Gabriel Boric, diputado del Movimiento Autonomista: “Ojo con las regiones, las movilizaciones en el gobierno anterior de Piñera no partieron en Santiago”

Gabriel Boric, diputado Movimiento Autonomista.

El parlamentario asegura que pese a los llamados a acuerdos nacionales, La Moneda tiene “una agenda mucho más dura de derecha”. Agrega que si bien entiende que la Comisión de Infancia pudo ser una “estrategia” del Ejecutivo, era su deber participar.


Fueron varias las críticas que recibió el diputado Gabriel Boric (MA) tras aceptar la invitación del gobierno a participar de la Comisión de Infancia, incluso desde su propio sector, pero reconoce que las consecuencias estaban “dentro de la ecuación”.

El parlamentario del Frente Amplio explica sus motivos y sus expectativas sobre la mesa de trabajo. Además, hace un balance sobre el primer mes de gobierno y el de la bancada de su coalición.

¿Qué evaluación tiene del primer mes del gobierno?

Partieron tocando fibras muy sensibles para las oposiciones y con un discurso que, por un lado, invitaba a generar grandes consensos, pero en la práctica ese discurso se iba destruyendo con su actuar administrativo. El gobierno se ha enredado en sus propios errores y, además, las divisiones propias de la derecha los han hecho bajar tres cambios a como partieron.

Dirigentes de la oposición han dicho que Piñera se ha derechizado, ¿usted lo comparte?

Nadie tiene claro en qué consistió el gobierno pasado de Piñera. Ahora cargan con ese trauma y partieron tratando de superarlo con una agenda de los acuerdos para ordenar a la derecha, pero después llegan con una agenda mucho más dura de derecha. El primer gobierno de Piñera fue un quinto gobierno de la Concertación, y ahora tienen una pretensión de relato histórico que no existía antes.

Y de la instalación…

La instalación del gobierno a nivel regional ha sido muy errática. En Magallanes ya han renunciado tres seremis, por eso hago un llamado al gobierno a que no piense todo desde Santiago. Ojo con las regiones, las movilizaciones en el gobierno anterior de Piñera no partieron en Santiago y me parece que la política en Chile está muy ‘santiaguinizada’.

Ha causado polémica su participación en la Comisión de Infancia. ¿Piñera los hizo “pisar el palito”?

En absoluto. El tema de la infancia lo veníamos trabajando de antes. Manifesté desde un comienzo nuestra disposición a colaborar con quien sea para enfrentar esta crisis. En el tema de la infancia no nos deberíamos permitir mezquindades, tenemos el deber de ponernos de acuerdo.

Pero ¿usted tomó en cuenta las consecuencias políticas de participar en esta instancia?

Por supuesto que estaban dentro de la ecuación, pero esas polémicas son menores a la hora de enfrentar el problema de fondo. Esas polémicas van a quedar en un anecdotario chiquitito si logramos sacar algo adelante tanto del Congreso como de la comisión. Eso va a ser lo que será valorado.

¿Cree en la buena fe del gobierno y que esta no fue una estrategia para dividir?

Parto de la base de que todos estamos actuando de buena fe. Si partiera a trabajar presuponiendo desconfianza la cuestión no funcionaría. No soy ingenuo, entiendo que esto se enmarca en una estrategia política más amplia, pero en infancia es nuestro deber ponernos de acuerdo.

¿Qué espera al finalizar esta instancia?

Medidas concretas que impacten en el corto plazo en mejorar la calidad de la vida de los niños vulnerados en sus derechos e infractores de ley. Además, hay que esbozar ciertas políticas y prioridades en el mediano y largo plazo que salgan de esa comisión y que se discutan en el Parlamento, creo que hay espacio para avanzar.

La mesa nacional del FA dijo que se discutirá en su momento la participación del bloque en eventuales nuevas comisiones, ¿cómo se debe tomar esa decisión?

