Aumento de cuestionamientos a Villalobos complica a La Moneda

Julio Pineda, subdirector de Carabineros y quien encabeza sumario en la policía, visitó ayer en La Moneda al ministro del Interior, Mario Fernández. Foto: AgenciaUno

Interior ordenó que el general director de Carabineros cancelara sus vacaciones en crucero. En Palacio habría dos posiciones sobre la continuidad del alto oficial.


Si la intención del general director de Carabineros, Bruno Villalobos, era pasar unos días tranquilo en sus vacaciones, luego de que el Ministerio Público acusara a la policía uniformada de manipular los peritajes de la Operación Huracán, se equivocó. Incluso, su descanso no alcanzó ni siquiera a comenzar, dado que el gobierno le pidió interrumpir su “feriado legal”, dando cuenta de la incomodidad que existe hoy en La Moneda con la máxima autoridad de la institución.

El sábado en la noche, Villalobos tomó un vuelo desde Santiago a Miami, donde abordó un crucero para recorrer el caribe. Sin embargo, en medio de la ruta recibió un duro mensaje: el subsecretario del Interior, Mahmud Aleuy, le pidió que retornara al país dado que esta semana sería clave para el futuro del caso. La fiscalía indaga la presunta adulteración de pruebas en la investigación de ocho personas, entre ellos al vocero de la Coordinadora Arauco Malleco (CAM), Héctor Llaitul, por su eventual responsabilidad en ataques incendiarios en la IX Región.

El “llamado a terreno” por parte de Aleuy a Villalobos se oficializó a primera hora de ayer, a través de un comunicado del Ministerio del Interior: ante las “investigaciones administrativas y penales vinculadas a la denominada ‘Operación Huracán’, se le ha indicado a la autoridad policial que suspenda su feriado legal y retome sus funciones a la brevedad”. Trascendió que el general compró pasajes de regreso y llegaría el miércoles.

Además, se dejó entrever la molestia que existiría en Interior con la decisión de Villalobos de hacer valer sus vacaciones en medio de los cuestionamientos a la institución uniformada, los que aumentaron luego de que se hiciera pública su viaje. Esto también derivó en que el ministro del Interior, Mario Fernández, también diera término anticipado a su “feriado legal”, el que finalizaba el 5 de febrero.

“Si las instituciones, independiente de las razones que lo motiven, dejan de actuar como corresponde, el problema recae en el Estado y es trabajo de toda la institucionalidad enfrentarlo. La obligación del gobierno, en ese caso, es exigir las responsabilidades individuales e institucionales, dentro del marco legal existente, cuestión que realizará según corresponda”, comunicó el Ejecutivo.

Así se terminaban las muestras de apoyo expreso del ministro del Interior que tuvo el alto oficial luego de que estallara el millonario fraude en Carabineros. Ahora este nuevo escenario, en que los cuestionamientos y peticiones de renuncia provienen de varios sectores políticos, complica a La Moneda. “Es una vergüenza, espero que el próximo gobierno lo primero que haga sea pedirle la renuncia a Villalobos (…) si un general en medio de una batahola tan grave como ésta, tiene el descriterio de irse de vacaciones, es porque está absolutamente perdido”, señaló el senador RN Manuel José Ossandón en TVN.

Fuentes oficialistas vinculadas al tema señalan que en Palacio no existe una postura común para enfrentar la situación del alto oficial. Apuntan a que Fernández y Aleuy serían partidarios de una señal potente que incluya la salida del general director, mientras en el segundo piso apostarían por su permanencia, considerando también la cercanía de la fecha en que Sebastián Piñera asumirá la Presidencia.

El senador Felipe Harboe (PPD) dijo que “la situación de Carabineros y la fiscalía es insostenible. Se requiere que el general director exhiba públicamente las pruebas que tenía y que fundamentan su posición, de lo contrario ya se esta instalando la duda respecto del proceder policial. Me parece bien que el gobierno haya hecho regresar el general director”. En la misma línea, Ernesto Velasco, presidente del Partido Radical, también deslizó críticas a Villalobos: “Lo que uno espera y le pide es que se haga cargo y enfrente una situación tan compleja como la que vive Carabineros”.

El diputado PS y ex miembro de la comisión investigadora por el fraude en la institución, Leonardo Soto, manifestó que “el general tomó un avión para irse un mes al extranjero revelando un absoluto desinterés y falta de conexión con la crisis profunda que están viviendo (…). Es procedente que Bruno Villalobos sea separado de sus funciones y pedirle la renuncia”. Diputados del Frente Amplio también están de acuerdo con su salida. Hoy, las parlamentarias electas Claudia Mix y Gael Yeomans entregarán cartas al gobierno para que le pida la renuncia al cargo a la máxima autoridad de la policía uniformada.

En el entorno de Piñera, por su parte, dicen que si la Presidenta Bachelet pide su renuncia y designa a otro general director, ese nombre debe ser consensuado con la centroderecha. Además, agregan que si no se hace de esa manera, Bachelet se arriesga a que Piñera decida designar a otro alto oficial. En tanto, el futuro ministro del Interior, Andrés Chadwick, está monitoreando la situación desde México, donde está de vacaciones.

El vocero de Chile Vamos, Francisco Undurraga (Evópoli), sostuvo que “una vez que esté clara la situación, si efectivamente corresponde la salida del general director de Carabineros, habrá que hacerlo. Claramente esto se salió de las manos, es un triste espectáculo, se tiene que saber, no se puede ocultar”. Al interior de la institución el ambiente no es de los mejores. Fuentes de Carabineros señalaron que la permanencia de Villalobos, hasta ahora, solo se sostiene en la confianza que las autoridades de gobierno tienen en él.

En medio de este clima, el subdirector de Carabineros, general Julio Pineda, llegó hasta La Moneda a reunirse con el ministro Fernández. En la cita, el secretario de Estado le pidió avanzar “a la brevedad” en la investigación interna por presuntas pruebas falsas. Además del general, Fernández también se reunió con el director general de la PDI, Héctor Espinosa, jefe de la entidad policial que indaga a los uniformados.

En el Ministerio Público ayer circuló un correo enviado por el fiscal nacional, Jorge Abbott, a funcionarios y fiscales. En la misiva, el jefe del ente persecutor descartó que existiera una “pugna” entre ambas instituciones, pero advirtió: “La fiscalía no ha renunciado a perseguir a los autores de los atentados en La Araucanía; por el contrario, insistirá en esta investigación, en la medida en que cuente con pruebas no contaminadas que permitan sostener la imputación ante los tribunales de justicia”.

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