Esta noche (mañana del viernes en Australia) comienza la primera edición de la ATP Cup, la respuesta directa de la Asociación de Tenistas Profesionales al controvertido nuevo formato de la Copa Davis bajo la administración del futbolista español Gerard Piqué.

A diferencia de la última edición del torneo de la Ensaladera en la que varias figuras se restaron, en Oceanía participarán ocho de los 10 mejores jugadores del mundo (no estarán Roger Federer y Matteo Berrettini). Uno de los grandes estímulos para que eso suceda es la cantidad de puntos que ofrece el torneo. De hecho, un singlista puede obtener hasta 750 unidades, las que pueden ir variando de acuerdo al ranking del oponente. Así, en la fase de grupos, vencer a un jugador entre el primero y el décimo lugar otorga 75 puntos. Si esto ocurre en cuartos de final, sube a 120; en semifinales, a 180 y en la final, a 250.

En cuanto a premios, las cifras son atractivas. El evento reparte US$ 15 millones y asegura una cantidad por participar, de acuerdo a la ubicación del país en la clasificación y al ranking de los tenistas.

En el caso de Chile, que clasificó en el puesto 20 y compartirá grupo con Serbia, Francia y Sudáfrica, al primer singlista Christian Garin le corresponden US$ 75 mil. A Nicolás Jarry, US$ 45 mil, por estar entre el puesto 51 y 100 del ranking mundial. Mientras que Alejandro Tabilo recibirá US$ 12.500 por encontrarse entre el puesto 101 y 300; Tomás Barrios, US$ 7.500, por estar más allá del lugar 301; y Hans Podlipnik, US$ 10 mil, por ocupar una plaza entre los 150 mejores doblistas del orbe.

Asimismo, cada victoria de Garin le reportará US$ 39.400 en la fase grupal; US$ 78.350 en cuartos de final; US$ 151.000 en semifinales; US$ 290.400 en la final.

Mientras que por triunfo del equipo, cada integrante se lleva US$ 9.850, si es en fase de grupos; US$ 17.620, si es en cuartos de final; US$ 29.280, si es en semifinales; y US$ 48.760, si se produce en la final.

La diferencia de premios entre el número uno del país y el resto del equipo se debe a que la clasificación al evento se da por su campaña. Es por esta razón que la mejor raqueta también designa al capitán.

En esta oportunidad, Nicolás Massú no pudo cumplir la función que realiza en Copa Davis, debido a que es el entrenador del austriaco Dominic Thiem, quien también compite en el certamen, y el reglamento le impide asumir.

De este modo, la lista fue corriendo. Fernando González y Marcelo Ríos fueron candidatos, pero el primero no podía pues ayer fue padre, mientras que el Chino había manifestado su intención, pero luego se restó por motivos personales. Así, Paul Capdeville, asesor de Garin, se convirtió en el coach del equipo.

"Paul nos podrá transmitir su experiencia. Tuvo una exitosa carrera. Y parece que sabe transmitir su mensaje, porque llevó a Christian a ganar su primer título en Houston. Será un plus excelente", expresaba Jarry hace algunos días.

Pese a lo complicado del grupo, hay renovadas esperanzas en el equipo nacional. La idea es aprovechar el gran cierre de temporada de Garin y el nuevo impulso de Nicolás Jarry, de la mano del reputado entrenador argentino Dante Bottini.

El equipo ha entrenado durante toda la semana en Brisbane, donde enfrentará el viernes (21.00 de Chile), en el debut, al equipo francés, encabezado por Gaël Monfils y Benoit Paire.

El domingo será el turno Sudáfrica, con Kevin Anderson y Lloyd Harris como principales amenazas, y el martes la fase grupal termina con la Serbia de Novak Djokovic y Dusan Lajovic.

Las claves del desafío en Australia