Lo ideal es que actuemos con la mayor unidad posible, entendiendo siempre que hay un nivel de autonomía de cada organización. El gobierno tiene que aprender a relacionarse con el FA y le hemos planteado que evaluaremos futuras instancias, pero esperamos que las invitaciones sean como conglomerado y no nominales, para que podamos elegir.

Entonces hay un aprendizaje.

Un aprendizaje recíproco. Si queremos que esto salga bien, también tenemos que cuidar la forma.

Futuro del conglomerado

¿Hay socios controladores en el Frente Amplio?

No me gustan las metáforas económicas para la política y los pesos de cada movimiento se evalúan en función del trabajo que son capaces de desplegar, no solo de la cantidad de militantes o diputados que tienen. Si el Frente Amplio se transforma en la agenda de un solo partido deja de tener sentido.

¿Es necesaria una convergencia entre movimientos del FA para hacerle contrapeso a RD?

Tenemos discusiones con los compañeros de Izquierda Libertaria, Nueva Democracia, SOL, pero no en función a un contrapeso a RD. Si actuamos al interior de nuestra coalición en una lógica de adversarios estamos condenados al fracaso. Una eventual convergencia es en positivo y no como resistencia a los compañeros de RD.

Vlado Mirosevic dijo que los errores del FA han ayudado a que sean caricaturizados como bloque, ¿comparte su opinión?

Hubo errores no forzados, polémicas innecesarias y eso facilita una caracterización del Frente Amplio que no es la que queremos dar. Estamos conscientes de ello y estamos trabajando desde la bancada para tener una relación más fluida con la mesa nacional y generar una agenda en positivo y no solo ser reactivos.

En este mes de instalación en el Parlamento, ¿al FA le ha faltado iniciativa?

Hay que ser cuidadoso con la obsesión por la legislatura. No vamos a empujar cosas solo para aparecer en la tele, sino que cuestiones que tengan un respaldo social. Entiendo la pregunta, y en ese sentido creo que es parte del proceso de adecuación. La política no es solo resistir, sino que también incidir. Todos están en un proceso de instalación, pero ya estamos pasando esa etapa. Trabajar en unidad frenteamplista, esa es la nueva etapa.

¿Hay alguna posibilidad de participar en una alianza con partidos de la ex Nueva Mayoría?

Es muy pronto para hablar de un reordenamiento de la política de alianza y nuestra prioridad está en fortalecer el Frente Amplio, su despliegue territorial y su capacidad de iniciativa parlamentaria, más que pensar en alianzas.

Y entonces, ¿cuándo es el momento para analizar el tema?

Ese momento se va a dar en función de una discusión política e ideológica y no de cálculo electoral. Si esta discusión algunos quieren plantearla de cara a la elección de gobernadores, digo al tiro que ese no es nuestro punto central. Salvo que estés enfrentando una situación de fascismo grave, uno no puede hacer alianzas solo en función de un adversario común.

¿No los alerta esta agenda más de derecha de Piñera?

Obvio que nos alerta y por eso estamos preocupados de darle musculatura al FA. Con esto no quiero decir que no vamos a hablar con ellos, evidentemente con sectores del PS, del PPD y con el PC hay conversaciones abiertas sobre determinados puntos, pero no hay que caer en una ansiedad electoralista.

Pero últimamente aparecen más divisiones que unidad…

Hay un sector de la ex NM que todavía no se acostumbra a que haya una fuerza seria y propositiva que tiene espacio en la política chilena, que es el Frente Amplio. Acá las discusiones no van a ser en una perspectiva de subordinación ni de necesidad electoral, sino que desde la perspectiva de las ideas, y eso aún está pendiente.

El PC le cuestionó que ha tenido una actitud colaborativa con Piñera a diferencia del gobierno de Bachelet. ¿Eso es así?

Nosotros aprobamos el proyecto de aborto en tres causales, aprobamos el Acuerdo de Unión Civil, el voto chileno en el extranjero, la reforma al sistema binominal, me reuní en reiteradas ocasiones con el ministro de Energía por temas del sector, para Magallanes es muy importante. Por tanto, decir que antes no estuve dispuesto a colaborar no es verdad.

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