La Antártica no espera

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SEÑOR DIRECTOR:

Soledad Alvear (29 de mayo) nos advierte que estemos atentos a la revisión del Tratado Antártico del año 2048, que está “a la vuelta de la esquina”. Nuestra vocación antártica, a la que nos llama nuestra historia y proximidad geográfica, debe ser revitalizada fortaleciendo nuestra presencia en ese continente. Esto conlleva el debido financiamiento de los operadores antárticos, “fundamentalmente las Fuerzas Armadas y el Instituto Antártico Chileno”; y ojalá que no sea necesario apelar el ethos de aquellas instituciones para superar la insuficiencia de recursos.

Si bien el ámbito marítimo ha sido potenciado con el recientemente construido rompehielos “Almirante Viel” y con la incorporación del remolcador antártico “Lientur”, es imperativo contar, además, con un puerto de aguas abrigadas en Punta Arenas, con capacidad para acoger y apoyar logísticamente de manera simultánea al menos a cuatro unidades de gran tamaño. Sin eso, difícilmente seremos la puerta de entrada a ese continente, como lo plantea nuestra política antártica.

Miguel A. Vergara Villalobos

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