55.211 millones (US$ 83.250.549) en este ítem, lo que equivale al 7% de lo que el gobierno gasta este año en la gratuidad.

La diputada Cristina Girardi (PPD) señaló que esos recursos se podrían haber utilizado en otros mecanismos que no involucren el endeudamiento de los estudiantes.

Girardi criticó que el Estado tenga que subsidiar parte del crédito y señaló que “eso significa pasarles plata a los bancos, porque el subsidio en que se han gastado los US$ 83 millones no es para la universidad o los estudiantes, no va a la educación sino que va directo al sistema bancario”. Por otro lado, Girardi remarcó que si el fin de la reforma es la política de gratuidad, “no se deberían seguir generando mecanismos de endeudamiento”.

En ese sentido, la diputada dijo que no apoyará el proyecto que presente el Ministerio de Hacienda durante los próximos meses, que reemplazará el CAE por un nuevo préstamo, esta vez sin la participación de los bancos, administrado directamente por una entidad estatal y con nuevos mecanismos de cobranza.

Por otro lado, Alberto Robles (PR) sostuvo que los recursos que se usaron en el subsidio, perfectamente se podrían usar en otro tipo de ayudas estudiantiles. “Por eso el sistema tiene que ser reformado en su conjunto. Hay que tener una mirada de Estado y se debe evaluar esto”, dijo el diputado, quien agregó que es necesario eliminar el crédito, pero que se debe tener una herramienta mientras no se alcance la gratuidad universal.

En tanto, Mario Venegas (DC) indicó que como no se puede alcanzar la gratuidad universal aún, se debe tener un tipo de crédito distinto, que no provoque este tipo de gastos, que no estén dirigidos a la banca privada. A pesar de esto, Venegas remarcó que si se garantiza el derecho de educación a todos, “el Estado necesariamente tiene que tener algún mecanismo para financiar a los alumnos. El crédito debe ser contingente y tiene que estar administrado por el Estado y con intereses razonables”.

Jaime Bellolio (UDI), sin embargo, discrepa con lo planteado por los parlamentarios oficialistas. “Este es un gasto justo. Las condiciones del CAE de Lagos son muy distintas a las del CAE de Piñera. En un primer tiempo, los estudiantes no tenían ningún límite en sus cuotas mensuales, que a veces llegaban al 50% de su salario. Entonces, no podían pagar y caían en mora”, señaló el diputado de Chile Vamos, quien explicó que “en el gobierno de Piñera se buscó mejorar esas condiciones e igualarlas a las del Fondo Solidario”.

Eso, según Bellolio, porque este último préstamo mencionado, al cual solo accedían estudiantes de universidades del Consejo de Rectores (Cruch), tenía una tasa de interés del 2%, “muchísimo más baja que el CAE. La situación siempre fue muy desigual y eran estudiantes con la misma vulnerabilidad”.

Por eso, Bellolio defendió que se crearan esos subsidios. “Es de toda justicia que se haya subsidiado el CAE, que exista igualdad entre quienes tienen CAE y Fondo Solidario, pero aún hay estudiantes que no se acogen a las rebajas”.

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