El jueves 21 de octubre, a las 19.00, estaba agendada una actividad con emprendedores que había organizado el Partido de la Gente, en el Palacio Concha. Luego de media hora llegaron algunos adherentes y la presidenta regional del PDG por la RM, Valeska Oyarce. Aunque la principal expectativa no estaba en ella, sino que en Franco Parisi y la posibilidad de que apareciera. No de manera presencial -porque vive en Birmingham, Alabama, a 7.630 km de Santiago-, pero sí de manera remota: tal como ha sido toda la tónica de su campaña presidencial.

El hecho de que un candidato que apuesta a llegar a La Moneda no haya pisado suelo nacional en dos años es inédito en Chile. También lo ha sido la campaña: una puesta en escena digital que se ha centrado en publicar contenido por canales propios y redes sociales. Hasta ahora sin ninguna actividad en terreno de Parisi, quien no quiso participar de este reportaje.

En el comando dicen estar confiados. “Franco ya se hizo una base de trabajo que muchos candidatos no tienen”, dice Emilio Peña, su coordinador de campaña y secretario general de su partido. Esa misma base lo llevó a sacar más de 666 mil votos en la primera vuelta de noviembre de 2013, lo que significó un 10% del total de la votación. Pero los analistas miran con distancia esta estrategia.

Así lo resume el experto electoral y director de Tú Influyes, Axel Callís: “Franco Parisi es una persona que, antes de empezar la campaña, renunció a ser presidente”.

¿Por qué no llega?

La ausencia de Franco Parisi ha sido la principal pregunta alrededor de su campaña. Sobre todo porque ha sido errático a la hora de explicar por qué no ha vuelto. La primera vez que lo hizo fue para justificar su ausencia en el debate televisivo del 22 de septiembre. Lo dijo -como siempre- a través de uno de los lives que realiza en redes sociales: “Me encantaría estar recorriendo Chile, abrazando a la gente, pero a mí no me mantiene Piñera: yo tengo que trabajar. Entonces, mi pregunta es ¿cuándo me tomo las vacaciones? ¿Ahora o cerca de la elección? La decisión es obvia y clara”.

Más tarde anunció que llegaría la segunda quincena de octubre. La última aclaración que dio fue el viernes 22 de octubre en conversación con La Red. En dicha entrevista aseguró que estaba en proceso de validación de las vacunas y que esa era la razón principal por la cual se estaba retrasando su llegada.

En el Partido de la Gente suscriben que la razón es laboral. Eso abre otra incógnita, porque no está claro en qué trabaja. Su cargo como docente en la Universidad de Alabama, que hasta hace poco aparecía en su perfil de Linkedin, fue eliminado. En entrevista con el Diario Financiero aseguró: “No he dicho que trabajo de profesor en una universidad, sino que hago actividades docentes. Prefiero no dar nombres de establecimientos, no quiero que hostiguen a aquellos lugares”.

Emilio Peña, parte de su círculo más cercano, asegura que sus trabajos allá están relacionados con asesorías que realiza a clientes y que, por tratarse de privados, es importante resguardar su privacidad. Nada tiene que ver, según él, la orden de arraigo nacional por la deuda impaga de más de $ 200 millones que mantiene por pensión de alimentos. Así lo explica su abogada Elizabeth Rodríguez y también candidata a diputada por el PDG en el distrito 11: “El arraigo nacional es una medida cautelar que lo que busca es no salir del país, no el no ingresar. No hay una orden de arresto de por medio”.

Como sea, lo cierto es que cada día que pasa su ausencia se vuelve más pesada para los candidatos que tienen que poner la cara en las calles. Orlando Machefert, candidato a diputado por el distrito 8, reconoce que son varias las preguntas de la gente respecto de qué pasa que Parisi no llega. “Algunos incluso me atacan, porque me dicen el papito corazón, el calzoncillo (N. de la R, la última elección intentó reembolsar al Servel calzoncillos, entre otras cosas de marca) o el tema del edificio (N. de la R., su vínculo con el “edificio sin ley” de La Cisterna). Me dicen tantas cosas, y yo les digo mira, te invito a que escuches las propuestas”, cuenta él.

Donde sí está el economista es en internet. Cada martes, a las 21 horas, Franco Parisi se conecta con su círculo de hierro: el publicista Giancarlo Barbagelata, el candidato a diputado y gerente comercial de Felices y Forrados, Juan Marcelo Valenzuela, y Pedro Gubernatti. Lo hacen a través del programa “Bad Boys: los que incomodan a la élite”, su principal herramienta comunicacional que en promedio tiene tres mil visitas en YouTube, además de transmitirse en otras redes sociales.

Ahí la conversación es más bien distendida, aunque siempre atentos a su audiencia:

- Franco, hemos perdido alrededor de unas 400 personas. A todos les decimos que mejor se vayan a YouTube, porque desconocemos la falla que podemos estar teniendo -dijo Pedro Gubernatti en el capítulo del martes pasado.

