Los analistas y operadores de renta fija chilenos tenían razón cuando apostaban a que el presidente Sebastián Piñera no podría evitar otra ronda de retiros de los fondos de pensiones del país.

Los bonos del gobierno chileno continuaron cayendo la semana pasada, incluso después de que el gobierno anunció que pediría al Tribunal Constitucional que revisara la legalidad de un proyecto de ley presentado por legisladores de la oposición que permitiría a las personas aprovechar sus cuentas de ahorro para pensiones por tercera vez en la pandemia. El proyecto de ley fue aprobado con un apoyo abrumador el viernes, incluso con el voto de los legisladores progubernamentales.

Luego de reunirse el domingo con aliados, Piñera anunció que el gobierno presentará el lunes su propio proyecto de ley de retiro de pensiones, en un intento por reemplazar el aprobado en el Congreso.

“El mercado había internalizado en su mayor parte que algo así sucedería”, dijo Diego Pino, jefe de trading de bonos corporativos y acciones en Scotiabank. Debido a los costos políticos del asunto, era muy difícil para Piñera bloquear el tercer proyecto de ley de retiro de la oposición sin dar algo similar a cambio, dijo.

El mercado había estado cautivado por el drama político que rodea al proyecto de ley de pensiones, con los legisladores de la coalición oficialista implorando al presidente que apoyara la medida popular, particularmente con las elecciones tan cerca. La decisión de Piñera de impugnar el proyecto de ley en los tribunales por un tecnicismo había desencadenado protestas y escisiones en su propio partido.

Las tasas de los bonos nominales BTP 2030 subieron 8 puntos base al 3,56%, mientras que para los BTP 2024 subieron 10 puntos base al 4%. Las tasas de los BTU 2026 vinculados a inflación subieron a -0,48% de -0,63% la semana pasada.

JPMorgan reiteró una recomendación de subponderar bonos chilenos ante la preocupación de que las ventas de los fondos de pensiones alcancen los US$3.300 millones en bonos de Tesorería, según una nota del 21 de abril de los estrategas Gisela Brant, Carlos Carranza y George Christou.

En varias ciudades del país, la semana pasada manifestantes golpearon cacerolas y algunos incluso levantaron barricadas, se enfrentaron a la policía y quemaron buses después de que el Gobierno anunciara el intento de bloquear el retiro. Los sindicatos de trabajadores mineros y portuarios han advertido que podrían realizar huelgas.

El volátil escenario político se ve agravado por otros controvertidos proyectos de ley que también se están tramitando en el Congreso, como un nuevo royalty minero y un impuesto a los altos patrimonios y empresas, este último aprobado por la Cámara de Diputados la semana pasada. Piñera también anunció en su discurso que propondría una modernización tributaria para elevar los ingresos.

“Todas estas discusiones políticas hacen ruido y el ruido político no ayuda para nada a las tasas”, dijo Rodrigo Barros, portfolio manager para deuda latinoamericana en Credicorp Capital.

Esta semana, comisiones de la Cámara de Diputados revisarán algunas modificaciones a los impuestos al patrimonio y el aumento a la renta corporativa, y también se debatirá el proyecto de royalty minero. Se espera que el fallo del Tribunal Constitucional sobre el tercer retiro se conozca antes de mediados de mayo.

SEMANA PASADA

La Tesorería vendió US$336 millones en bonos vinculados al IPC con vencimiento en 2028 y 2033.

En el frente corporativo, Caja Los Andes emitió CLP60.000 millones en bonos nominales a 3 años a través de remate holandés, con un rendimiento de 2,71%. Banco Consorcio vendió 2 millones de UF al 2027 con un rendimiento de 0,61%. BCI emitió CLP45.000 millones en bonos nominales al 2027 a una tasa del 3,52%.

La minera de hierro CAP recurrió a inversionistas internacionales con la venta de US$300 millones en bonos con vencimiento en 2031 al 3,9%.