César Pinares encontró en Universidad Católica lo que necesitaba para su carrera, una que pintaba para grandes cosas cuando llegó al Chievo Verona de Italia. Luego de un paso poco feliz en Colo Colo, recaló en la precordillera y se consolidó. Ahora se trata de un mediocampista inamovible para la estructura de la UC. Lo fue con Gustavo Quinteros y ahora con Ariel Holan. En la noche del miércoles, ante Gremio, dio una nueva muestra de su momento dulce.

Se terminaba el primer tiempo. Recién Católica se había puesto en ventaja con gol de Fernando Zampedri. Era próximo el descanso y Pinares concretó una joya. Luego de un pase profundo de Aued, el zurdo le pica el balón al golero Vanderlei y define con clase en la raya del arco. Jugó 83 minutos, siendo reemplazado por Marcelino Núñez.

Post confinamiento, el ex Unión Española no sabe hacer goles feos. Lleva tres tantos desde el retorno del fútbol, todos de gran factura: el picotón a Coquimbo Unido, el zurdazo al primer palo a Audax Italiano y el de anoche a los gaúchos.

Teniendo características de enganche, por el talento que tiene en su pierna zurda, en los últimos dos años se le encontró un puesto en la UC en el cual dieron en el punto: interior por la derecha. Ya sea en el 4-1-4-1 de Quinteros el año pasado, o en el 4-3-3 de Holan en 2020, Pinares es el interior por la derecha, armando el trío de volantes con Ignacio Saavedra y Luciano Aued. Aunque sea con perfil cambiado, se acopló correctamente en esa faceta. Además, con su presencia, la Católica ganó algo de lo que carecía: un lanzador de pelota parada.

Su buen pasar en la tienda estudiantil le abrió paso en la Selección. Y en año de Eliminatorias, aquello cobra más valor.

En 2019 disputó 307 minutos con la Roja de Reinaldo Rueda, distribuidos en cuatro partidos amistosos: 82 contra Argentina (6 de septiembre), 80 ante Honduras (11 de septiembre), 70 frente a Colombia (12 de octubre) y 75 contra Guinea (15 de octubre). Se presume que es una de las cartas a considerar por el seleccionador colombiano, del medio local, para el arranque del proceso clasificatorio a Qatar 2022, programado todavía para octubre. Claro, el mediocampo nacional tiene nombres de peso (Aránguiz, Pulgar y Vidal), lo que hace que la competencia para cualquiera de la liga chilena sea más complejo.

Con 29 años, Pinares se transformó en una pieza clave para la Católica. Y aquello no solo lo agradecen en San Carlos de Apoquindo, sino que también en Juan Pinto Durán.