De un lado, los Populares, aquellos que querían compartir con la plebe las riquezas y la grandeza que Roma había obtenido mediante sus conquistas. Un reparto de tierras y la entrega de la ciudadanía romana a los pueblos aliados que se encontraban en las afueras de la ciudad (los socii) eran parte de las peticiones que se planteaban. Del otro, los optimates, es decir, la vieja aristocracia romana asentada en el Senado, poco dispuestos a dar alguna concesión. Como descendientes de los fundadores de la ciudad, se sentían con el derecho a acaparar todo la riqueza de la Ciudad Eterna.

De origen aristócrata, probablemente Cayo Julio César debió por lógica apoyar al segundo grupo, pero siguiendo a su tío Cayo Mario -un líder político con gran arrastre en su época, elegido 7 veces cónsul de Roma (el único en la historia con tal record)- se afilió al bando popular. De ahí a que en su trayectoria enfrentó una dura oposición y una ciudad polarizada. Un poco como el actual escenario político mundial.

De ahí a que la historia de Julio César tenga algún rebote con la actualidad. Por ello es que el académico y escritor best seller español, Santiago Posteguillo, acaba de publicar Roma soy yo, la primera de una saga de novelas dedicadas justamente al personaje, uno de los nombres más reconocibles de la antigua Roma. Esto a través de Ediciones B.

Mi país está muy polarizado, me temo que Chile sufre una cierta polarización. Estados Unidos está partido en dos. Yo creo que es muy difícil hacer reflexionar a la gente sobre los fenómenos políticos que les rodean, porque parece que la gente vive la política como amigos y enemigos en vez de considerar que hay gente que puede pensar políticamente distinto que son adversarios, pero no tienes por qué cosificar al oponente, como si le redujeras de la condición humana. Yo creo que es un extremo al que no hay que llegar nunca”, señala el mismo autor en charla con Culto, en las oficinas de Penguin Random House. Se encuentra en Chile en el marco de una charla que ofreció este miércoles ante un repleto Teatro Oriente.

“Quiero pensar que estas novelas que escribo -que tienen un elevado componente político- pueden hacer reflexionar a los lectores sobre los que nos pasa hoy día. Ese es uno de los objetivos secundarios, no por ello menores, de estas novelas, junto con la intención de que un lector tenga la doble sensación de que se lo ha pasado muy bien, que es lo primordial, y lo segundo, que haya aprendido algo de historia”.

26.04.2023 Santiago Entrevista al escritor español Santiago Posteguillos Foto: Juan Farias / La Tercera

Posteguillo es un habitual de la novela histórica y un nombre capital en ese ámbito, y como decíamos, un superventas. No es la primera vez que escribe sobre la antigua Roma, de hecho, le he dedicado sagas a personajes como el general Escipión El Africano, o el emperador Trajano. Ahora su punto de foco es Julio César. ¿Por qué?

“Si le preguntamos a cualquier persona dime los 5 personajes históricos más importantes, sería muy habitual que el personaje de Julio César aparezca al final. Pero si preguntamos solo por la antigua Roma, ahí sí que es indiscutible que el primero va a ser Julio César. Es un personaje que se identifica claramente con Roma, y en la medida que Roma supone nuestro origen, en la medida que César es el personaje paradigmático de Roma, probablemente entender a César nos puede hacer entender de dónde venimos. Por eso me parece tan central en la explicación de la civilización occidental”.

¿Cómo lo podemos caracterizar como personaje?

Era valiente, se jugaba la vida por aquellas personas a las que ama, en esta novela lo vemos jugándose por su joven esposa, Cornelia. Se juega la vida en combate por salvar a otros oficiales romanos. Es un personaje heroico y admirable. Además, tenía preocupación por la cultura, creó bibliotecas, influyó en la aparición del periodismo como lo conocemos hoy. También fue un militar brillantísimo, nunca fue derrotado cuando él tuvo el mando de las legiones. Fue un magnífico político, muy inteligente y un brillante orador, es un compendio notable de virtudes y de quien se puede aprender. Al ser un personaje complejo, también tuvo sombras importantes. Al llegar a ser una persona poderosa, tomó algunas decisiones cuestionables.

