Se ríe fuerte cuando se le consulta si acaso es el penalista más codiciado de Santiago. “Si fuera así, entonces tendría que estar cobrando más caro”, bromea. Samuel Donoso, penalista de 55 años, con pasado concertacionista, hoy es el abogado del Presidente de la República, Sebastián Piñera, y desde hace algunas semanas irrumpió también en la defensa de quien durante años fuera un férreo crítico del Mandatario, su correligionario de RN Manuel José Ossandón. El senador hoy enfrenta una formalización por el delito de tráfico de influencias y una investigación por presunto fraude al Fisco debido a transacciones con su secretaria que han levantado en la fiscalía la sospecha de triangulaciones de dineros que podrían haber afectado el erario estatal. Desde el octavo piso de su oficina ubicada en Las Condes, el abogado anuncia los pasos del contraataque de su cliente, quien asegura es “víctima de persecución política”.

Personal de la PDI hace dos semanas incautó la contabilidad del Instituto Libertad ligado a RN por sospechas de pagos irregulares al senador Ossandón que, según un escrito de la fiscalía, habrían llegado a sus cuentas a través de pagos del think thank a su secretaria María Paz King. ¿Qué explicación hay para esos flujos de dinero?

Eso es muy fácil de explicar. La señora King no es una mera secretaria, tiene un rol de administradora de los dineros del senador. Tanto así que también es administradora del comité de senadores de RN, por lo cual no cobra, pero ella administra también, como lo hace con el señor Ossandón, los dineros de ese comité. Entonces la señora King prestó un servicio para el Instituto Libertad. Dicho servicio es absolutamente real, concreto y verificable, y el Instituto Libertad le pagó por ese servicio.

¿Cuál es ese servicio?

Uno de coordinación entre el Instituto Libertad y el Congreso.

Pero ¿no se ve al menos mal que mientras el senador contrata servicios de ese think tank a costa del Senado, una de sus trabajadoras esté recibiendo dinero del mismo?

Era un trabajo legítimo, como cualquier otro.

La fiscalía dice que una vez que la señora King recibe los pagos, al día siguiente le transfiere montos similares a su jefe. ¿Cómo se explica eso? ¿Mera coincidencia?

Nosotros, con el abogado Ricardo Freire, que es parte de su defensa, hemos encargado un peritaje contable para analizar detalladamente ello.

Y esos traspasos de dineros de Ignacio Ossandón a King y que ella luego reenvía al senador, ¿no suena más lógico que dos hermanos se transfieran directamente dineros?

El hermano lo ha ayudado permanentemente de manera económica, para su vida digamos, y la forma en que lo ha hecho es esencialmente transfiriéndole los dineros a la señora King, que administra las platas del senador. Ella con esos dineros en su cuenta corriente lo que procede hacer es ir pagando las obligaciones del senador y depositando desde su cuenta a la cuenta del senador cuando es necesario.

Es decir, ¿además ella maneja la cuenta del senador?

Sí. María Paz King maneja también la cuenta del senador, entonces cuando es necesario, por ejemplo, cuando se cargará algún pago en la cuenta, ella transfiere el dinero para pagar las obligaciones que correspondan.

Se han encontrado pagos mensuales, permanentes en el tiempo, de una empresa que ganó una licitación para mantener los jardines de Puente Alto cuando el señor Ossandón era alcalde de esa comuna y que actualmente mantiene ese convenio. ¿Qué explicación tiene?

La empresa de jardines es de personas que el senador conoce hace muchos años, que partieron muy de abajo, y que son conocidos de él. Lo primero que hay que dejar claro es que respecto de la Municipalidad de Puente Alto, el senador no tiene ningún poder, ni facultades, ni nada.

Pero no se pueden desconocer las altas votaciones que ha tenido el senador en esa zona, su cercanía con el alcalde de ese municipio, la figura que representa en el sector Puente Alto-Pirque…

Los senadores no tienen una posición de poder respecto de la municipalidad, no administran las municipalidades, no definen las licitaciones. Lo que ocurre con estas personas es que el senador los conoce desde hace mucho tiempo, son personas que partieron de abajo y que le pidieron ayuda al senador. El senador los ayudo económicamente y estas platas que ellos le devuelven a él son la devolución de esos dineros. Eso está absolutamente acreditado, como hay dineros que el senador les presta y cómo ellos devuelven esos dineros, y eso lo vamos a acreditar también con el peritaje.

¿El senador ayuda a muchas personas?

Sí, eso es efectivo y me imagino que el sueldo público que tiene como senador no le alcanza para pagar todos sus gastos de vida, por eso recibe ayuda de su hermano. Si a eso le sumas que él es una persona que efectivamente ayuda económicamente a muchas personas, eso le ha afectado el flujo, de ahí vienen entonces estas ayudas de su hermano. Ahora, todo esto tiene trazabilidad en la cuenta corriente y en las cartolas, todo esto tiene trazabilidad documental. En el caso del dueño de la empresa de los jardines, se trata de una ayuda que se hacen porque se conocen, y porque él los quiere apoyar, es gente que conoce desde hace tiempo, es gente de trabajo y de sacrificio.

Ahora, si vamos a la causa que origina toda esta compleja situación para el senador Ossandón, la de tráfico de influencias que se abrió por la denuncia de su primo, el alcalde de Pirque, Cristián Balmaceda, a la luz de los hechos se entiende la oposición tan férrea a que alzaran el secreto de sus cuentas… ¿Quería ocultar estas transacciones?

En la causa por tráfico de influencias, en nuestra opinión legal, no hay ni un solo hecho ahí que configure delito. Él es absolutamente inocente de estas imputaciones que se le hacen. Entonces, si no has cometido delito, no deberías ser objeto de medidas intrusivas, ¿por qué entonces tenía que alzar el secreto de sus finanzas? Estamos hablando de medidas intrusivas, y la regla general es que nadie tiene derecho a meterse en la intimidad de otro, como es la privacidad de la información de su cuenta corriente.

