¿Apruebo o Rechazo?: DC pone fecha para crucial definición del partido

El presidente de la DC, Felipe Delpin.

Para el 16 de julio fue convocado un cónclave democratacristiano para decidir una postura ante el plebiscito de salida. En los últimos días, habían aflorado tensiones entre facciones internas que están a favor y en contra de la propuesta de nueva Constitución.




Este lunes al mediodía la directiva de la Democracia Cristiana (DC) acordó convocar a una junta nacional (la máxima instancia partidaria) para el 16 de julio con el fin de fijar una postura institucional de cara al plebiscito de salida del proceso constituyente.

En los últimos días, habían escalado las tensiones dentro del partido, donde distintos grupos habían comenzado a fijar posturas por el Apruebo o el Rechazo. Frente a esa disyuntiva y para evitar que militantes sigan anticipando sus posiciones personales, la directiva determinó derivar esta decisión a la junta (entidad compuesta por cerca de 380 dirigentes), tal como se hizo en noviembre del año pasado cuando el partido definió apoyar a Gabriel Boric en la segunda vuelta presidencial.

La secretaria nacional DC, Cecilia Valdés, señaló que “esto refleja una vez más nuestra disposición y capacidad democrática como partido para debatir y zanjar nuestras diferencias de manera deliberada, representativa, vinculante y legítima, tal como nos ha mandatado nuestra militancia”.

Al optar por la junta nacional, como instancia para dirimir posición partidaria, se desechan otras alternativas que estaban sobre la mesa. Una de ellas era convocar a una elección interna para consultar directamente a las bases, mediante la fórmula de un militante, un voto. Otra opción era trasladar la decisión al consejo nacional del partido (órgano intermedio), que es integrado por unos cincuenta dirigentes, entre ellos la misma directiva, 18 delegados de la junta nacional, los presidentes regionales y los jefes de bancada del Senado y la Cámara, entre otros.

La decisión de la DC, sin embargo, no será fácil.

Si bien hay grupos que piden que exista libertad de acción, hay partidarios del Apruebo y el Rechazo que quieren imponer una posición nítida. Ello implicaría que quienes no se sometan a la línea oficial se arriesgarían a ser expulsados de la colectividad. Así ocurrió, por ejemplo, con quienes se negaron a apoyar a Boric en el balotaje presidencial. El problema es que en el caso del plebiscito de salida, la DC está dividida entre dos facciones con un peso relativamente parejo.

Una muestra de ello es lo que ocurre en la bancada DC en la Cámara Alta, donde se ha configurado una suerte de empate técnico. Actualmente hay dos senadores que son críticos del texto redactado por el órgano constituyente (Ximena Rincón y Matías Walker); mientras que otros dos (Francisco Huenchumilla y Yasna Provoste), están jugados por aprobarlo. En este escenario, el quinto miembro del comité de senadores DC, Iván Flores, ha asumido una posición neutral.

En la Cámara de Diputadas y Diputados también existe un equilibrio precario: de los siete miembros de la bancada que son militantes, hay cuatro que están más cerca del Rechazo y tres están por el Apruebo.

La contienda interna de la DC se inició cuando la senadora Provoste anticipó su voto a favor del texto constitucional, al ser entrevistada en CNN, el pasado 1 de junio. Luego, el sábado 4 de junio, Huenchumilla cuestionó los anuncios de legisladores de derecha que ofrecían alternativas para cambiar la actual Constitución. “El plan B de la derecha es una suerte de operación encubierta, un Rechazo con envoltorio para decirle a la gente ‘vote Rechazo y yo le garantizo que después haremos los cambios adecuados’’, señaló.

El martes siguiente, el 7 de junio, Rincón y Walker anunciaron un proyecto que proponía precisamente lo que Huenchumilla fustigaba: una reforma para bajar el quórum de la actual Constitución a cuatro séptimos (4/7) de los parlamentarios en ejercicio.

Flores, por su parte, emitió un comentario en redes sociales que aparentemente respaldaba las palabras de Huenchumilla, pero días después firmó la propuesta de Rincón y Walker para bajar el quórum y hacer cambios a la actual Carta Fundamental.

El viernes pasado, en tanto, la Juventud de la DC se sumó a la guerrilla de declaraciones, al fijar una posición a favor del Apruebo e instar a la directiva a no dar espacio a la libertad de acción.

Por su parte, la senadora Rincón en entrevista con Canal 13, el domingo pasado, cuestionó la demora de la mesa falangista de darse unas semanas para reflexionar la posición partidaria: “a esta altura, yo creo que cada uno (de la DC) va a ir manifestando su opción”.

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