La sorpresa inflacionaria de febrero pasado generó secuelas en el mercado. Para el economista de Rojas y Asociados, Patricio Rojas, la variación del mes pasado respondió fundamentalmente a las nuevas ponderaciones de la serie empalmada del índice y también a los efectos del alza en el tipo de cambio en algunos productos.


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El Índice de Precios al Consumidor (IPC) del mes pasado anotó un alza de 0,6%, el triple de lo esperado. Tras 14 meses consecutivos a la baja, la inflación anual pasó de 3,8% a 4,5% en su serie empalmada, lo que ajustó las expectativas de muchos analistas para la trayectoria inflacionaria y de tasas de interés hacia fin de año.

Patricio Rojas y el sorpresivo IPC de febrero: “La inflación va a seguir bajando, pero a una velocidad menor de la que esperábamos”

¿Le sorprendió el alza de la inflación en febrero?

A todos nos sorprendió, porque febrero es un mes donde la inflación tiende a ceder. Estamos acostumbrados a que enero sea un mes de inflación relativamente más alta, a que febrero sea de inflación baja, y que marzo nuevamente salte la inflación por temas educacionales.

Hay que recordar que estamos bajo un nuevo indicador, con nueva base y ponderaciones distintas. Están ponderando mucho más fuerte algunos servicios y también los pasajes aéreos y paquetes turísticos ya no tienen la misma regularidad de medición que tenían en el índice anterior. Ese tipo de sorpresas la estamos empezando a conocer producto de este indicador de inflación con base 2023.

Sin embargo, la tendencia inflacionaria no ha cambiado mucho respecto a lo que veníamos observando en los meses anteriores. Seguimos observando una inflación de bienes que ha venido cayendo con fuerza, que la inflación de servicios viene bajando, pero menos pronunciada. En términos de tendencia, el dato no es bueno, pero no cambia el escenario general que es que la inflación va a seguir bajando durante el año 2024.

¿Entonces, es algo transitorio o hay algo que se está gestando ahí que no estamos viendo?

No diría que se está gestando algo, porque la demanda interna está bastante baja, floja. Estamos viendo recién una recuperación muy leve en todo lo que son las ventas minoristas. El consumo privado se está empezando a recuperar, pero muy lentamente; la inversión no tiene ninguna recuperación. Por lo tanto, lo que estamos viendo en demanda interna fundamentalmente es algo de consumo privado y algo de inventario, pero es un movimiento demasiado acotado y eso no tiene un impacto importante sobre los precios. Si la inflación se comporta exactamente como estábamos esperando en los siguientes diez meses, el IPC en diciembre no va a estar en 3%, va a estar en números por sobre el 3,5%. Pero la tendencia es que la inflación siga bajando.

Patricio Rojas y el sorpresivo IPC de febrero: “La inflación va a seguir bajando, pero a una velocidad menor de la que esperábamos”.

Pero hay un poco de efecto de tipo cambio también en febrero…

De todas maneras. El tipo cambio ha pasado a niveles de $880 a niveles cercanos a los $980. Son $100 de diferencia que estuvieron durante gran parte de las primeras semanas de este año 2024, por lo tanto, eso afecta a los productos importados, afecta el tema de las carnes. Lo que sucedió con los pasajes aéreos internacionales también tiene efecto tipo cambio. El tipo cambio también afecta items tan importantes como el de automóviles nuevos. Niveles del tipo cambio cercanos a los $1.000 son transitorios. Debería tender a moverse a la cercanía de los $900 en la segunda parte del año.

De todas formas, ese acotamiento que tenemos en la demanda interna da una cierta seguridad de que la inflación va a seguir bajando, pero a una velocidad menor de la que esperábamos.

¿Entonces, la trayectoria que tomará el tipo de cambio hacia fines de año va a colaborar con esta trayectoria a la baja de la inflación?

De todas maneras. Lo que está considerado en el escenario que maneja la autoridad monetaria es que este aumento que estamos viendo hoy en el tipo cambio tiene una fuerte explicación en el diferencial de tasas de interés (con EE. UU.). Dado que el escenario base es de que el Banco Central continúe bajando la TPM (Tasa de Política Monetaria), para llegar a un nivel cercano al 5% a mediados de año, y que el Banco Central americano recién empiece a bajar la tasa a mediados de año, el dólar va a mantener una fortaleza durante toda la primera mitad del año. Sin embargo, en la segunda parte del año el peso se va a empezar a apreciar.

Por lo tanto, el aumento del tipo cambio en el escenario base estará durante el primer semestre del 2024 y no en el segundo. Eso ayuda a que la inflación tienda a moverse paulatinamente más cerca de la meta del Banco Central.

¿Podríamos ver una nueva sorpresa inflacionaria, por ejemplo, en marzo?

En marzo y en los meses siguientes que vienen puede haber nuevas sorpresas inflacionarias, porque esta medición del nuevo índice no solamente tiene cambios en ponderación, sino que también en algunos ítems. Este es un índice nuevo que nos ha sorprendido y no me extrañaría que pudiésemos encontrar alguna sorpresa en los siguientes meses. En marzo, uno esperaría que la inflación estuviese entre 0,5% y 0,6%, un número relativamente alto. Si se eleva por sobre esos niveles, va a ser una sorpresa.

¿Cómo impacta todo esto a la trayectoria de la política monetaria del Banco Central? El BC tiene su siguiente reunión en abril…

Con el Imacec (Indice Mensual de Actividad Económica) negativo de diciembre, el BC tuvo una cierta presión para moverse más rápido. Esa presión se anduvo diluyendo con el imacec del mes de enero, que fue bastante bueno. Por lo tanto, ese Imacec, junto a esta inflación más alta del mes de febrero, debiese llevar al BC a que haga un nuevo análisis. El BC en el mes de abril va a tener mucho más antecedentes para seguir haciendo su reducción de tasas de interés.

Es probable que se encuentre con un Imacec bueno en el mes de febrero y un crecimiento en marzo que se acerque al 2%. Por lo tanto, en materia de actividad el BC no tiene esta presión para poder bajar rápidamente la tasa de interés. Todo va a llevar que el BC tienda a ser más conservador en su decisión. Podría evaluar entre 75 puntos base a 100 puntos base como techo.

¿En base a este escenario sus pronósticos de tasas de interés cambian para fin de año?

Esperaría a que el BC hacia mediados de año deje la TPM en la cercanía del 5% o levemente bajo el 5%. A partir de ese mes, se podría mover unos 25 puntos más o menos, pero ya entraría en una etapa de sintonía fina. Uno esperaría que el mayor movimiento a la baja de la tasa en Chile se produzca durante el primer semestre, dejando el segundo semestre para pequeños ajustes. De esta manera, la TPM a fin de año podría estar entre 4,25% y 4,50%.