Créditos directos, infraestructura y fondos de private equity forman parte de la lista de activos alternativos en que las AFP pueden invertir desde que el pasado 25 de octubre el regulador sectorial emitiera la norma respectiva. Con esto, los fondos de pensiones podrían ver un alza en sus retornos, y de paso el mercado podría tomar vuelo.

La normativa permite la coinversión en capital privado y deuda privada en el extranjero; en acciones de sociedades anónimas cerradas nacionales, de sociedades por acciones nacionales (SpA) y de sociedades en comandita por acciones nacionales cerradas; leasing y créditos sindicados.

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Esto implicará que, en el mercado nacional, los fondos de pensiones podrán entrar a la propiedad de las sociedades concesionarias que construyen puertos, aeropuertos o autopistas, y podrían adquirir hoteles, centros comerciales o edificios de oficinas para arriendo, entre otros. En tanto, en el extranjero podrán apostar por fondos que invierten en acciones y deuda de empresas que no se transan en bolsa.

Desde la Superintendencia de Pensiones, explican que estas inversiones alternativas están en línea con las que realizan en la actualidad otros fondos de pensiones extranjeros. Según la encuesta Tower Watson (2015), los fondos de pensiones de mayor tamaño en el mundo tienen inversiones en activos alternativos que se descomponen en: activos inmobiliarios (36%), capital privado (35%), hedge funds (19%), infraestructura (8%), deuda privada (2%) y commodities (1%).

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Pero, ¿cuál sería el impacto? Osvaldo Macías, superintendente de Pensiones, señaló a PULSO en junio pasado que "estos activos alternativos, en promedio, rentan más entre otras cosas por un premio por iliquidez y se ha visto que tienen mayores retornos que los activos en que invierten hoy los fondos de pensiones, pero es más complejo invertir en ellos. Nosotros estimamos que la inversión en activos alternativos debiera significar en el futuro un impacto en pensiones en torno al menos a 5%".

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De hecho, según datos enviados por el regulador, entre junio de 1995 y el mismo mes de 2015 el índice de venture capital de EEUU logró un promedio geométrico (es la raíz enésima del producto de todos los números; se utiliza para calcular datos de progresión geométrica, como las rentabilidades de periodos consecutivos) de 16,2%, mientras que el S&P 500 lo hizo en 9,3%. En el mismo período, el European Venture Capital logró un retorno de 18%.

En tanto, el índice de capital privado Cambridge Associates LLC US Private Equity Index, registra rentabilidades de 13,5% para un período de 20 años, mientras que el S&P 500 de 9,85%, el Nasdaq un 9,64% y el Dow Jones un 10,48%.

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El resto del mercado

Pero no sólo para las AFP resulta un sector atractivo. Cristián Moreno, socio y presidente de Ameris Capital, explica que también han visto interés por parte de los grandes inversionistas privados. "Hoy día cuando los family offices invierten y hacen su asignación entre los distintos tipos de inversiones, los activos alternativos tienen un porcentaje importante que ha estado creciendo bien fuerte en los últimos 3-4 años".

Se han convertido en una "parte integral" de un "portafolio sano", apunta.

Según el ejecutivo, "lo más probable es que haya un crecimiento de fondos públicos hacia delante, porque hubo cambios a la regulación de los fondos privados (en la Ley Única de Fondos) hace algún tiempo y hoy día tiene algunas ventajas invertir en los fondos públicos sobre los fondos privados".

¿Pero existen las alternativas de inversión? Sí, a nivel global, señala Moreno. "Lo que va a pasar es que van a seguir aumentando su participación en activos alternativos en el extranjero", señala el ejecutivo, aunque explica que "la pregunta es si van a invertir en activos alternativos en Chile, y la respuesta depende de que exista un entorno en el cual se pueden se puedan desarrollar proyectos alternativos", como un plan de infraestructura con financiamiento privado, la inversión, el crecimiento económico, etc., puntualiza

En esa línea, Ignacio Villarroel, CIO & Co-fundador de Abaqus, señala que "el mercado de activos alternativos se encuentra en pleno crecimiento a nivel local. Hemos visto un aumento en los fondos de esta clase de activos, incluso desarrollados por instituciones que tradicionalmente no incursionaban en este segmento. Lo anterior da cuenta de un mercado local cada vez más sofisticado y profundo que genera demanda por este tipo de productos".

Según la Asociación de Fondos de Inversión (ACAFI), la tendencia al alza es clara: entre 2004 y junio de 2017, los fondos chilenos con activos alternativos pasaron de US$1.087 millones a US$9.263 millones. El dato se descompone así: US$837 millones en fondos de infraestructura y energía; US$5.704 millones en vehículos de capital privado; y US$2.722 millones en inmobiliarios.

Así, a junio de este año el 29% de los subyacentes de estos vehículos corresponde a activos inmobiliarios, 23% a private equity extranjero, 14% son fondos de fondos extranjeros, 9% infraestructura y energía, 8% capital privado, 7% deuda privada nacional, y 5% deuda privada extranjera, y el mismo porcentaje en private equity nacional.