Las turbulencias de la economía mundial en 2022

Inflación, alza de tasas y subida del dólar, entre otros temas, marcaron este año que se va.


El 2022 fue, sobre todo, el año de la inflación.

El costo de vida se disparó en todo el mundo en 2022. Las presiones sobre los precios causados por la pandemia, que inicialmente fueron consideradas como transitorias, resultaron perdurar en conjunto con la guerra de Rusia en Ucrania, lo que provocó un nuevo aumento en los costos de los alimentos y la energía.

Sólo en junio, la inflación fue mencionada en más de 250.000 noticias en la Terminal Bloomberg.

Debido a la lentitud de su respuesta inicial, la Reserva Federal y otros bancos centrales se vieron obligados a ponerse al día, lo que llevó a aumentos en las tasas de interés al ritmo más rápido en décadas.

Al final del año, la inflación parecía haber superado su punto máximo, pero las economías se estaban estancando, ya que la escasez de dinero comenzó a sentirse.

Mientras, los aún ajustados mercados laborales han brindado cierto apoyo, los riesgos de recesión están aumentando en 2023 para algunas de las principales economías del mundo, incluidos EE.UU. y Europa.

Se espera que los próximos meses se observen más aumentos de tasas y un enfriamiento de la inflación, aunque quizás no tanto como les gustaría a los bancos centrales. Es probable que el próximo año sea más difícil para los trabajadores dado que se prevé un aumento del desempleo.

Los siguientes gráficos destacan algunos de los hechos clave en la economía global durante el año pasado.

Choque de precios

El aumento global de la inflación condujo a incrementos de precios de dos dígitos en algunas economías industriales. Los economistas creen que aquello fue impulsado por una combinación de interrupciones pandémicas en las cadenas de suministro y los mercados laborales, picos de productos básicos después de la invasión rusa a Ucrania, y estímulos gubernamentales que apuntalaron el gasto de los consumidores.

Ajuste monetario

Los bancos centrales respondieron a la alta inflación con rápidos aumentos de las tasas de interés para enfriar sus economías, poniendo fin a una era de dinero barato en el mundo desarrollado. La mayoría de los principales bancos dicen que hay más por venir. “Todavía no estamos en una postura de política monetaria lo suficientemente restrictiva”, dijo el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, en su última conferencia de prensa del año. “Mantendremos el rumbo hasta que el trabajo esté terminado”.

Estancamiento de la recuperación

Dado que el gasto de los hogares bajo la presión del aumento del costo de vida y debido al impacto que empiezan a tener las tasas de interés más altas, las recuperaciones pandémicas perdieron fuerza en 2022, y el próximo año probablemente será aún peor. El Fondo Monetario Internacional pronosticó un período prolongado de crecimiento por debajo del promedio para la economía mundial.

Impacto de la guerra

La invasión de Rusia a Ucrania en febrero y las amplias sanciones contra Moscú que siguieron, provocaron un aumento en los precios de los productos básicos clave, desde el petróleo hasta el trigo. Los países pobres que dependen de las importaciones de alimentos y energía — como Sri Lanka, que se vio obligado a incumplir su deuda— se vieron especialmente afectados. Europa, que antes de la guerra dependía de los oleoductos rusos, vio cómo el costo del gas natural y la electricidad se disparaba a niveles récord. A finales de año, muchos de estos precios habían retrocedido.

Fortaleza del dólar

A medida que la Reserva Federal elevó las tasas de interés a un ritmo acelerado, el dólar registró su mayor avance en años, aliviando algunas de las presiones inflacionarias en el país, pero agregándolas en otros lugares. El dólar cedió parte de las ganancias en los últimos meses de 2022.

Deuda en riesgo

Algunas economías emergentes se vieron abocadas a problemas de deuda por el efecto combinado de los costos de importación vertiginosos, mayores costos de endeudamiento y un dólar fuerte. Los prestamistas globales estimaron la deuda de más de la mitad del mundo en desarrollo ya se encuentra en zona de riesgo o cerca de ella. Mientras los Gobiernos —desde el de Egipto hasta el de Pakistán— buscaban ayuda, el Fondo Monetario Internacional estuvo a punto de superar su récord de préstamos en 2022.

Crisis de suministro

La crisis mundial de las cadenas de suministro provocada por la pandemia, a medida que las fábricas cerraron y las rutas de tránsito sufrieron cuellos de botella, disminuyó significativamente este año. Eso ofrece la esperanza de mejores condiciones comerciales y menos presiones sobre los precios el próximo año, aunque una gran incógnita es la perspectiva para China, potencia manufacturera mundial, después de que abandonó su política cero covid.

Fuerza Laboral

Una sorpresa ha sido la resiliencia de los mercados laborales en todo el mundo. Estados Unidos, por ejemplo, registró una tasa de desempleo de solo el 3,7% en noviembre. Un dolor de cabeza para los banqueros centrales es que esto está impulsando salarios más altos mientras los trabajadores buscan incrementos salariales para compensar el aumento de la inflación, lo que a su vez presenta el riesgo de una espiral de precios y salarios a medida que las empresas buscan compensar los costos de empleo más altos. Las huelgas también son más frecuentes.

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