Desde que Claudio Bravo se bajó de la convocatoria para los amistosos ante Suecia y Dinamarca, descontento, según dijo, porque la ANFP no le hizo caso a su petición de sumar a Julio Rodríguez, su formador, en el cuerpo técnico de la selección chilena, la relación entre él y Reinaldo Rueda se ha tensionado.

El técnico de la Roja ha reiterado hasta el cansancio que el regreso del arquero sólo se producirá solamente si él quiere venir sin condiciones de ningún tipo.

Hasta el momento, el meta no ha dado señales de arrepentimiento en cuanto a su exigencia, por lo que sigue lejos del equipo nacional.

Eso sí, ayer aseguró que no ha renunciado a la Selección. "Nunca he renunciado a la Selección. Sí me marginé de los dos amistosos, pero no es una renuncia definitiva", sostuvo el portero a radio Cooperativa tras el partido del Manchester City ante el Brighton, por la Premier League, en el que fue titular y en el que los Citizens se impusieron por 3-1.

Bravo enfatizó en que sólo se bajó de los dos primeros amistosos del ciclo del colombiano, pero que sigue estando a disposición. Al respecto, fue más desafiante y señaló que esta decisión le compete plenamente al ex DT de Ecuador y Honduras.

"Sigo estando disponible para la Selección, pero no es tema mío que me nominen (...) Depende de él si me nomina o no. Sí le pedí que no me llamara para los dos amistosos anteriores y me llamó igual. Pero estoy disponible", reiteró el ex capitán de la Roja.

Eso sí, no dejó claro si su disponibilidad está ligada a la contratación de Rodríguez.