Ajuste fiscal se centraría en vehículos, viáticos y sueldos

Autor: Pablo Guarda

Expertos creen que recorte podría bordear los US$ 800 millones, similar al de la primera administración Piñera.


La renovación de vehículos en el gobierno central, la planificación de viajes y entrega de viáticos, recursos para publicidad y difusión, y reajustes de sueldos y pago de horas extras (entre otros) son todos gastos que el ministro de Hacienda, Felipe Larraín -en su regreso a Teatinos 120- estaría viendo recortar a la luz de un escenario de estrechez fiscal aún más complicado que el previsto hace solo un par de días.

Así lo remarcó hoy el secretario de Estado en el primer día de su segundo período al frente de Teatinos 120, acompañado por el subsecretario Francisco Moreno y el Director de Presupuestos (Dipres), Rodrigo Cerda.

“Estamos recibiendo un déficit (estructural) de 2,1% del PIB. La diferencia entre el 1,7% del PIB informado anteriormente son cerca de US$ 1.100 millones, por ende no es menor”. Así, Larraín planteó que “si recibimos un mayor déficit fiscal, tenemos que encauzar las finanzas públicas hacia niveles de equilibrio en el mediano y largo plazo”. Como ejemplo de medidas de ajuste de gasto, el jefe de las finanzas indicó “que los autos no se renueven antes de seis años… son medidas de austeridad, que usemos los bienes públicos bien”.

Sin comprometerse con una cifra en particular, Larraín también dejó entrever que la política de crecimiento del gasto público se revisará, en el sentido que “cuando el gasto crece menos que la economía se abren espacios”, por ejemplo, permitiendo un mayor estímulo monetario del Banco Central.

Con todo, explicó que “eso es algo que tenemos que determinar y tenemos un periodo de tiempo (90 días) para emitir el decreto con nuestro compromiso en materia fiscal en los próximos cuatro años”. Consultado por la reforma tributaria, Larraín afirmó que “va este año de todas maneras”.

Monto del reajuste fiscal

Con el anuncio del ministro de Hacienda, analistas recordaron el recorte de gasto de entre US$ 750 millones y US$ 800 millones que llevó adelante el mismo Larraín en 2011 y que apuntó a recortes en desembolsos en horas extras, honorarios, viáticos, materiales de oficina y telefonía, principalmente. Y pese a existir un contexto más complejo que entonces -dada la estrechez fiscal- adelantaron que esperan que se realice un esfuerzo similar.

Según lo indicó Alejandro Fernández, economista de Gemines, un ajuste de US$ 800 millones “suena razonable”, considerando que “se agrandó el hoyo fiscal estructural en algo más de US$1.000 millones”.

Tomás Flores, académico de la U. Mayor, calculó que ajustar el gasto en US$ 750 millones sería alrededor del 1% de todo el gasto público, lo que a su juicio es “alcanzable”. Agregó que “generalmente se ajusta el gasto en bienes y servicios, y eso se debe hacer rápido, porque se van comprometiendo los recursos. Se puede ajustar un 5% por Servicio, no implica dejar de operar”.

Cecilia Cifuentes, economista y directora ejecutiva de ESE Business School, indicó que si bien es deseable llegar a una cifra cercana a lo realizado en 2011, “es difícil hacerse ese espacio este año. Al menos US$ 500 millones sería una señal importante”. Con esto, indicó que “con aplazar la renovación de vehículos no alcanza. Hay grados de flexibilidad importante en el Presupuesto, en un año se aprueban miles de decreto de reajuste salarial, por ejemplo”.

Asimismo, Carolina Grünwald, investigadora de LyD, señaló que “el ajuste es más que necesario, estos últimos años la deuda bruta del gobierno creció de manera acelerada y llegaría en torno a 24% del PIB”. Sostuvo que “la señal de responsabiliad fiscal para los mercados internacionales, quienes califican el riesgo país, debe ser clara”.

En tanto, Miguel Ricaurte, economista jefe de Itaú, advirtió que “la moderación del impulso fiscal deberá ponderarse contra el riesgo de afectar el repunte de la actividad, especialmente considerando el rol que el Fisco jugó el año pasado respecto del empleo público. Por esta razón, de darse un ajuste adicional, lo concentraría en gasto corriente”.

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