Como "un anuncio esperado" califica el alcalde de Valparaíso, Jorge Sharp, la decisión de TCVAL, filial del grupo australiano IFM, de abandonar la concesión que mantiene en el puerto de la capital de la V Región, aduciendo demoras en tramitación ambiental. Y en vez de verlo como algo negativo, el edil plantea que se debe mirar como algo positivo.

"Pensamos que constituye una oportunidad para la estrategia nacional de desarrollo portuario lo que sucedió en Valparaíso", añade el edil, cuyo municipio ha sido crítico del proyecto, incluso de manera activa presentando reparos al Servicio de Evaluación Ambiental.

Algunos parlamentarios llamaron a los opositores del proyecto del Terminal 2 del Puerto de Valparaíso a hacerse responsables, ¿asume parte responsabilidad en la decisión de la empresa?

-No, porque creo que son críticas oportunistas y que hablan de la falta de memoria que hay respecto a este proyecto, que comenzó bajo el primer gobierno del presidente Sebastián Piñera, y lo que lo ha hecho tambalear es la debilidad del mismo proyecto. No me interesa responder esas críticas, me interesa el futuro de Valparaíso.

¿Qué debilidad ve en el proyecto?

-Vemos serios reparos de carácter ambiental. Encargamos hace varios meses un informe a la Universidad de Chile que señalaba que tanto la fase de construcción como la de operación iba a contribuir a que Valparaíso se convirtiera, desde la perspectiva de la calidad del aire, en una zona saturada.

El proyecto también tenía serios problemas vinculados a la vocación patrimonial de la ciudad. Y también un efecto urbano, entre otros.

¿Cuál es la alternativa?

-Lo responsable en este momento es poner todas las alternativas sobre la mesa. Pienso que la alternativa más viable es comenzar con un nuevo proyecto que genere acuerdo y consenso en todos los actores, la Municipalidad, EPV, los empresarios y los trabajadores portuarios, esa es la oportunidad a la que me refiero, de hacer las cosas bien en Valparaíso en materia portuaria.

Pero EPV seguirá defendiendo el permiso ambiental, y una de las opciones es relicitar. ¿Se opondrán si llega una nueva empresa a construir el proyecto?

-Eso tendríamos que conversarlo. A mí no me parece descabellado volver a licitar el proyecto, eso podría eventualmente dar un espacio para conversar sobre su futuro. Lo que a nosotros nos interesa es conversar y hasta ahora no hemos podido conversar sobre el proyecto mismo.

Para algunos hay un ánimo anti inversión es Valparaíso, ¿es así?

-No, en ningún caso. El empresariado no le tiene que temer a lo que no entiende. Tiene que tener disposición a dialogar con la complejidad que suponen ciudades como Valparaíso.

En este mismo edificio han estado empresarios conversando sobre el futuro de la ciudad: Alfonso Swett de la CPC, Bernardo Larraín Matte de la Sofofa, representantes de las cámaras locales.

Era un proyecto de US$500 millones que daría una gran cantidad de empleos. ¿la decisión de la empresa afecta a Valparaíso? ¿ve un costo para la ciudad?

-Puede ser que tenga un costo de imagen en el corto plazo, estará por verse lo que suceda en el largo plazo. Si las cosas las hacemos bien, podemos comenzar desde ya a trabajar en proyectos alternativos o diferentes al Terminal 2 y el costo en el mediano y largo plazo no va a existir.

¿Es similar esto a lo ocurrido con grupo Plaza cuando desistió de Mall Barón?

-Valparaíso es una ciudad que no acepta malos proyectos, es una ciudad exigente. Todo el mundo pensaba hace un año que en ese lugar no se podía hacer absolutamente nada y hoy se va a concretar una inversión millonaria.

En el caso portuario podemos avanzar en la misma dirección, pero para eso el gobierno es el que tiene que abrirse a la posibilidad. Valparaíso puede ser un lugar donde podamos impulsar proyectos portuarios, de inversión público-privada, que respondan de verdad a las promesas de campaña que se hicieron, pero eso ya no depende del alcalde de Valparaíso.

¿Le gusta el proyecto del tren rápido a Valparaíso?

-Somos partidarios de esa inversión, nos parece un proyecto muy interesante. Aquí lo importante es que el gobierno asuma el liderazgo de una vez por todas sobre este proyecto y dejemos de especular, si se va a ocupar el sistema de concesiones, bueno, que se acelere eso. A mí me gustaría que la ministra de Transportes sea menos la ministra del Transantiago y más la ministra de los puertos.

¿Vienen cambios al plan regulador?

-Viene una modificación al plan regulador completo, tenemos un equipo en la municipalidad que está trabajando. Pensamos que hay condiciones para poder en el marco de este periodo alcaldicio tener aprobado el plan regulador, vamos a trabajar pensando en esa dirección.

Hay en particular una área en la ciudad que es el sector del plan de la ciudad, que pensamos puede convertirse en un lugar muy interesante para principalmente la inversión privada.