Siete tumbas, de las cuales cuatro datan de hace más de 6.000 años, fueron descubiertas en el yacimiento de Saqqara, cerca de El Cairo, en una misión arqueológica egipcia que dejó al descubierto, especialmente, escarabajos y gatos momificados, anunciaron el sábado las autoridades.

El descubrimiento tuvo lugar "alrededor de una zona rocosa que rodea el complejo funerario de Userkaf en la necrópolis (real) de Saqqara", que fuera capital del Imperio Antiguo, declaró el ministro de Antigüedades, Jaled El Enany.

Tres de estas tumbas se "remontan a la época del Nuevo Imperio, y fueron utilizadas como necrópolis para gatos", agregó en un comunicado.

Las otras cuatro tumbas se remontan a la época del Imperio Antiguo (4.300 años a.C), "de las cuales la más importante es la de Jufu-Imhat, guardián de edificaciones pertenecientes al palacio real. Ésta data del fin de la V dinastía y de los inicios de la VI", según el ministro.

El sitio de Saqqara es una vasta necrópolis de la región de la antigua Memphis, donde se encuentran innumerables tumbas y las primeras pirámides faraónicas.

De su lado, el secretario general del Consejo Supremo de Antigüedades, Mostafa Waziri, indicó que la misión egipcia, que trabaja sobre el sitio desde abril, también halló los primeros escarabajos momificados descubiertos en la necrópolis de Memphis.

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La misión arqueológica descubrió por primera vez escarabajos momificados. Reuters[/caption]

Dos grandes escarabajos momificados fueron descubiertos al interior de una tumba rectangular en piedra calcárea, precisó.

También se descubrió otra colección de escarabajos adentro de una tumba cuadrada, en piedra caliza con un escarabajo pintado en negro.

Además se descubrieron decenas de gatos momificados al igual que 100 estatuas de gatos en madera dorada y una estatua de bronce, dedicados a la diosa gata Bastet.

También hallaron una colección de estatuas en madera dorada que representaba un león, una vaca y un halcón, según Waziri. Con ellos se suma dos estatuas de cobras, cuyos cuerpos estaban momificados y guardados en el interior de las figuras y el ataúd de madera de un cocodrilo que escondía un ejemplar "en muy buen estado de conservación".

Según apunta el ministro de Antigüedades, Jaled el Anani, "el lugar estaba dedicado a Bastet, una deidad con forma de gato". De acuerdo a lo que señala para El Mundo, las tumbas horadadas en la roca en el Reino Nuevo fueron utilizadas como catacumbas para los felinos.

El culto a la fauna en el antiguo Egipto, consistía en la adquisición de animales embalsamados, los cuales los peregrinos los depositaban en catacumbas para que el dios Bastet escuchara sus plegarias.

Además, las reliquias servían para que las mascotas acompañaran a su amo en la vida luego de la muerte.