Bajo el lema “Sin Límites” y con más de 100 expositores nacionales e internacionales, el Congreso del Futuro finalizó el sábado su décima segunda versión. Este año, la temática central de la actividad se concentró en el metaverso, inteligencia artificial y neuro derechos, y cómo las personas irán transitando cada vez de manera más cotidiana entre distintos espacios de realidad. En ese marco, los distintos invitados y científicos abordaron más de 20 áreas temáticas del saber científico, medioambiente, ciencias básicas y aplicadas, que permitieron ir definiendo las claves básicas para la subsistencia de la vida orgánica y a la vez, las claves esenciales para desplegarse en experiencias inmersivas.

Base de la vida orgánica

Por primera vez el Congreso abordó en una mirada amplia el tema de los suelos, como base de la vida en la Tierra, poniendo acento en la urgencia de cuidar y recuperar los suelos erosionados y/o contaminados, especialmente como resultado de la acción humana y el impacto de las actividades extractivas e industriales.

El bloque se organizó bajo el nombre “Revitalizar, Remediar, Recuperar”, en el que expondrán expositores como Rattan Lal, distinguido por su investigación sobre la “Ciencia del Suelo”, Premio Nobel de la Paz y Premio Mundial de Alimentación; y Lina Zeldovich, periodista y divulgadora científica, destacada por sus investigaciones en el tratamiento de desechos humanos.

A nivel nacional, los expositores son reconocidos académicos e investigadores con larga trayectoria en materias de uso agrícola de suelos, recuperación de sitios contaminados y biorremediación, como Edmundo Acevedo, Profesor Emérito de la Universidad de Chile y Premio Nacional en Ciencias Aplicadas y Tecnológicas; Michael Seeger, profesor titular de la Universidad Técnica Federico Santa María, Director del Doctorado en Biotecnología UTFSM-PUCV, experto en biotecnología y biorremediación; y Cristóbal Girardi, Líder Monitoreo y Remediación Ambiental de la Fundación Chile y experto en monitoreo, evaluación y remediación de sitios contaminados

Importancia de los suelos

Actualmente hay más de 3 mil suelos con potencial presencia de contaminantes a lo largo de Chile y sólo en el área urbana son cerca de 600 suelos los suelos contaminados.

Dado el continuo uso de los suelos para agricultura, la acción vitivinícola, la metalurgia, las mineras o incluso petroleras, han erosionado alrededor del 64% del suelo a nivel nacional, lo que equivale a 36,8 millones de hectáreas. Es más, según estudios realizados por la Conaf en el 2016, la degradación de suelos de alguna forma directa o indirecta, afecta a 59,9 millones de hectáreas, lo que equivale a un 79% del territorio nacional perjudicado, impactando a 12 millones de personas.

Sin embargo, en Chile no existe una ley marco de suelos vigente que permita abordar esta situación, el último proyecto nació de una moción de senadores en 2021 y continúa en primer trámite legislativo https://www.senado.cl/appsenado/templates/tramitacion/index.php?boletin_ini=14714-01

Por esa razón, son muchos los sitios en los que no se ejecutan acciones para el saneamiento y remediación, perdiéndose la oportunidad de recuperar suelos degradados en medio de las ciudades y otros espacios claves para el desarrollo.

Michael Seeger, uno de los participantes que estará en el panel, valoró la instancia y señaló que “en la instancia abordaremos el cómo podemos recuperar, remediar y revitalizar el suelo que es un recurso esencial. Por ejemplo, en la agricultura donde se debe aumentar la producción de alimentos y no hay suficiente suelo no degradado para esto o a nivel de ciudad, donde éstas van creciendo y se va incorporando sectores industriales, los que normalmente tienen contaminantes ambientales, por lo que son pasivos ambientales que se deben recuperar”.

En relación a la legislación de la temática en nuestro país, Cristóbal Girardi, mencionó que “en Chile se debe avanzar en una normativa que permita visibilizar la problemática, identificar responsables y obligarlos a estos a remediar, generar mecanismos para disponer de fondos para financiar la remediación de aquellos pasivos ambientales abandonados que no tengan dueño, y para esto se necesita sensibilización y voluntad política”