Pero como método de defensa, el que nada hace, nada teme, como dice el dicho…

Es que ese no es un problema de más o menos transparencia, porque si fuera un problema de transparencia, uno podría pedirles a todos los funcionarios públicos que abran sus cuentas corrientes, yo eso no lo he visto en ninguna parte. Solamente debieran ser posibles las medidas intrusivas en la medida en que existan antecedentes graves de que puede existir un delito.

Acá entonces había esos antecedentes, no sólo la fiscalía lo pidió, dos juzgados distintos, dos jueces procedieron a alzar el secreto….

Bueno, a mí modo de ver el juzgado de garantía en esto se excedió.

¿Por qué dice que no hay antecedentes de tráfico e influencias, si el senador fue a un concejo municipal y habló de lo importante que era prorrogar el convenio, pero nunca dijo que su hijo estaba vinculado a la empresa extractora de áridos? ¿Qué es eso entonces?

No es tráfico de influencias. Si uno lee el acta del concejo del 5 de octubre de 2017 -concejos municipales que cabe señalar son públicos-, no hay ninguna mención a Cavilú.

Pero dijo, y quedó en acta, que él “no tenía negocios con el río”, pero debió transparentar lo del hijo. ¿No? De hecho, eso es lo que lleva al alcalde Balmaceda a interponer una denuncia en la Fiscalía Nacional.

Pero es que el senador no va ahí a pedir nada para su hijo, ni para la empresa de su hijo, sino que simplemente va a aconsejar a la gente de la Municipalidad de Pirque, en términos de que mantengan el convenio con la Municipalidad de Puente Alto, porque es bueno y ellos y el tiempo han terminado dándole la razón.

¿Por qué?

Porque el año pasado el propio alcalde Balmaceda, que denuncia estos hechos, termina pidiendo a la Municipalidad de Puente Alto volver a tener el convenio, porque solo con el convenio Pirque puede obtener recursos de los áridos de ese río, sin el convenio no puede. En consecuencia, cómo puede haber tráfico de influencias, si primero no va a hablar en favor del hijo, no va a hablar en favor de una empresa, va a hablar en favor de una institución por llamarlo de alguna forma, que era una forma de administrar los áridos del río, que era este convenio, y va a hablar de las bondades del convenio y que lo mantengan por el bien de Pirque.

Pero si el convenio seguía adelante, el beneficiado era la empresa de su hijo, no otra firma…

Él no dice nada sobre Cavilú. Los derechos de la concesionaria ya habían sido adquiridos. Nada de lo que dice el senador incide en alguna decisión que en ese momento hubiera podido ser favorable a los intereses de personas relacionadas con él. A su hijo. Su hijo en ese momento, además, no tenía la representación de Cavilú, esto fue con fecha 4 de mayo de 2018.

Pero sí accionista de la firma de áridos…

Pero no habló de la empresa. Lo que dijo Ossandón ese día era que les recomendaba llegar a un buen acuerdo, les aconseja, pero no pide nada que tenga que ver con Cavilú.

Ya, entonces si a su juicio no hay delito, ¿por qué estamos con un senador formalizado y ahora investigado por fraude al Fisco?

Es que ahí está el punto. Lo que sí nos llama la atención es que en esa época en que el alcalde Balmaceda se querella, existían dos investigaciones de hechos realmente graves, por delitos de fraude al Fisco: una investigación de una señora a la cual se le habían pagado sueldos durante mucho tiempo que era la mamá de un concejal y que nunca trabajó en un colegio municipal. Eso fue un contrato firmado por el alcalde. Además de eso, existe otra investigación por irregularidades en los permisos de circulación. A nosotros nos llama profundamente la atención que en esas dos investigaciones al alcalde no se le toca.

¿Qué explicación tiene para eso?

Creemos que la denuncia contra el senador se transformó en una verdadera cortina de humo que al final termina ocultando estas dos investigaciones de hechos que, a nuestro juicio, son graves, y de los cuales se debe investigar la responsabilidad del alcalde. Por eso que vamos a querellarnos por el delito de fraude al Fisco.

¿Por qué ahora? ¿No se puede leer como una venganza?

Aquí hay hechos graves que están en la circunscripción del senador, y que lo razonable es que un funcionario público como él pida que se investigue. No lo hizo antes porque confiaba en que la investigación iba a avanzar razonablemente, pero no ha avanzado. Su situación judicial complicada es una construcción bastante sagaz.

¿Construcción de quién, del querellante? ¿A qué se refiere?

Lo que vemos es una forma para construir un tráfico de influencias donde no lo hay. Es más; existen WhatsApp que uno perfectamente ahora los puede leer, y estaban como preparados para ser usados después en un proceso.

¿Está diciendo que el alcalde de Pirque armó una trampa, manipuló conversaciones con su primo para después ocuparlas en la denuncia?

No digo que manipuló, digo que hay chats que si uno los lee hoy dan la impresión de que hubieran sido escritos pensando en un eventual proceso judicial posterior.

¿Para sacarlo de su aspiración presidencial? Hasta antes de estos casos, Manuel José Ossandón era un candidato fuerte de su sector…

O sea, yo creo que sus posiciones políticas no son absolutamente ajenas a lo que está pasando.

¿Sus críticas al financiamiento irregular de la política, a Pablo Longueira?

No quiero ir a hechos concretos, pero sí, Ossandón es un personaje atípico en su sector y puede que haya algo de persecución política en lo que está pasando.

Pero la fiscalía es autónoma, no es política…

(Silencio).