Los ejes de la propuesta previsional que Piñera presentará el 1 de junio

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El proyecto estrella del gobierno incluye la creación de un seguro solidario que vendrá del alza de 4% de las cotizaciones y un bono para la clase media que tenga pensiones de hasta $ 810 mil. Ambos beneficios le significarán al Fisco un costo del orden de US$ 800 millones a US$ 900 millones anuales. Además, se anunciará el proyecto de ley para la cotización de trabajadores independientes.


De manera sigilosa, pero sin pausas. Así ha sido el trabajo que el gobierno ha realizado para elaborar uno de los proyectos estrella de la administración de Sebastián Piñera: la reforma previsional. Es que si bien existe un consenso amplio a nivel técnico-político de que las pensiones son bajas y que este statu quo no resiste mucho tiempo más, el camino para llegar a mejorarlas es distinto según la coalición política.

Por esta razón, la expectativa sobre cuál será finalmente la propuesta que presentará el actual gobierno es grande. Si bien se han ido conociendo algunos aspectos generales de lo que será el plan de Piñera para mejorar las pensiones, el detalle se sigue afinando en miras a lo que será la primera cuenta pública del gobierno el próximo 1 de junio ante el Congreso pleno.

La mesa de trabajo a cargo de elaborar la propuesta está integrada por Hacienda, donde participa el titular de las finanzas públicas, Felipe Larraín; el director de Presupuestos, Rodrigo Cerda, y el coordinador de Modernización del Estado, Hermann von Gersdorff. Por Trabajo participa el ministro Nicolás Monckeberg; la subsecretaria de Previsión Social, María José Zaldívar, y por Presidencia, los representantes son Augusto Iglesias (Segundo Piso de La Moneda) y el exdiputado Felipe De Mussy. Todos ellos han analizado las alternativas para cumplir el objetivo propuesto en la campaña presidencial: aumentar las pensiones. La forma de trabajo se ha dividido en dos partes: por un lado, cada ministerio se reúne de manera independiente con su equipo técnico para ir estructurando las propuestas para luego ser presentadas al Presidente Sebastián Piñera.

Junto con entregar los lineamientos de la reforma, se espera que el Mandatario anuncie el proyecto de ley para la cotización de los trabajadores independientes. Esto, porque la legislación actual indica que este tipo de trabajadores deberán comenzar a cotizar por el total en abril del próximo año. La iniciativa del gobierno iría en la línea de que los independientes comiencen a cotizar, pero a través de un proceso gradual y con una base imponible menor. También se fijará que este ahorro les sirva para su previsión de salud.

La propuesta

Los ejes centrales que contiene hasta ahora la propuesta del gobierno apuntan, en primer lugar, a mejorar el Pilar Solidario. Ahí la idea que toma más fuerza es subirlo en un 42% de manera gradual, partiendo con un 10% durante el primer año. De allí el alza se irá materializando a medida que los beneficiarios vayan cumpliendo mayor edad, hasta llegar al 42% para quienes cumplan 85 años. Hoy, el monto actual de la Pensión Básica Solidaria de Vejez e Invalidez es de $ 104.646.

También se considera un aumento del 15% para la Pensión Máxima con Aporte Solidario (PMAS), pasando de $ 309.231 a $ 355 mil aproximadamente.

Estas pensiones solidarias son entregadas al 60% más pobre de la población. En la actualidad, 1.439.888 personas reciben el beneficio de Pensiones Solidarias, de las cuales el 40,5% (583.505) recibe Pensión Básica Solidaria (PBS) y el 59,5% (856.383), Aporte Previsional Solidario (APS).

La propuesta también considerará un bono permanente para la clase media. Los requisitos para recibirlo es tener un mínimo de 16 años de cotización para las mujeres y de 20 años para los hombres. Este beneficio irá destinado para quienes reciban una pensión máxima de 30 UF, es decir, unos $ 810 mil. De acuerdo a fuentes de este proceso, el monto de ese bono aún no está definido, pero la fórmula apuntaría a fijarlo en UF de acuerdo a la cantidad de años cotizados. Por ejemplo, se habla de 0,1 UF por año cotizado que se sumaría a la pensión mensual de manera permanente.

Así, el costo total de ambos beneficios le significaría al Fisco un gasto del orden de US$ 800 millones a US$ 900 millones anuales. Hoy, el Fisco desembolsa US$ 2.358 millones por el Pilar Solidario.

El factor “solidario”

Con el propósito de contar con un apoyo más transversal, la propuesta de Piñera incluirá un factor de lo que en el oficialismo le denominan de “solidaridad”. De acuerdo a quienes han seguido de cerca la elaboración de la propuesta señalan que del 4% de alza prevista para la cotización individual, una parte iría para la creación de un seguro de dependencia. Esto implica un monto a entregar a jubilados que necesiten asistencia de terceros y que forma parte de un paquete de medidas del programa que lleva adelante la primera dama, Cecilia Morel, que se denomina Plan de Envejecimiento Positivo.

Si bien aún no está definido, el aporte podría llegar hasta un punto. De acuerdo a lo señalado por el Ejecutivo, este incremento de 4% en la cotización individual será con cargo al empleador y en un período de ocho años. Dentro de los costos para el Fisco también se debe incluir el aumento de cotizaciones de los funcionarios. En suma, el costo total de la reforma sería del orden US$ 3 mil millones.

