Elisa Loncón, una passeur culturel



La elección de Elisa Loncón Antileo como presidenta de la Convención Constituyente es sumamente importante desde un punto de vista histórico, político y simbólico. La capacidad de agencia y negociación del pueblo mapuche estuvo en la base de las relaciones políticas con el mundo colonial, hecho que se perdió -en parte- durante la República, cuando fue encerrado en reducciones y subalternizado en distintos sentidos, profundizando la brecha entre el Estado y las comunidades, entre la sociedad chilena y su cultura ancestral.

Elisa Loncón encarna la esperanza de muchos de poder generar un nuevo pacto en Chile, uno que sea más respetuoso, más diverso y digno; un Chile que valore desde sus cimientos los aportes de la interculturalidad, que recoja su pasado, su memoria, y desde ahí se vincule con su futuro.

Elisa, por su vida, su trayectoria, tanto política como profesional, familiar y académica, como egresada de una escuela pública en Traiguén, como mujer, como mapuche, como dirigente social, profesora, lingüista, PhD. e investigadora, puede ser a todas luces una mediadora, una passeur culturel -nombre que se da a aquellos agentes sociales-, que desde una posición a menudo liminal y “a caballo entre culturas” han favorecido las transferencias y el diálogo.

En este Chile actual tan desigual, el cruce de fronteras, entre mundos tan lejanos como aquel que se encuentra en los orígenes de Elisa, es algo que parece una necesidad evidente y urgente.

Macarena Sánchez

Directora Escuela de Historia

Universidad Finis Terrae

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