La gran y diversa oferta que hoy existe en el mercado del agua embotellada, en sus variedades minerales y purificadas, contrasta con el viejo hábito de beberla desde la llave o cañería, algo que las nuevas generaciones ven con sospecha o incluso con aversión.

Consumir agua ya no es solo un tema de necesidad esencial, sino que también de gustos, entrando en la cada vez más amplia categoría de vida saludable, esa que promueve ejercitarse a diario, comer alimentos nutritivos y cuidar la salud mental, entre otras prácticas y hábitos.

Si hace poco analizamos las diferencias del agua embotellada y cuáles son las mejores marcas disponibles en el mercado, esta vez revisaremos los equipos y productos que purifican el agua potable que sale de la cañería, y que prometen mejorar la calidad del líquido que bebemos todos los días.

¿Qué es y para qué sirve un purificador de agua?

“Del polvo vienes y en polvo te convertirás”, reza la frase bíblica. Y mientras estamos vivos, la culpable de que no seamos polvo en el viento, como diría Kansas, es justamente el agua, la cual compone al 70% de nuestro cuerpo.

Los médicos recomiendan hidratarse constantemente, porque de esa manera el cuerpo se mantiene sano, se limpia el organismo y se eliminan las toxinas. Asimismo, el agua permite transportar las vitaminas y sales minerales que necesitan nuestras células. Lo ideal, dicen, es consumir al menos dos litros diarios, claro que eso depende de la masa corporal que se tenga, así como de otros factores, como qué tan exigente es el desgaste físico de cada uno.

Desde la Clínica San José exponen que beber agua tiene, además, una serie de otros beneficios, como aliviar la fatiga, evitar el dolor de cabeza y las migrañas, mejorar la la digestión y prevenir el estreñimiento. Además mantiene la belleza de la piel, regula la temperatura del cuerpo, reduce el riesgo de cáncer y de problemas cardíacos, mejora el sistema inmunológico, resuelve el mal aliento y da una mano en esa interminable batalla que es perder los kilos de más.

Eso, siempre y cuando, se beba agua saludable, características que sí tiene la que es potable en Chile —de hecho, somos uno de los dos países de Latinoamérica donde es seguro tomar agua de la llave—, pero que en algunos casos cuenta con mucha dureza mineral o más gusto a cloro del deseable.

Allí es donde surgen los purificadores como opción, ya que eliminan impurezas y contaminantes por medio de procesos que varían según la tecnología utilizada. Si bien hoy hay marcas que ofrecen agua purificada embotellada, como es el caso de Benedictino, también hay equipos para el hogar que permiten realizar una purificación de manera simple y cuantas veces se desee, sin necesidad de intermediarios.

Un mercado en crecimiento

En la última década, las aguas purificadas han emergido fuertemente, y ya cuentan con un 15% de participación en el mercado, según comenta Marcelo Pino, sommelier experto en aguas.

En los últimos años, “el agua embotellada se posicionó como algo deseable”, ratifica Claudio Brinkmann, CEO de Maihue, una empresa que fundó hace cinco años. En este creciente interés han incidido diversos factores, como la mayor concientización en términos de la salud y el bienestar.

“El consumo de agua purificada ha experimentado un incremento explosivo, y la razón se debe principalmente a que los gustos de los consumidores han cambiado. No solo se ha sofisticado, sino que se ha vuelto un consumidor más consciente, más informado, que busca productos más ligados al bienestar y la salud”.

El factor medioambiental también es preponderante en el crecimiento del negocio de los purificadores. Muchas de las empresas que ofrecen estos equipos apelan al bajo impacto ambiental, a la sustentabilidad y/o la economía circular. En esa línea, la ley que prohíbe los plásticos de un solo uso, recientemente en marcha en el país, se agrega a la lista de razones de por qué preferir estos sistemas por sobre aguas embotelladas.

“Creemos que el mercado del agua debería evolucionar hacia una forma más sustentable y responsable en el consumo. Es cómodo comprarse una botella de agua por $800, pero en cinco minutos termina en la basura y demorará al menos 100 años en biodegradarse”, dice Brinkmann.

A ello se suma el peso en la billetera. “El precio por litro de agua purificada Dvigi está en los $7, mientras que el precio por litro de la embotellada va entre los $500 a $700. A la larga, resulta mucho más económico”, comenta Ivanna Djenderedjian, gerenta de Marketing y Comunicaciones de la empresa argentina Dvigi.

“Estos equipos se deben ver como una inversión, tanto para mejorar la salud como la economía doméstica”, agrega Carolina Fuentes, de Doulton, una empresa británica que desde 1826 se dedica a la purificación de agua y que, desde el 2020, se encuentra presente en el país.

No cualquier agua purificada ni cualquier purificador

Como suele ocurrir, el asunto no es tan simple. “No se trata de simplemente purificar el agua”, dice Claudio Brinkmann. “Mucha gente cree que mientras más pura, mejor el agua, pero eso no es así”.

Ocurre que el agua potable, a pesar de contener bacterias y contaminantes riesgosos para el organismo humano, también posee elementos deseables como el calcio, el magnesio y otras sales minerales. Beber un agua purificada, al punto de desmineralizarla en su totalidad y dejarla destilada, podría ser nocivo para la salud.

“Limpiaría tu organismo de sus propios minerales”, explica Brinkmann. Por ello, dice, hay que preocuparse de revisar la cantidad de minerales que contienen los botellones de agua purificada que se ofrecen en el mercado, así como también tener ojo con algunos equipos purificadores que no consiguen un resultado balanceado de minerales ni un pH apto para el consumo.