Mayor competencia

Otro de los puntos que el gobierno está dispuesto a avanzar es en incluir mayor competencia al sistema. Si bien al interior del gobierno está presente que se debe hacer, no existe la claridad de cómo hacerlo. “Piñera está dispuesto a cambiarlo, pero que este cambio no sea solo un saludo a la bandera, sino una modificación profunda para que de verdad haya más competencia”, señalan desde el gobierno. En este contexto, el foco de este eje apunta para que en un mediano plazo no solo las AFP sean las que administren las pensiones, sino que también otras instituciones, como las cooperativas de ahorro y crédito o bien las cajas de compensaciones, y de esa manera las personas puedan elegir. Todo hoy está en la última etapa de estudio, ya que la versión final será decidida directamente por el Presidente Piñera.

La trama política

La negociación de la reforma será compleja. De eso no hay dudas y al interior del gobierno lo tienen claro. Por ello, desde un principio distintos personeros del Ejecutivo han realizado acercamientos informales para saber cuánta agua hay en la piscina para la aprobación de este proyecto. De acuerdo a fuentes del Ejecutivo, las reuniones han sido de manera formal e informal con los parlamentarios considerados claves dentro de la centroizquierda. En ese grupo los nombres que aparecen son el del senador Ricardo Lagos Weber y Felipe Harboe por el PPD, mientras que Carlos Montes y Juan Pablo Letelier por el PS.

Todos ellos han mostrado algunas posiciones bastante duras hacia cualquier propuesta que no siga los lineamientos centrales de lo que presentó el gobierno de Michelle Bachelet. Así, con este cuadro aclarado, la estrategia del Ejecutivo apuntaría a negociar con los representantes de la DC, no obstante, la relación que pueda haber entre las senadoras Ximena Rincón, Carolina Goic y Yasna Provoste mantiene un escenario de incertidumbre para enfrentar la negociación.

Ante esta dispersión de liderazgos, la estrategia del Ejecutivo apuntaría a establecer acuerdos con Goic, ya que es ella la que estará presente en la Comisión de Trabajo. “Políticamente es necesario sacar adelante este proyecto. Si el proyecto de Piñera incluye un mejoramiento a la pensión básica solidaria nadie se atrevería a rechazarlo”, sostienen desde el oficialismo.

El senador DC Jorge Pizarro señaló que su propuesta es la que presentó Bachelet. “Vamos a reafirmar la necesidad de crear un ente administrador que sea público y autónomo, manteniendo una distribución entre lo que se destinará a ahorro individual y colectivo. Insistiremos en la propuesta que se presentó en el gobierno anterior.

Esa es la postura que los senadores de oposición estamos teniendo”. Misma visión entregó el jefe de bancada de la DC, Matías Walker, quien afirmó que “le hemos manifestado al gobierno nuestra disposición para avanzar en este tema, pero sobre la base del proyecto de ahorro colectivo, porque indefectiblemente el gobierno terminará tomando muchos de los aspectos que están en este proyecto estableciendo una solidaridad intergeneracional”. Desde el oficialismo, el diputado Patricio Melero precisó que su defensa estará en aumentar el Pilar Solidario, y en entregar un tratamiento diferenciado a la clase media y las mujeres.

Factor Valdés

Un agente que ha estado particularmente activo en este debate, aunque no de manera demasiado pública, es el exministro de Hacienda Rodrigo Valdés, quien fue convocado por la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC) a ser parte de su comisión. Además, junto a un grupo de economistas está elaborando el paper “Pensiones en Chile: antecedentes y contornos para una reforma” para ser incorporada en el debate. Uno de los puntos que plantea el estudio es en la necesidad de que el sistema tenga un actor público. “Esto ayudaría a la legitimidad del sistema, y eventualmente a aumentar la competencia y la diversificación”, se señala en el reporte.

Para Valdés, por simplicidad, bajo la estructura actual, se puede pensar en dos diseños alternativos: una AFP estatal sujeta a las mismas reglas que el sector privado que compita por una participación del mercado y un administrador público al que se le asigna la administración de una parte fija de la cotización, por ejemplo, el alza de cotizaciones, con reglas similares a las AFP en algunas dimensiones, pero no en todas, y que no compite con el sector privado al cual denomina administrador segregado. Así, en el estudio se señala que si en una eventual reforma se adiciona algún mecanismo para compartir riesgos entre afiliados es necesario diseñar una institucionalidad que la maneje. “Una AFP estatal no agrega valor en este ámbito, en cambio, podría encargarse esta tarea directamente al administrador”.

El académico de la Universidad Católica y asesor técnico de la DC, Hugo Cifuentes, argumentó que “hay un grado de deslegitimidad y desconfianza de las personas sobre el sistema, por lo que no basta con solo aumentar el gasto en el Pilar Solidario. Se debe avanzar a un mecanismo que incluya un mecanismo de solidaridad intrageneracional e intergeneracional de los que están hoy cotizando”.

Asimismo, dijo que las expectativas de las personas pensionadas o por pensionar no se podrían ver satisfechas adecuadamente solo con un incremento del Pilar Solidario. “Se requiere un poco de mayor profundidad, un cambio de orden estructural al sistema, creo que sin eso difícilmente vamos a tener a una población entusiasmada en aportar al sistema”.

Para Cifuentes, una reforma previsional debe comenzar a analizar cómo se aumenta de manera gradual la edad de jubilación, puesto que la evidencia internacional así lo indica, por lo que no se puede ir contra la corriente.

Sobre el aumento de la edad, creo que es necesario analizarlo de una manera técnica, porque es indudable que hay que hacerlo, de a poco, gradual, pero hay que hacerlo. Todo los países están avanzando en la edad de jubilación según su expectativa de vida, y ahí el promedio es de 67 años.

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