Nicolás Jarry (118° ATP) sigue sumando pasos importantes en su 2022. Tras los octavos de final del Korea Open a fines de septiembre, ahora el chileno vuelve a instalarse en un cuadro principal de ATP 250, ahora en Nápoles. Para concretar aquello, el ex 38 del mundo superó a Raul Brancaccio (181°) por 6-2 y 6-4 en la ronda final de los clasificatorios.

Un partido parejo, pero en cual Jarry sacó diferencias con su servicio y su experiencia. Cada vez que los parciales llegaron a momentos de definición, el chileno estuvo mejor y logró marcar diferencias. Por ejemplo en el sexto game de la primera manga, y estando 3-2 en el marcador, el santiaguino logró quebrar por primera vez en el partido, quedando con un margen que le permitió confirmar su castigo y pavimentar el camino para otro break en el 5-2, el que finalmente le terminaría dando el set.

El impulso de llevarse la primera manga le significó entrar metido en el segundo set. Marcó diferencias desde el primer momento y rápidamente se puso 3-0 arriba. Pese a que en ese tramo parecía todo servido para que Jarry festejara sin muchos problemas, sufrió un quiebre en el quinto juego y a la larga el partido quedó igualado 3-3.

Lo positivo fue que cuando el set se encumbró en juegos decisivos, el ganador de Gstaad 2019 nuevamente marcó diferencias. Tuvo tres chances de quiebre en el octavo, las cuales aunque no concretó, dejaron la sensación de que estaba mejor preparado que su rival para la definición. Y así fue, porque sacando 4-5 el italiano nuevamente fue quebrado. Perdió el partido con una doble falta, la cuarta del partido para él.

¿Cómo sigue el panorama de Jarry?

Ahora el chileno deberá esperar el final de los clasificatorios para conocer su posibles rivales en una primera ronda, pero en su horizonte asoman varios jugadores con recorrido. De momento los tenistas del cuadro principal que esperan jugadores venidos de la qualy son: Laslo Djere (73° ), Marton Martón Fucsovics🇺🇸 (91°), Mackenzie Mcdonald (79° ) y Roberto Carballes Baena (80°).

La polémica por las canchas

En los primeros días del ATP de Nápoles la atención no ha estado puesta 100% en los jugadores y es que una de las cosas que más polémica causó fue el estado de las canchas en las que se debía disputar el evento.

Cuando los tenistas provenientes de la qualy comenzaron a practicar en el recinto, las criticas llegaron a montones. La cancha presentaba evidentes problemas en la superficie, provocando que la pelota ni siquiera pudiera botear de buena forma. Incluso muchos de los jugadores decidieron dejar de practicar, porque había riesgo de lesiones.

La organización incluso tuvo que trasladar los clasificatorios a otro estadio, para que así se pudiera trabajar en tiempo récord para cambiar la pista de forma completa.

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