Hay muchos proveedores de agua envasada “cuya procedencia y procesos no siempre conocemos. Por otro lado, el agua de bidones tiene la desventaja de que no es un agua fresca y el estancamiento la hace potencialmente contaminante”.

Ahora, ¿qué tipo de purificador necesita tu hogar? Eso dependerá de una serie de factores, como la “calidad del agua de acuerdo a la localidad, capacidad o presión, y el presupuesto”, afirma Carolina Fuentes.

“La información previa es muy importante para saber cuál es el sistema más conveniente para cada caso. Es importante tener claro cuál es su dureza, si viene de pozo o pasa por un tratamiento previo, ya que podemos caer en la tentación de tomar un servicio más caro que no necesariamente es el más adecuado”, dice Francisco Pérez, representante de Bleu, una empresa de agua purifica nacida en plena pandemia.

La locación tiene relevancia fundamental en la calidad del agua. “Las precordilleranas son las que tienen agua más liviana, porque cuando el agua cae como nieve no tienen ningún mineral. Después, cuando el agua pasa por los ríos va adquiriendo la mineralidad. Por otro lado, el agua de consumo de Maipú, por ejemplo, es de napas subterráneas, que tienen mucho mayor nivel de mineralidad que la de Peñalolén. Eso tiene importancia en los tipos de filtros que hay que ocupar”, explica Brinkmann.

Los purificadores

En Maihue poseen dos equipos principales, el GreenBio —del que se obtiene agua a temperatura natural— y el PureBio. Este último, que viene en dos tamaños, ofrece tres temperaturas: natural, fría y caliente. La tecnología que éste utilice dependerá de la dureza del agua que se obtiene desde la red, lo que es evaluado por un técnico experto de la empresa. Si la dureza es media, se utiliza la ultrafiltración, que elimina sedimentos, cloro, metales pesados, bacterias, microorganismos y trihalometanos, y resguarda los minerales deseables para la salud además del pH alcalino.

Si la dureza del agua es alta, se utiliza la osmosis inversa, un procedimiento que, además de eliminar los contaminantes, desmineraliza totalmente el agua y la deja con un pH ácido, para luego “remineralizarla levemente”, asegura Brinkmann. “Así nos aseguramos de que sea un agua óptima para las personas, con pH levemente alcalino”. El plan mensual incluye la mantención y el recambio de filtros necesario cada seis meses.

Purificador Maihue PureBio


Bleu ofrece equipos bajo el modelo de arriendo, siendo el Bleu I el más demandado. Éste posee filtros de sedimentos y de precarbón, con los que remueve impurezas como la arcilla, óxido, arena, y agentes químico como el cloro, arsénico, pesticidas, herbicidas y otras fuentes contaminantes en un 99,9%. También posee un tercer filtro de PCB, que elimina agentes químicos, olores y colorantes indeseables, “generando agua cristalina e inodora”. dice Francisco Pérez. “Además, nuestro equipo tiene una luz UV que elimina el 99,9% de los microorganismos que producen enfermedades transmitidas por el agua”, agrega.

Por otro lado, este modelo permite obtener agua fría de entre 5 y 10º, y caliente, la que va entre los 89 y 97º. El valor mensual del Bleu I incluye la asesoría, la instalación del equipo, la mantención y reposición de filtros cada seis meses.

Purificador de agua Bleu I


En Dvigi poseen equipos que van sobre cubierta y bajo esta. Si bien estos últimos cuentan con ultrafiltración que permite eliminar bacterias, virus y otros microorganismos —lo que lo hace ideal para hogares que funcionan bajo sistema de pozo, según Ivanna Djenderedjian—, son los primeros los más demandados.

Su modelo Classic rinde 14 mil litros de filtrado y utiliza una tecnología de carbón activado impregnado en plata pura y resinas de intercambio iónico. Esto permite eliminar del agua trihalometanos, cloraminas, elementos orgánicos, sedimentos, cloro, pesticidas, plaguicidas, herbicidas y derivados que pueden estar contenidos en el sistema de red.

Este es un modelo premium, muy reciente y que no requiere de asistencia para su instalación, según Djenderedjian. “Lo usas durante 18 meses sin límites, luego cambias el filtro interno. Además, te acostumbras a tener agua purificada para todos los usos en la cocina: desde hacer infusiones como café y té, hasta recetas, riego de plantas o darle agua a las mascotas”, agrega.

Purificador de agua Dvigi Compact


En Fluencia ofrecen un sistema bajo cubierta, de tecnología alemana, que funciona con un filtro único a base de resina de intercambio iónico, que filtra toda el agua y la mineraliza con magnesio, un elemento que lo diferencia de otros modelos. De esa forma se obtiene un agua neutra a levemente alcalina, “con un sabor fresco y agradable, ideal para beber y preparar infusiones o café”, dicen.

El modelo AQAdrink es compacto y de fácil instalación, que no necesita electricidad. Funciona en cualquier tipo de grifo, aunque Pedreros recomienda instalarlo en uno secundario, “para evitar desperdiciar el agua purificada en el lavado de platos, por ejemplo”. Además es de mantención sencilla, siendo necesario el recambio de los cartuchos de filtro anualmente. Su tecnología, además, lo hace sustentable, al no tener rechazo o pérdida de agua. A diferencia de las otras empresas, Fluencia tiene sus equipos en venta y no bajo la modalidad de arriendo.

Filtro Fluencia AQAdrink


*Los precios de los productos en este artículo están actualizados al 19 de enero de 2024. Los valores y disponibilidad pueden cambiar.