Piñera presenta proyecto propio de tercer retiro pero no logra alinear a Chile Vamos

Foto: Agenciauno

Ayer el Mandatario convocó a los presidentes y abanderados presidenciales del sector a una ceremonia en La Moneda para dar a conocer el anuncio, apostando por una señal de unidad. Sin embargo, la estrategia falló y el candidato presidencial de Evópoli, Ignacio Briones, y los dirigentes de esa colectividad decidieron restarse y manifestar su rechazo a la iniciativa del Ejecutivo.




Llamó personalmente a todos los presidenciales de Chile Vamos: Mario Desbordes (RN), Joaquín Lavín (UDI), Evelyn Matthei (UDI), Ignacio Briones (Evópoli) y Sebastián Sichel (Ind). Ayer, pasadas las 13 horas, el Presidente Sebastián Piñera convocó a los abanderados del sector para que asistieran a La Moneda y así participar del anuncio del proyecto propio de tercer retiro de La Moneda.

“Vamos a enviar con la máxima urgencia un proyecto de retiro y de recuperación de fondos”, señaló ayer Piñera desde el patio de Los Cañones, flanqueado por los ministros del comité político, los presidentes de los partidos de Chile Vamos -menos el de Evópoli- y las cartas presidenciales del sector -a excepción de su exministro de Hacienda-.

La propuesta presidencial, según adelantó el propio Piñera anoche -al igual que el proyecto de la oposición que fue despachado del Congreso- fija un monto máximo de retiro de 150 UF, equivalentes a $4,4 millones aproximadamente, con un mínimo de 35 UF que son cerca de $1 millón. Asimismo, a diferencia de la moción de centroizquierda, incluye un impuesto solo para los cotizantes que pertenecen al 10% de más altos ingresos.

El Mandatario en su alocución, además, hizo hincapié en que el proyecto que presentarán ante el Congreso tiene un mecanismo de reintegro de fondos. Para eso, tendrá la cotización mensual se incrementará en 1% adicional, que estará a cargo del empleador. “Además, el Estado otorgará otro 1% con el fin de incentivar su reintegro, con un tope de 0,3 UF, la que será integrada en la cuenta individual de cada trabajador. Quienes no realicen retiros, igualmente el Estado les aportará el 1% con un tope de 0,3 UF con el fin de contribuir al mejoramiento de sus ahorros previsionales”, se lee en una minuta difundida ayer por el gobierno.

En tanto, el mensaje incluye un bono de $200 mil para quienes ya no tienen ahorros en la AFP. Asimismo, el anuncio dejó fuera que los pensionados por rentas vitalicias puedan retirar el 10% del fondo de pensiones. En su lugar, se otorgará un adelanto de hasta un 10% de su reserva técnica con un tope de 100 UF.

Así, con esta fórmula, la iniciativa presidencial apuesta a ser “mejor” que la de la centroizquierda. Ayer, Piñera detalló que hay tres razones de por qué la iniciativa de tercer retiro ya aprobada en el Congreso es “un mal proyecto”: primero porque cerca de 3 millones de personas no tienen fondos previsionales para retirar; se dejaría a más de 5 millones de personas sin fondos y, en tercer lugar, porque esa reforma no respeta la Constitución.

En su discurso, además, el Jefe de Estado instó a la oposición a llegar a acuerdos y recuperar un buen clima político. En Palacio indican que el mensaje ingresaría hoy por la Cámara de Diputados.

La ofensiva de La Moneda se da en medio de la crisis y presión que se desató al interior del Ejecutivo con el despacho a ley del proyecto de tercer retiro previsional de la oposición, su decisión de llevar al Tribunal Constitucional (TC) esa iniciativa y las recriminaciones cruzadas que comenzaron a surgir en el oficialismo debido al costo electoral que podría tener la coalición en las elecciones del próximo 15 y 16 de mayo.

A esto se sumó el descontento ciudadano que se ha traducido en llamados a movilizaciones y en la amenaza de algunos sectores de la izquierda de impulsar una acusación constitucional en contra de Piñera.

