Relatando la carrera




Esta semana han pasado varias cosas relevantes en la carrera presidencial. Lo primero, es que se despejó la incertidumbre sobre Piñera: será candidato. Lo segundo, es que se empoderó a Goic en la DC. Lo tercero, es que por dos semanas Guillier se ha estancado y sus dichos han generado muchas pugnas dentro de la Nueva Mayoría. Lo cuarto, es la pugna Ossandón-Kast. Finalmente, el Frente Amplio decidió tener candidato propio, y Mayol saltó a la cancha, que salió realmente muy trasquilado en el primer foro realizado con F. Kast.

Piñera se presenta oficialmente el martes como candidato. Ya ha anunciado un equipo económico de lujo para enfrentar el eje central del futuro, y es probable que muestre más cartas relevantes de personas e ideas en su lanzamiento. Sus contendores para las primarias son básicamente F. Kast y Ossandón. Este último ya ha alcanzado en las encuestas a Ossandón, que no ha logrado avanzar. Esta primaria no debiera tener demasiadas sorpresas. La única incertidumbre es la magnitud que tendrá el ataque del gobierno contra el candidato, como lo ocurrido en Dominga o la inédita y miserable filtración de los invitados a La Moneda en su período. En pocas palabras, todo indica que Piñera estará en la balota final.

A estas alturas la fallida campaña de Lagos había favorecido a Guillier. Veremos ahora qué pasa con Goic que debiera empezar a marcar en las encuestas claramente en detrimento de Guillier. Esto es especialmente relevante porque la DC ha dejado abierta la posibilidad de ir a la primera vuelta. La mayoría cree que es solo una estrategia de negociación, pero la opción está abierta y eso afecta la carrera. De hecho ya generó fuertes roces en la Nueva Mayoría, al punto que Guillier tiró el mantel. El gran riesgo de Goic es transformarse en un nuevo Orrego (traicionado por su propio partido), y si se equivoca en el camino terminar de hundir a la DC transformándola finalmente en un nuevo partido radical marginal o, peor aún, enfrentar una escisión.

Guillier creció como espuma mientras estuvo callado. Empezó a opinar y su ascenso se estancó. Eso es sintomático. Al parecer sigue opinando como periodista y no entiende que es candidato. Las contradicciones de sus opiniones son elocuentes, y lo peor es que la población se da cuenta. Especialmente grave han sido sus críticas al gobierno, lo que en su momento lo hizo criticar fuertemente a Lagos, por el mismo pecado cuando dijo que el país había descarrilado. Llegó a decirle que se creía un nuevo Bernardo O'Higgins, salvador de la patria, exactamente como se ha planteado él. A Fernández lo acusó de tener Alzheimer. En algún momento dijo que era necesario llegar a algunos acuerdos con la derecha, esta semana dijo que había que incorporar al Frente Amplio, pero recibió un severo portazo de ese sector. Al mismo tiempo que criticó fuertemente al gobierno, se proclamó su continuador y apoyó todas sus malas reformas. En concreto, Guillier no muestra ni coherencia, ni ideas, ni equipo, lo que empieza a notarse en sus intervenciones. Ha llegado a decir que el programa vendrá del pueblo, lo que lo pone directamente en la demagogia y populismo.

En otro plano, cuando el coordinador de la campaña de F. Kast dijo que Ossandón era populista, éste calificó a su compañero de coalición como "penca". Evópoli es por ahora el único partido que ha presentado documentos con propuestas concretas. Ossandón va a la descalificación personal, lo que hace presumir que no tiene ideas muy claras y se quiere posicionar bajo el tejado de alguna superioridad moral. Espero que no siga perdiendo el norte.

La izquierda dura ya ha empezado a acumular slogans populistas. Vallejo propone reducir las horas laborales, es decir, subir el costo del trabajo en un 12%, así como así. Tal como Arenas, ella sostiene que no tiene impacto alguno en la economía, lo que ni vale la pena comentar. El gobierno propone el impuestazo al trabajo con la cotización. El PPD propone impuesto al patrimonio. Otros eliminar IVA de alimentos y libros. Estamos apenas empezando.

Un factor de enorme incertidumbre será la reinscripción de los partidos, que podría cambiar abruptamente el escenario. No creo que finalmente sea un problema, y desde luego siempre tienen el recurso de legislar para sí mismos, lo que no sería novedad.

En suma, esta semana ganan puntos Piñera, Goic y F. Kast. Pierden puntos Guillier y Ossandón. El resto queda igual. La gran incertidumbre está ahora en la Nueva Mayoría, que está en desarme. Da la impresión que la campaña no permitirá el debate de ideas sino que será atropellada por populismos y descalificaciones. Espero que no sea así.

Comenta

Los comentarios en esta sección son exclusivos para suscriptores. Suscríbete aquí.