Banco Central evaluó la opción de reducir la tasa de interés en su última reunión

Sin embargo, el consejo del instituto emisor decidió por unanimidad mantener la Tasa de Política Monetaria en 2,5% ,en medio de un mejor panorama para la actividad económica.


El consejo del Banco Central evaluó la opción de reducir la Tasa de Política Monetaria (TPM) en su última reunión, ante el riesgo de una desviación a la baja en la inflación que complicara la convergencia a la meta de 3%, pero decidió dejarla estable en 2,5%, ante un mejor panorama para la actividad económica, de acuerdo a la minuta del encuentro dada a conocer este viernes por el instituto emisor.

“Todos los consejeros estimaron que las opciones de política monetaria analizadas en la reunión anterior seguían siendo válidas. En concordancia con esto, coincidieron en que las opciones relevantes eran mantener la TPM en 2,5%, señalando eso sí la preocupación por el efecto de desviaciones a la baja en la inflación; y  reducir la TPM en 25 puntos base a 2,25%, con un posible sesgo a la baja”, indica el documento.

Sin embargo, los consejeros estimaron que la primera opción era la que más se justificaba, tanto por el avance de la economía en la trayectoria prevista como por la reducción de los riesgos que amenazaban la convergencia de la inflación a la meta.

“En efecto, si bien las proyecciones de inflación de corto plazo se reducían, principalmente debido a la apreciación del peso, las expectativas de inflación para el mediano plazo no se habían visto mayormente afectadas”, sostiene la minuta.

Esto, agrega, “hablaba de un efecto transitorio en el marco de un ajuste de precios relativos, situación que, como se había señalado con anterioridad, no ameritaba necesariamente un ajuste del estímulo monetario”.

Varios consejeros indicaron que lo anterior era coherente con el hecho que los riesgos de una recuperación más lenta de la economía nacional parecían haber disminuido y con la evolución del escenario externo. Adicionalmente, la opción de mantener la TPM también se apoyaba en que los mercados financieros locales habían vuelto a mostrar un comportamiento positivo, revirtiendo las alzas de tasas que causaron preocupación en los meses previos, agrega el documento.

Pese a los recientes registros de actividad económica superiores a los esperados, los consejeros estimaron aún era prematuro para considerar una modificación en la proyección de crecimiento para este año, la que de acuerdo al último Informe de Política Monetaria (Ipom), de inicios de diciembre, se mantuvo en un rango de entre 2,5% y 3,5%.

“Todos los participantes destacaron que los datos de Imacec habían sorprendido favorablemente, con variaciones por sobre lo esperado en sectores ligados a la inversión, como los servicios empresariales y la construcción. Este último había mostrado un registro bastante menos negativo que el previsto. Eso sí, varios participantes agregaron que aún era prematuro plantearse un escenario de crecimiento muy distinto al del Ipom”, indica el documento.

Tipo de cambio

En cuanto a la baja del dólar los consejeros estimaron que era llamativo que, en un contexto de apreciación del peso, las expectativas de inflación a plazos mayores no exhibían cambios y algunos participantes agregaron que los análisis disponibles mostraban que dicha apreciación, desde comienzos de diciembre, respondía, en términos generales, a la evolución de sus determinantes  fundamentales.

Por otra parte, el análisis del instituto emisor había destacado que la magnitud del traspaso de las variaciones del tipo de cambio a la inflación dependía en gran medida de las fuentes de esos movimientos cambiarios, encontrándose que si estos se debían a variaciones del valor internacional de las divisas su traspaso a precios locales era menor.

“Sumados todos estos factores, una apreciación del peso acotada y acorde con fundamentales, y sin efectos en las expectativas de inflación a dos años plazo, no se observaba que fuera necesaria, por ahora, una reacción de la política monetaria”, señala la minuta.

El 1 de febrero, en su primer encuentro bajo el nuevo esquema de reuniones de política monetaria, el consejo del Banco Central acordó mantener la tasa de interés en 2,5% por octava vez consecutiva, en una decisión que fue respaldada por la unanimidad de sus miembros y que era ampliamente esperada por el mercado.

De hecho, de acuerdo al última Encuensta Mensual de Expectativas Económicas, dada a conocer el lunes, los consultados estimaron que el Banco Central mantendrá la tasa de interés en 2,5% al menos hasta julio de este año.

En un horizonte de más largo plazo la mayor parte de los analistas consultados en el sondeo que realiza el instituto emisor prevé que la TPM se ubicaría en 2,75% en diciembre de 2018 y llegaría a 3% en 17 meses y en 3,25% en 23 meses.

En mayo el Banco Central sorprendió a los mercados al bajar la tasa de interés en 25 puntos a 2,5%, dejándola en su menor nivel desde septiembre de 2010.

Dicho recorte fue el cuarto en lo que va de 2017, luego que en enero el Banco Central redujera la tasa de interés por primera vez en más de dos años, al bajarla de 3,5% a 3,25%. Luego en marzo volvió a recortarla en 25 puntos para dejarla en 3%, en abril la redujo a 2,75% y en mayo la bajó a 2,5%.

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