En este escenario es que La Moneda transmitió el viernes que estaban en conversaciones con su coalición y con diálogos incipientes con la oposición para alcanzar un acuerdo tributario y de ayudas sociales que sirviera como una respuesta alternativa al tercer retiro de la centroizquierda. Esto, en un escenario en que el proyecto de tercer retiro debe ser revisado el martes por el TC y en que La Moneda apuesta a que con el requerimiento el organismo impida su promulgación.

Sin embargo, la oposición desconoció esas negociaciones y puso como condición que, para cualquier entendimiento, el Ejecutivo tenía que retirar el escrito del TC. Ante esto, La Moneda apostó por intentar aunar a su coalición y avanzar en la idea de un proyecto propio, a pesar de que no querían hacerlo y habían señalado, en más de una oportunidad, que no impulsarían una iniciativa de ese tipo.

De esta manera, la idea del oficialismo es presionar a la oposición a aprobar la iniciativa de La Moneda con un proyecto propio y distinto al que ya fue aprobado en el Congreso. No obstante, en la oposición insistieron en que el gobierno debe retirar el recurso del TC.

Fallida puesta en escena

Así, durante la jornada de ayer el Ejecutivo alistó los últimos detalles del anuncio. En la mañana, Piñera se reunió en su casa con el comité político. De manera presidencial estuvieron los ministros Juan José Ossa (Segpres), Rodrigo Cerda (Hacienda) y Karla Rubilar (Desarrollo Social), mientras que por teléfono se conectaron Rodrigo Delgado (Interior) y Jaime Bellolio (Segegob).

Ahí, se zanjó que se invitaría a los presidenciables. En Palacio sostienen que se decidió convocarlos porque con eso se apuesta a dar una señal de unidad y porque ellos representan liderazgos importantes del sector.

De esta manera, además, buscan -reconocen algunos- asegurar que los parlamentarios que representan a cada uno de los presidenciables, estén alineados. En el gobierno dicen que se invitó a todos los abanderados, pese a que tanto Briones como Sichel se habían mostrado contrarios a la idea de un proyecto propio de tercer retiro.

Sin embargo, pese a las gestiones de Piñera, la puesta en escena de La Moneda no salió como esperaban. Evópoli y su carta presidencial, Ignacio Briones, decidieron no asistir a la ceremonia. “Evópoli ha decidido restarse de la actividad. Creemos que la respuesta urgente, en estos momentos de crisis, pasa por implementar un Ingreso Solidario de Emergencia, financiado con fondos públicos”, se lee en un comunicado que enviaron pasadas las 19 horas de ayer.

La declaración, además, indica que “consideramos que la propuesta del gobierno no permite dar un cauce institucional definitivo al problema de fondo, poniendo a disposición de la ciudadanía un financiamiento amplio a las familias chilenas y preservando los recursos de las jubilaciones que durante décadas de esfuerzo han ahorrado miles de chilenos”.

En la colectividad liderada por el diputado Andrés Molina transmitieron que optaron por esa postura porque existe molestia con La Moneda. “Hay una conducción errática del gobierno”, plantearon en privado.

Además, existe malestar porque Briones, cuando fue ministro, lideró un acuerdo para que no se presentaran más retiros de fondos y que, por esa razón, fue el rostro ante el TC para el segundo retiro. Por eso, agregan en Evópoli, el gobierno vuelve a ceder. Asimismo, no están de acuerdo con que más personas se queden sin fondos en sus cuentas previsionales y por lo tanto, aseguran, no apoyarán el proyecto.

“Es legítimo tener diferencias en esta materia pero vamos a intentar persuadirlos de que apoyen este proyecto”, comentó ayer el vocero Bellolio. Por su parte, el ministro Segpres dijo que “consideramos que lo que señala Evópoli está sucediendo, han habido muchas transferencias”.

De esta manera, La Moneda no logró alinear a toda la coalición en torno al proyecto. En la UDI, en tanto, también hay sectores que consideran que el gobierno terminó cediendo nuevamente ante “el populismo” y que no han tenido una estrategia política consistente.

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