Solucionado el problema técnico, Parisi -utilizando como imagen de fondo a La Moneda- dispara su estrategia política, que es más bien hablar de sus contrincantes que de propuestas. En ese mismo capítulo comenta que la izquierda y la derecha abusan de la clase media, que al Frente Amplio solo le interesa cuándo va a salir el iPhone 13, y que ahora a Piñera no le conviene apoyar a Sichel.

Solo una hora y media después de iniciada la conversación, Barbagelata interviene: “vamos a las propuestas”.

Ese y el programa “La Gira del Candidato”, donde el economista se conecta con los más de 380 candidatos a core y parlamentarios del PDG, son sus apuestas comunicacionales. En Instagram, si bien no son muchos los seguidores -76 mil en comparación con los 323 mil de Boric y 186 mil de Sichel- sí se encarga de llenar de contenido su cuenta con más de 10 publicaciones al día. La interacción se transforma en una suerte de bombardeo constante de notificaciones que llegan tanto a Instagram como también a Facebook, TikTok y Twitter. En esta última no es raro que Parisi a menudo esté entre las 10 tendencias del día: en el comando insisten con “el twittazo de la gente”, instando a sus seguidores a que usen distintos hashtag relacionados a su campaña.

¿Por qué estar ahí? Para el académico de Comunicaciones UC Daniel Halpern, la respuesta es clara: “Las ventajas de hacer una campaña online es que te puedes cuidar. Puedes generar un yo ideal en redes sociales, presentándote como el otro quiere verte. Eso es lo que hace Parisi: segmenta muy bien a cada uno de sus canales, es capaz de transmitir el mensaje y demostrarse de esa forma ideal”.

Las irregularidades

La primera alerta de que algo no andaba bien con las finanzas la dio -sin querer- el mismo candidato Franco Parisi. El 2 de septiembre posteó en su Twitter los datos de una cuenta vista del Banco Santander que pertenecía al presidente del PDG, Luis Moreno. “Somos los que queremos cambiar Chile y esto lo hacemos entre todos”, decía el post en el que invitaba a colaborar monetariamente con su campaña. El tuit más tarde se eliminó, pero Chile Transparente presentó una denuncia al Servel, que actualmente sigue en investigación. Ahí, Jorge Barrera, profesor de Derecho de la U. de Chile y la U. San Sebastián hace una advertencia: “Ese es financiamiento ilegal, los candidatos solo pueden recibir aportes en la cuenta especial que abre el Servicio Electoral”.

Tras eso el PDG dice que cerró dicha cuenta, aunque Luis Moreno da algunas luces sobre qué hicieron con esos ingresos: “Se recaudaron como 14 millones más menos y quedó para el funcionamiento del partido. Para los primeros sueldos que se tenían que pagar, trámites de notaría, una infinidad de cosas”.

Eso no es todo. Otra de las polémicas que el PDG tuvo que afrontar fue la pelea con el fundador de Felices y Forrados, Gino Lorenzini. Ahí, el excandidato presidencial acusó que la idea de Parisi y su círculo era “armar toda una maquinaria, de ofrecer una empresa externa que está formada por gente de la misma directiva del partido. Con esta empresa darles servicio a todos los candidatos, y que toda la devolución de los votos vaya a esta empresa, que está asociada con el candidato oficial del PDG”.

La empresa a la que se refería Lorenzini era Ponder Group, una firma de marketing digital en la que tanto Giancarlo Barbagelata como Juan Marcelo Valenzuela aparecen como socios. Sin embargo, Luis Moreno confirmó más tarde que al final habían decidido desechar la fórmula y hoy, aseguran, ya no trabajan con esta empresa.

Sea como fuere, en la colectividad dicen que la campaña de Parisi está teniendo costo cero. Porque al ser digital, los pocos gastos los genera la misma orgánica del partido. Sobre todo porque como el candidato no ha pisado suelo chileno, no puede recibir aportes propios del Servel. Para hacerlo, explican, tiene que activar la cuenta del BancoEstado y eso se hace de modo presencial.

Para el Servel, hoy en día toda la campaña del candidato está en regla -salvo por el tema de la cuenta del Santander-. Nada en la ley impide que Parisi pueda realizar su campaña desde EE.UU. e incluso podría pedir reembolsos de sus gastos. Para algunos, como Jorge Barrera, esto ha cruzado todos los límites: “Estamos frente a un mero acto formal que defrauda el espíritu de la legislación, a fin de hacerse de fondos públicos. De los antecedentes es claro que Franco Parisi no se ha presentado para competir en la carrera presidencial, sino que solo ha declarado su candidatura para “hacer caja” para la agencia de medios que ha contratado el Partido de la Gente”, señala el académico.

Ese 21 de octubre, Franco Parisi nunca logró conectarse con el evento en el Palacio Concha. Pero sí dejó un mensaje de video: “Lamentablemente no podré estar acompañándolos en esta presentación, debido al debate presidencial. Sin embargo, les envío un afectuoso cariño a toda la gente que participa hoy en este lindo proyecto. Sigan así”.

En ese video Parisi tampoco dio luces sobre su retorno. Según sus asesores, lo único claro es esto: hasta el 22 de octubre, aún no tiene un pasaje para volver a Chile.