El asesinato de Julio César, en el 44 A.C.

¿Qué fascina a la gente de la antigua Roma?

Primero por el idioma, el castellano es derivado de latín. Además, que en los países Latinoamericanos tienen leyes que son evolución del derecho romano. Entonces, explicar una civilización que es la cuna de nuestro idioma y la organización jurídica es explicar nuestro propio origen. Eso me parece importante desde el punto de vista histórico. Personajes como Escipión, Trajano o Julio César son fascinantes y te permite como novelista contar batallas, asedios, traiciones, debates en el Senado. Eso le proporciona al escritor una batería argumental muy poderosa que hace que novelar la antigua Roma sea interesante.

26.04.2023 Santiago Entrevista al escritor español Santiago Posteguillos Foto: Juan Farias / La Tercera

En ágiles 752 páginas, Posteguillo entretiene con una narración basada en los primeros años de Julio César, cuando -a total riesgo de su vida- asume como fiscal en un juicio contra el Senador Dolabela, a quien se le acusa de corrupción. No hay muchas opciones de ganar porque el juez y jurado es el mismo Senado al que pertenece el acusado, por lo que ya se está predispuesto a dejarlo absuelto, pese a las abrumadores pruebas en su contra. Pero César se atreve. Posteguillo reconoce que para él, lo principal es entretener al lector, por eso tiene ese tipo de narración fluida.

Mi técnica literaria se basa sobre todo en el cine y la TV. Yo intento que mi estilo sea lo más cinematográfico posible, intento que sea una narrativa muy ágil, dinámica, de plano contra plano, de cambiar de escena rápidamente. Esto mantiene el interés del lector durante largo número de páginas. Esto no va en contra de que esta narrativa esté carente de rigor histórico, y eso lo busco con las fuentes documentales”.

Para esto último, Posteguillo se basó en fuentes documentales como los mismos testimonios de época, como Suetonio, Cicerón o el mismo Julio César; también libros de Historia; además, lo que llama “fuentes experimentales”, que consiste en visitar los lugares donde ocurren los hechos narrados, están las ruinas, los museos, yacimientos arqueológicos; y en cuarto término, los expertos. De hecho, fue gracias a uno de ellos es que pudo recrear cómo era un juicio en la Roma del 77 A.C.

26.04.2023 Santiago Entrevista al escritor español Santiago Posteguillos Foto: Juan Farias / La Tercera

“Recurrí a un académico experto en Derecho Romano, Alejandro Valiño, de la U. de Valencia, quien me dijo cómo eran las partes del juicio: la Petitio, cuando se formalizaba la acusación; la Divinatio, cuando el tribunal decidía a quién aceptaba como fiscal; la Inquisitio, el período de investigación; la Reiectio, en que los abogados de la defensa de la acusación podía recusar a un juez porque tiene algún grado de interés personal con el acusado; la Prima Actio, y Secunda Actio, los interrogatorios, y la Sententia”.

¿Se involucra emocionalmente con tus personajes mientras escribes sobre ellos?

Sí, es inevitable, ahora mismo esta mañana en el Hotel estaba repasando un capítulo de la segunda novela de Julio César donde fallece un personaje y me he emocionado, lo cual es maravilloso. Ese hecho me hace pensar que es bueno, me emociona porque es la muerte de un personaje y cómo impacta. No quiero ni pensar cómo voy a acometer el 15 de marzo del año 44 A.C. cuando los senadores rodean a Julio César para matarlo.

¿Cómo se siente al ver que tus novelas han sido tan populares en todo el mundo?

Hombre, es muy emocionante y genera una retroalimentación que me recarga y me da energía para continuar en este desafío literario que me he autoimpuesto, de escribí 6 novelas sobre Julio César, un proyecto que me va a llevar 10 o 12 años de mi vida. Aunque uno disfruta en ello, en esos largos maratones narrativos hay momentos de cierta debilidad y ver este interés me anima mucha. Por otro lado, cuando sabes que lo van a leer unos cuantos miles de personas como mínimo, es una responsabilidad.

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