Banco Central alerta por impacto de mayor deuda fiscal en percepción de riesgo soberano de Chile

La entidad presidida por Mario Marcel señaló que un alza de tasas de 75 puntos básicos en EEUU, junto a una descompresión de los premios por plazo y riesgo de 200pb dentro de un período de 12 meses, podría llevar a la tasa de interés de largo plazo local a aumentar en torno a 70pb.


El proceso de alza de tasas de la Reserva Federal y la exposición de inversionistas institucionales locales a títulos de deuda sigue siendo motivo de preocupación para el Banco Central. Más aún, si en el país el aumento de la tenencia de papeles del Estado por parte de inversionistas extranjeros se ha incrementado en pocos años, de la mano de un mayor endeudamiento fiscal.

Según el Informe de Estabilidad Financiera (IEF) del primer semestre de 2018, al cierre del ejercicio pasado la deuda bruta del gobierno central alcanzó un 24% del PIB, lo que correspondía a un aumento de 3pp en el último año, lo que se explica “en gran medida por un mayor nivel de deuda local, el que alcanzó los 56 mil millones de dólares”.

A juicio del Banco Central, estos mayores niveles de deuda pública, “además de reducir las holguras fiscales, podrían afectar la percepción de riesgo soberano por parte de algunos inversionistas”, algo que “cobra mayor relevancia considerando el aumento en la participación de inversionistas no-residentes en el mercado local de bonos en un contexto de bajo spread soberano (EMBI) y una reciente disminución del mismo”.

En esa línea, el IEF detalla que los inversionistas no residentes aumentaron su participación en este mercado, pasando desde 3,5% a fines de 2016, hasta alrededor de 11% en marzo de 2018.

Ante la duda de los senadores de la Comisión de Hacienda, el presidente del Banco Central, Mario Marcel, comentó al respecto que no se conoce si estos capitales son momentáneos impulsados por las condiciones de mercado coyunturales o son de más largo plazo. Aún así afirmó que en Chile la presencia de inversionistas no residentes alcanza un porcentaje menor respecto a lo que sucede en otros países de la región.

Con todo, el Central apunta a que también la participación de los fondos mutuos y los fondos de pensiones en instrumentos del fisco es motivo de monitoreo. A su juicio, cambios en la velocidad del retiro de estímulos monetarios en economías desarrolladas, junto con descompresiones de premios (plazo y riesgo), podrían aumentar las tasas largas locales de manera significativa.

“Estimaciones internas indican que ante un escenario de alzas de la FFR de 75pb, junto a una descompresión de los premios por plazo y riesgo de 200pb dentro de un período de 12 meses, la tasa de interés de largo plazo local podría aumentar en torno a 70pb hacia fines de 2018”, sostiene el informe.

En este sentido, indica el Central, dada la alta sensibilidad de los fondos mutuos FM y del fondo E a variaciones en la tasa de interés de largo plazo, “un aumento repentino de ésta última podría inducir un retiro masivo de flujos hacia dichos fondos junto con una venta de estos instrumentos en mercados secundarios, lo cual reforzaría el aumento inicial de tasas”.

De hecho, apuntó que “estimaciones internas señalan que se podrían materializar retiros abruptos de fondos ante un escenario de alzas de tasas de interés de mediano y largo plazo”.

Guerra comercial entre EEUU y China aumentaría tasa larga local en 50 pb

Un aumento en el costo de financiamiento es lo que podría experimentar el mercado local en caso de que efectivamente inicie una guerra comercial entre China y EEUU, muestra el IEF.

Sin ir más lejos, el documento señala que una mayor incertidumbre de los agentes, y/o la venta de bonos del Tesoro que tiene China, podrían generar una descompresión del premio por plazo de 100 puntos base (pb) en doce meses, lo que sumado a una caída permanente de 0,2% en el PIB mundial,haría que aumenten las tasas largas locales aproximadamente 50 pb al tercer año.

“En resumen, los efectos de un conflicto comercial entre China y EEUU no son inocuos para Chile. Dependiendo de la intensidad de las represalias, las estimaciones disponibles para un escenario de riesgo sugieren efectos en el crecimiento global, siendo los países emergentes, y latinoamericanos en particular, los principales afectados”, detalla el IEF.

IPSA y dólar no muestran desviación relevante versus valor de referencia

Según estimaciones del Banco Central, tanto el IPSA como la paridad peso-dólar no presentan desviaciones relevantes respecto de valores de referencia. Eso dice el IEF, que muestra que el IPSA creció cerca de 9% desde el informe anterior, marcando jornadas de volatilidad en febrero. Por su parte, el peso se apreció respecto del dólar cerca de 4% entre noviembre de 2017 y el cierre estadístico del informe.

Con todo, el presidente del BC, Mario Marcel, señaló ayer en conferencia de prensa que la diferencia entre Chile y Argentina, es que “nuestro sistema financiero notoriamente más profundo, permite reducir la exposición a riesgos cambiarios, a riesgos de tasas de interés, mucho mayor que el que tienen países como Argentina hoy día”. Esto, porque el país transandino “no se puede apoyar de la misma manera en que lo hacemos nosotros, en un sistema financiero capaz de proporcionar liquidez, flujos de crédito, en proporción a las características de la economía”

Baja endeudamiento de empresas por caída del financiamiento externo

La deuda de las empresas sigue bajando, manteniendo la tendencia que inició a fines de 2015. Esto, considerando que al cierre del año pasado, alcanzó un 111% del PIB, explicado principalmente por su componente externo.

“Las favorables condiciones de financiamiento externas e internas redundaron en un mayor dinamismo de las emisiones brutas de bonos, siendo éstas principalmente destinadas a refinanciamiento de pasivos”, argumenta el IEF.

Por otro lado, el Banco Central señala que “en lo más reciente se registraron aumentos en indicadores de impago de créditos comerciales, tanto porque nuevas empresas entraron en morosidad como porque otras profundizaron su incumplimiento. Si bien los deterioros en los indicadores de impago son acotados y todavía se mantienen en niveles bajos para patrones históricos, hay elementos que conllevan vulnerabilidades a monitorear”.

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