Las diferencias entre los accionistas de la Clínica Las Condes no acaban. Este martes, Cecilia Karlezi, quien controla la firma a través de las sociedades Lucec Tres e Inversiones Santa Filomena, pidió convocar a una junta extraordinaria, la que fue citada para el próximo 19 de octubre ¿El motivo? Revocar a la totalidad del actual directorio.

La actual mesa está presidida por Alejandro Gil, pareja de Karlezi, también accionista de Falabella. La vicepresidenta es Paola Bruzzone y al resto de los miembros son Juan Gamper, Herbert Spencer, Carlos Lizana, Juan José Suban y Renata Harasic; además de dos directores independientes, el abogado Juan Enrique Allard y el ingeniero Christian Traeger.

La junta deberá renovar a los nueve integrantes de la mesa y según varias personas consultadas, la controladora, que tiene el 50,05% de las acciones, pretendería con esto cambiar algunos directores que no son del agrado de la actual administración.

A mediados de julio de este año, los directores de los minoritarios pidieron la renuncia a Gil debido a la tercera inoculación contra el Covid-19 que el presidente del directorio protagonizó de manera irregular. En aquella oportunidad, el ahora exmiembro de la junta, Jonás Gómez Pacheco, renunció a su cargo y fue reemplazado por Herbert Spencer. Trascendió que Spencer -quien apoya la gestión de Gil, pero desde que llegó hace dos meses a la mesa ha tenido varias diferencias con él- no repostulará al directorio porque no tiene los apoyos necesarios.

Según algunas fuentes, el abogado Allard tampoco querría continuar en CLC, a la que llegó con los votos de los médicos que protagonizaron un mediático conflicto con la actual administración. Además, el controlador aspira a conseguir apoyos de otros minoritarios, respaldado por la gestión de CLC, que ha revertido pérdidas y conseguido cuantiosas ganancias en 2021.

En 2020 un grupo de más de 400 médicos interpusó un recurso de protección ante la Corte de Apelaciones de Santiago en contra de la CLC y acusaron “la sorpresiva decisión de poner término unilateral a 559 contratos a partir del 1 de octubre” por parte de la firma. Lo anterior como parte de la estrategia implementada por Alejandro Gil para mejorar la rentabilidad del negocio y elevar el aporte de los profesionales a CLC. Finalmente, las partes llegaron a un acuerdo, pero Gil consiguió cambiar las condiciones contractuales del cuerpo médico.