Un duro revés sufrió en noviembre pasado el proyecto Hotel Punta Piqueros, ligado a los grupos Said, Urenda y Bolocco, emplazado en el borde costero de Concón, luego que la Corte Suprema le diera la razón al Tribunal Ambiental, que obligó a retrotraer los permisos ambientales del proyecto hasta el dictamen del segundo Icsara. Así, invalidó la Resolución de Calificación Ambiental (RCA) del proyecto y obligó a la iniciativa a volver a tramitación. Con ello, las obras del hotel se encuentran paralizadas desde marzo.

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Sin embargo, ahora la firma a cargo del proyecto busca revertir su suerte. El miércoles, la compañía presentó a la autoridad ambiental la Adenda con la respuesta a las observaciones formuladas por los servicios públicos al expediente.

En el documento da cuenta de las modificaciones que la compañía introdujo al proyecto hotelero original en respuesta a las observaciones formuladas. En concreto, disminuye la superficie a construir del proyecto. La inmobiliaria Punta Piqueros desistió de la construcción de la etapa II de la iniciativa que consistía en la construcción de un spa y restaurante, que se situaba en el sector rocoso aledaño al edificio principal. De acuerdo al estudio de impacto ambiental ingresado el 26 de agosto de 2013, una vez que entrara en operación la segunda etapa del proyecto, la firma estimó que se generarían 26 puestos de trabajo.

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El proyecto emplazado en el sector denominado "Puntilla de los Piqueros", fue planificado en dos etapas. La primera corresponde a la construcción del edificio principal del proyecto, con cerca de un 100% de avance en el caso de la obra gruesa. Así, tras desistir de la construcción de la segunda etapa, la firma sostuvo que "se concentrará en el término y operación de la primera etapa del proyecto".

Por otra parte, la inmobiliaria actualizó el "Plan General de Emergencia y Evacuación". Y es que una de las críticas al proyecto tiene relación precisamente con el riesgo de tsunami. En la Adenda, la compañía descartó la construcción de un muro verteolas y optó por reforzar los marcos, anclajes y cristales de los ventanales del hotel. "No obstante lo anterior, y dado que estos fenómenos son alertados con una antelación de a lo menos 24 horas por parte de la autoridad marítima, la administración del hotel informará a los pasajeros y evaluará el acceso a los pisos inferiores, tanto a pasajeros como al personal mientras duren los eventos de marejada. De esta manera, no existirá riesgo a las personas durante la ocurrencia de estos fenómenos", señala en la Adenda.

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La compañía también presentó al SEA los resultados de diversos estudios estructurales, los cuales le permiten asegurar la resistencia de la estructura del edificio ante el evento de un tsunami. Además, definió los puntos de encuentro en el hotel, es decir la zona segura, para la evacuación ante un eventual el tsunami.

En la Adenda, la empresa también se comprometió a que el hotel contará con personal capacitado en procedimientos de evacuación que integrarán una brigada de emergencia, la cual se constituirá en cada turno, cubriendo 24 horas durante todos los días del año. Además, una vez construido el hotel y comenzada su operación, aseguró que se realizarán simulacros de evacuación que permitan evaluar y ajustar los tiempos de respuesta asociados a la evacuación.

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Finalmente, aseguró que proyecto no considera ningún tipo de intervención en el Santuario de la Naturaleza Campo Dunar.