Por fin llegó la oportunidad de ser titular para Arturo Vidal en un duelo oficial del Barcelona. Luego de seis presentaciones en las cuales ingresó en los minutos finales, ayer estuvo desde el arranque. Jugó 58' en el empate 2-2 ante el Girona.

Fue esta la instancia que aprovechó el técnico Ernesto Valverde para hacer rotaciones, pensando en el exigente calendario que tendrá el Barça de aquí en más. El DT cuidó a Sergi Roberto, Umtiti, Rakitic y Coutinho, con lo cual hizo ingresar a Semedo, Lenglet, Vidal y Arthur. De todas formas, la expulsión del zaguero francés y la misión de dar vuelta un resultado cuesta arriba hizo que tres de los fijos del equipo saltaran a la cancha.

Vidal salió al Camp Nou como volante interior derecho, formando el trío del mediocampo junto a Busquets y al brasileño Arthur. Mostrando su despliegue característico, el Rey fue de área a área con asiduidad, bajando para recuperar balones y subiendo para dar una alternativa de ataque. Aportó con una asistencia a Messi para el 1-0 parcial.

Eso sí, paulatinamente fue disminuyendo su intensidad. Medios españoles fueron críticos, como por ejemplo el diario AS, que señaló que Vidal "ralentiza el juego y aporta pocas soluciones". Estadísticamente, ayer dio 63 pases, con una efectividad del 90,5%.

"Para nada es difícil adaptarse al juego del Barça y menos para mí, que he jugado en el Bayern y la Juventus, que son dos estilos muy distintos. Salgo de una lesión y poco a poco iré cogiendo el ritmo", dijo Vidal.

El juego se quebró tras la expulsión de Lenglet, en los 35', luego de la intervención del VAR. El Barcelona tuvo que remar con uno menos y con el marcador en contra por el doblete de Cristhian Stuani. Un cabezazo de Piqué rescató a los azulgrana.