Contra barristas y encapuchados

Hinchas Universidad de Chile, Encapuchados

El Estado adquirirá en diciembre un software de reconocimiento facial que se utilizará en el fútbol. El programa funcionará con la base fotográfica del Registro Civil y se usará también en las marchas.




Si un barrista es grabado tirando una piedra en un estadio o causando desórdenes, para las autoridades es un gran desafío identificarlo para prohibirle el ingreso a los recintos deportivos.

El éxito de esa tarea dependerá, en gran parte, de la calidad de las imágenes y de que la persona, por ejemplo, tenga su cara descubierta. Ahora, si ese determinado sujeto oculta su rostro tras una capucha, como suele suceder tanto en las tribunas como también en las marchas, las dificultades para saber de quién se trata serán aún mayores, aumentando las probabilidades de que quede impune.

Sin embargo, esta situación está a punto de cambiar radical y favorablemente, gracias a un moderno sistema de reconocimiento facial que será adquirido por el Estado, a través de la Subsecretaría de Interior, en conjunto con la Intendencia de Santiago, en el marco del Plan Ciudad Inteligente que lidera el Gobierno Regional.

La licitación para la compra del programa comenzó a fines de octubre y finalizará el 15 de diciembre. Se espera que cinco días después de concluido el proceso, este mecanismo ya se pueda utilizar en la persecución de delitos de manera inteligente, en una marcha blanca. El costo del programa computacional se acercará a los 155 mil dólares.

"El Estado de Chile no cuenta hoy con una solución tecnológica para hacer identificación o reconocimiento facial en forma digital. De hecho, lo estamos haciendo hoy con motivo del tema de la violencia en los estadios y también con motivo de otros temas de seguridad del Estado", asegura Claudio Orrego, Intendente de Santiago, a La Tercera.

Funcionamiento

El aspecto clave de este sistema es que contará con la base de datos del Servicio de Registro Civil e Identificación, facilitando el reconocimiento de quienes cometan actos de violencia. Esta tecnología fue probada en abril, mediante un test piloto realizado bajo la modalidad de consulta pública formal, en donde participaron cinco empresas.

"La ventaja es que esa base, la más importante del país, ya existe, con fotografías digitales y datos de 17 millones de chilenos. Entonces, las imágenes que se tomen en los entornos de los estadios y en los recintos mismos, serán contrastadas de manera digital con el software que estamos adquiriendo, para después iniciar las acciones legales que correspondan", explica Orrego.

Una vez adquirido, el software será instalado en una oficina de nivel central de Carabineros. Hasta ese lugar llegarán, con imágenes de alta calidad resolutiva, los uniformados y/o personeros de Estadio Seguro que hayan sido capacitados para operar las cámaras con el estándar requerido, las que también se les exigirá implementar a los clubes chilenos en los estadios. "No cualquiera puede utilizar esas cámaras, porque se requiere de ciertos puntos de la cara, como las cejas, la nariz y los pómulos, que son los que permiten que el software, mediante algoritmos tecnológicos, revise una base de datos de 17 millones de chilenos y determine que una fotografía, aún de alguien con capucha, corresponde a tal persona", complementa la autoridad.

Un requerimiento esencial realizado a las empresas interesadas es que el programa tiene que demorarse menos de 60 segundos en dar, al menos, dos candidatos de una eventual imagen, que luego será trabajada hasta dar con el identificado.

La importancia de esta adquisición trasciende lo deportivo, ya que también ayudará en otros asuntos de seguridad. "Hoy es humanamente imposible identificar a una persona, salvo que sea alguien que tenga antecedentes, pero en una base de datos de 17 millones es imposible, con una imagen, dar con una identificación. El software lo hace automáticamente, ahorra tiempo y esto mismo mañana va a poder ser utilizado, por ejemplo, en lo que ocurrió en el atentado terrorista en Escuela Militar", agrega el Intendente Metropolitano.

Según datos del Gobierno, hay 2 mil personas con prohibición de acceso a los estadios, una cifra que puede incrementarse fuertemente cuando el programa de reconocimiento facial entre en funcionamiento.

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