El Sindicato de Futbolistas Profesionales manifestó su descontento tras ratificarse las sanciones por dopaje a Paulo Garcés y Arturo Sanhueza. Al primero se le mantuvo la sanción, mientras que al volante se le aumentó a cinco meses.

"Lo primero, resulta inexplicable y bastante reprochable que una determinación judicial de los órganos competentes en materia de dopaje sea filtrada primero a la prensa antes que a los propios jugadores, toda vez que el principio de confidencialidad se encuentra resguardada fuertemente en la normativa del dopaje. Peor aún, el presidente de dicha instancia de apelación, el señor Pedro O'Ryan, aparece dando declaraciones públicas en medios escritos, formalizando una decisión que los jugadores no conocían. Durante el proceso, este vicio se repitió en más de una ocasión", parte señalando el comunicado.

En esa línea, el Sifup no entiende la lógica de la sanción, considerando que ambos jugadores fueron víctimas de un mal procedimiento. "El 19 de diciembre pasado, el TED, en una sentencia ajustada a derecho y tras una extensa investigación (pruebas, peritos, sendos desembolsos económicos y desgaste emocional), determinó tres meses de castigo para Sanhueza y cinco para Garcés, por el consumo de un quemador de grasas, situación que celebramos ya que ambos jugadores consiguieron el mínimo de sanción, considerando que la Comisión Nacional de Control de Dopaje había pedido 4 años. Y la fundamentación del TED fue categórica: ambos habían demostrado la 'ausencia de culpa' y comprobado la negligencia total de los doctores de sus respectivos clubes, situación que hoy no fue siquiera considerada por la sentencia de apelación del Panel. Es más, hablan, en el caso de Sanhueza, de "negligencia inexcusable de los médicos de Cobreloa".

Y añaden: "Seguimos advirtiendo una serie de falencias en el proceso de educación, fiscalización, procedimiento y resolución en los casos antes descritos, ya que los jugadores a pesar de ser exculpados por el TED siguen pagando como culpables y en esta sanción, sin ningún argumento nuevo, deciden subir dos meses uno de los castigos. De seguir este equivocado camino, jamás tendremos un futbolista libre de culpas, a pesar de que en el proceso se determinó claramente quiénes fueron los responsables del doping".