Universidad Católica ya suma tres refuerzos y va por dos más. Uno de ellos será César Pinares. El zurdo quiere un revancha en un grande del fútbol chileno, después de su irregular paso por Colo Colo, mientras que en San Carlos de Apoquindo ven con muy buenos ojos que ese deseo interno lo cumpla en la precordillera. ¿Qué falta? Que su representante llegue a Chile para cerrar la negociación, lo que tiene que pasar esta semana.

Con Pinares, más Valber Huerta, Juan Cornejo y Edson Puch, que fue presentado ayer, el campeón concentra su búsqueda en un centrodelantero. Los cruzados buscan un goleador, ojalá de renombre, que potencie la producción goleadora del equipo, que quedó al debe en el ciclo de Beñat San José.

La UC está al tanto de que fichar un 9 de área joven y calado escapa a su presupuesto. Por eso, centraron sus miradas en jugadores más experimentados, que estén al alcance y que, obviamente, sigan vigentes.

Una de las principales opciones es Gonzalo Bergessio. El argentino calza con la idea que tiene Cruzados para el puesto. Los de la franja ya lo quisieron a principios de 2018, pero el transandino prefirió a Nacional de Montevideo. Sin embargo, su renovación en el Bolso se ve difícil, ya que, según la prensa uruguaya, el ariete pide 800 mil dólares anuales para extender su contrato.

Si bien esa cifra también es alta para Católica, a los estudiantiles les interesa el fichaje del atacante, que pese a tener 34 años, viene de un muy buen 2018, donde convirtió 17 goles en 35 partidos.

Los agentes de Bergessio se encuentran conversando con Cruzados. A diferencia de lo que ocurrió el año pasado, esta vez al cordobés sí le interesa la opción de recalar en la UC porque, entre otras razones, juega la Copa Libertadores.