China ya ha dejado bien claro que tiene como responder a la arremetida de Donald Trump, que no puede llegar con la guerra comercial sin resolver al proceso electoral de 2020. En base a esto hay esperanzas, según Stuart E. Eizenstat, ex subsecretario del Tesoro y de Comercio durante la administración de Bill Clinton, ex embajador de EEUU ante la UE y miembro del Consejo Político de Defensa de Barack Obama.

Al tanto de la discusión política que ha traído el conflicto, plantea que el proteccionismo es una muestra de la toma de control de Donald Trump del partido republicano, que ha dejado atrás su respaldo al libre comercio. En tanto, reconoce en China el afán por extender su influencia y asegura que ellos no querrán mostrar debilidad ante las demandas de su país.

¿Qué le parece la incesante arremetida arancelaria de Donald Trump?

-Ha estado haciendo uso de previsiones de seguridad nacional que prácticamente nunca se habían usado. Él siente que si EEUU tuviera un tremendo superávit comercial, el país tendría una mano más fuerte. En función de eso, descansa en la escalada de aranceles unilaterales, que no solamente impactan a China sino que también los consumidores estadounidenses. El presidente escaló el conflicto pese a que prácticamente todos sus asesores no estuvieron de acuerdo.

¿Qué le parece la actitud que ha tenido China?

-China ha hecho ofertas bastante significativas, de masivas compras adicionales de productos estadounidenses para reducir el déficit comercial que tenemos con ellos, pero no se ha llegado acuerdo en temas como la transferencia forzosa de tecnología y el robo de propiedad intelectual. China no quiere ser vista cediendo a las presiones de EEUU y al presidente Xi Jinping le interesa llegar en una buena posición para el pronto aniversario de la República Popular de China.

¿Cuál es su pronóstico?

-Trump está comenzando a entender que China tiene sus armas. Por ejemplo, la decisión de no comprar más productos agrícolas, investigaciones a empresas estadounidenses demorando los permisos y haciendo más lentos sus procesos de inversión. Trump no puede entrar al proceso de reelección sin haber resuelto este asunto. Puede que no logré conseguir todo lo que quiere, pero dado el momento declarará que se trata del mejor acuerdo jamás visto. Los mercados financieros van a sentir un alivio, va a conseguir algún aumento de las exportaciones agrícolas para apoyar a su base electoral y será positivo para toda la economía mundial. Cuándo va a suceder esto es algo que no puedo responder, pero mi instinto político me dice que habrá un acuerdo lo suficientemente temprano como para que Trump saque ventaja electoral en 2020.

¿Cómo se ha vivido la extensión del conflicto dentro del partido republicano?

-Donald Trump ha tomado control completo del partido republicano, cambiando su ideología comercial. Cuando estuve en la administración de Bill Clinton, todo tratado de libre comercio que logramos se hizo a sabiendas de que habría una mínima oposición demócrata, por lo tanto descansábamos en los votos del Partido Republicano, que era partidario del libre comercio. Todo eso ha cambiado. Trump tiene amarrado su partido en prácticamente todos los asuntos; le tienen miedo. La visión tradicional favorable al libre comercio ha tomado los asientos traseros, dejando al frente al nacionalismo y proteccionismo del presidente.

Trump culpa a la Fed de cualquier daño a la economía, intentando blindarse de los efectos de su guerra comercial. ¿Está teniendo éxito en la opinión pública?

-La aprobación de Trump está cercana al 40% y la desaprobación en torno a 50%, pero tiendo a creer que esto se debe a sus constantes declaraciones provocativas, porque las mismas encuestas muestran que tiene una aprobación de 53% en el manejo de la economía. La gente no se está enfocando en la guerra comercial.

¿Comparte la visión de que éste es un conflicto entre China y EEUU que va más allá de lo comercial?

-Se trata de una confrontación histórica, de una potencia emergente frente a una establecida. China tiene una gobernanza visiblemente diferente en política y economía. Va más allá de lo que suceda con la economía mundial, se trata del mundo que tendremos para nuestros hijos y nietos. Es un asunto delicado, en el que tenemos que pedir la China que tenga un comportamiento aceptable, sin que eso implique que caminemos a una nueva guerra fría.

¿Chile se podrá mantener neutral?

-Puede mantener sus buenas relaciones con ambos, pero habrá potenciales puntos de conflicto, por ejemplo, si Huawei quiere tener sus redes o si China quisiera que sus barcos de guerra lleguen a puertos chilenos. Tiene que ser un asunto cuidadosamente atendido.