La salida de Jorge Valdivia marcó un antes y un después en el partido de Colo Colo en Temuco. Héctor Tapia decidió sacar al Mago a los 64', cuando el marcador aún estaba sin goles y los locales, poco a poco, empezaban a controlar las acciones en el sur.

A Esteban Paredes no le gustó la sustitución. Su disconformidad se pudo apreciar a través de la transmisión oficial. Lo mismo ocurrió con el 10, que tampoco salió con muy buena cara de la cancha del estadio Germán Becker. Las pifias de la parcialidad alba también se hicieron sentir fuerte al momento del reemplazo.

Tapia, contrariado con la derrota final, justificó el cambio como un tema de precaución, ya que temía una lesión de Valdivia, al que quiere en buenas condiciones para el miércoles ante Corinthinas, en el duelo de ida de los octavos de final de la Copa Libertadores.

"Estaba haciendo un buen partido, pero estaba para jugar 60 minutos. Al exponerlo más tiempo corríamos el riesgo de que presentara un problema. No era para sacarlo, pero estaba planificado con las distintas áreas del club", explicó.

Para bajarle el perfil a la polémica, el Mago se cuadró con Tito. "El equipo sabe jugar sin algunos jugadores. Estaba estipulado y hablado que sería así, se perdió por un detalle y ahora hay que recuperar la confianza para el miércoles", sostuvo el ex Palmeiras tras el partido.